ID Y PREDICAD

ID Y PREDICAD

DEVOCIONAL 

Lamentablemente cuando no logramos resultados que podemos comprobar, nos abandonamos al desánimo y dejamos de cumplir el Mandato de Jesús, de llevar el Evangelio a toda criatura.

Deberíamos interrogarnos acerca de las razones por las que tan fácilmente caemos en la apatía y preguntarnos si verdaderamente hemos entendido lo que nos mandó el Hijo del Hombre.

No nos mandó a contar a cuántas personas logramos llevar al Bautismo que trae la Salvación, ni tampoco a llevar ninguna clase de estadística sobre los que recibieron el Mensaje y lo aceptaron.

Nos mandó a llevar el Evangelio, que no quiere decir otra cosa que llevemos el conocimiento de Jesús y sus enseñanzas, porque el convencer está en el Poder del Espíritu Santo que es quién hace la Obra final.

No permitamos que el mundo también se adueñe de este Mandato, haciéndonos creer que podemos ser grandes predicadores, si somos capaces de convencer a miles de personas sobre lo enseñado por el Príncipe de Paz.

Llevar el Evangelio a toda criatura, requiere la humildad del Maestro y también la fortaleza que viene de lo Alto, para no abandonar ante la primera adversidad o ante lo que el mundo llamaría  estrepitoso fracaso.

Marcos 16:15
Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.
Diego Acosta / Neide Ferreira

renovar el pacto

RENOVAR EL PACTO

Así como la Misericordia de Dios
se renueva cada día,
así debemos de renovar nuestro Pacto con el Eterno,
para ser fieles cumplidores en el nuevo año
del Mandato de llevar el Evangelio a toda criatura.
Diego Acosta – MENSAJE
CONGREGACIÓN SÉPTIMO MILENIO

lo escuchariamos

LO ESCUCHARÍAMOS…?

BLOG del TIEMPO

Mirando con atención la imagen de un anciano de 95 años, surgen varias cuestiones que tienen que ver con nosotros y no con él.

El anciano sigue predicando en Uganda, con una Biblia gastada el tiempo, pero adquiriendo un valor muy especial en sus manos.

Y no es porque alguien le pueda otorgar más valor a la Palabra de Dios, sino porque este hombre en su tremenda humildad, empequeñece a quienes solo somos militantes de la vana-gloria.

Y en este punto, nos preguntamos escucharíamos a este predicador?

Salvando las diferencias culturales, lo escucharíamos?

O tal vez antes se nos pasara por la cabeza la posibilidad de vestirlo, adecentarlo según nuestro modelo de decencia y de hacerlo creíble según nuestros parámetros.

Ante la visión de la imagen, resulta patético nuestro esfuerzo por comprender que este anciano está haciendo lo más importante que se pueda hacer en la vida: Cumplir con lo que nos mandó Jesús.

Llevar el Evangelio a todos los confines! Que Dios bendiga a este siervo ejemplar!

Diego Acosta

Foto: Carlos Corbelini