ID Y PREDICAD

ID Y PREDICAD

DEVOCIONAL 

Lamentablemente cuando no logramos resultados que podemos comprobar, nos abandonamos al desánimo y dejamos de cumplir el Mandato de Jesús, de llevar el Evangelio a toda criatura.

Deberíamos interrogarnos acerca de las razones por las que tan fácilmente caemos en la apatía y preguntarnos si verdaderamente hemos entendido lo que nos mandó el Hijo del Hombre.

No nos mandó a contar a cuántas personas logramos llevar al Bautismo que trae la Salvación, ni tampoco a llevar ninguna clase de estadística sobre los que recibieron el Mensaje y lo aceptaron.

Nos mandó a llevar el Evangelio, que no quiere decir otra cosa que llevemos el conocimiento de Jesús y sus enseñanzas, porque el convencer está en el Poder del Espíritu Santo que es quién hace la Obra final.

No permitamos que el mundo también se adueñe de este Mandato, haciéndonos creer que podemos ser grandes predicadores, si somos capaces de convencer a miles de personas sobre lo enseñado por el Príncipe de Paz.

Llevar el Evangelio a toda criatura, requiere la humildad del Maestro y también la fortaleza que viene de lo Alto, para no abandonar ante la primera adversidad o ante lo que el mundo llamaría  estrepitoso fracaso.

Marcos 16:15
Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.
Diego Acosta / Neide Ferreira

CUANDO NACIÓ JESÚS?

CUANDO NACIÓ JESÚS?

ANTIVIRUS

Un comentario analiza distintos aspectos relacionados con el día en que nació el Hijo del Hombre. Sorprendentemente elude referirse a que la fecha del 25 de Diciembre, es una convención de la iglesia Católica.

Tuvo el propósito de lo que se ha denominado “cristianizar” la celebración pagana del solsticio de invierno. Por tanto la fecha no tiene ningún respaldo histórico ni existen posibilidades de determinar una nueva.

Por tanto todo el palabrerío utilizado en el comentario solo sirve para confundir y para poner en evidencia la vanidad de su autor, con el exhibicionismo de su conocimiento del idioma y su aparentemente novedosa forma de emplearlo.

En cuanto a la cuestión central del Glorioso Nacimiento, lo verdaderamente válido es que gracias a ese acontecimiento los hombres que lo aceptamos y reconocemos, hemos recibido el maravilloso presente de la Salvación y la Vida Eterna.

Si el Dios Todopoderoso hubiera deseado que los humanos supiéramos la fecha exacta del Nacimiento de su Hijo, lo sabríamos con toda seguridad. Seamos sabios y aceptemos esta realidad y gocémonos con el texto de la profecía de Isaías 9:6 Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz.

Diego Acosta