Durante la vigencia de la Tercera República la Cámara de Diputados sanciona la Ley concerniente a la separación de la Iglesia del Estado.
En el pasado y a pesar de la vigencia de la Declaración de los Derechos del Hombre y el Ciudadano en 1789, Francia siguió solventando a la iglesia católica, la luterana, al calvinismo y al judaísmo.
La nueva Ley estableció la laicidad del estado francés y se mantiene vigente hasta nuestros días.
Uno de los fenómenos más sorprendentes de la naturaleza, es para mí, la niebla o la neblina.
Es notable como la baja temperatura y un alto porcentaje de humedad, puedan producir efectos tan distintos como impactantes.
Incluso, cuando la niebla es leve, tiene el poder de distorsionar las figuras, las distancias y las perspectivas, convirtiendo en peligroso cualquier forma de movimiento.
Las más severas producen efectos fantasmagóricos, incluso sobre las personas, a las que recién vemos cuando prácticamente las tenemos delante.
Este invierno la ciudad en donde vivo, ha tenido varios días de neblina, más o menos intensas. Las imágenes que percibí, trajeron a mí, un antiguo consejo de mi padre.
Con la neblina debemos ser muy cuidadosos, pues lo que vemos no es toda la realidad y por lo tanto podemos cometer errores.
Como él vivió muchos años en una región de la Cordillera de los Andes, donde eran frecuentes las neblinas, conocía los efectos que producía.
Esta reflexión me llevó a pensar en mi propia vida, cuando parece que hubiera niebla o neblina delante de mí y aprecio todo distorsionado.
Quizás, la niebla sea como la influencia del mundo en nuestros hechos, que tiende a desdibujarlos, a hacerlos más leves y por lo tanto a facilitarnos que nuestra conducta tenga límites más difusos.
Por eso es peligroso que vivamos en un ambiente de neblina, porque la falta de perspectiva, nos puede hacer equivocar el único Camino que debemos de seguir.
Frente a esta clase de dificultades, lo válido es la prudencia. No permitamos que la neblina del mundo nos haga perder de vista o distorsione, lo único verdadero.
Proverbios 8:34
Bienaventurado el hombre que me escucha,
Velando a mis puertas cada día,
Aguardando a los postes de mis puertas.
Tras un largo proceso, Luis de Carvajal y de las Cuevas se lanza al vacío desde una ventana para evitar nuevas torturas. Diez meses más tarde, fue quemado en la hoguera. Nació en Benavente, en España y era judío de origen portugués.
Carvajal que añadía El Mozo, a su presentación, fue un comerciante que desempeñó un papel importante durante la fundación de Monterrey en México.
Fue acusado de escribir un libro que comenzaba con estas palabras: En el nombre del Señor de los Ejércitos. Fue torturado, reconciliado y finalmente nuevamente procesado. Finalmente cambió su nombre por el de José Lumbroso.
En medio de una creciente tensión se produjo la agresión japonesa contra la base americana en Hawai, que representó un cambio de rumbo en el desarrollo de la Segunda Guerra Mundial.
En dos oleadas aviones de guerra atacaron a la flota que estaba amarrada en la base americana, provocando 2.402 muertos y 1.178. Los japoneses perdieron 65 hombres y uno más que fue prisionero.
Como consecuencia de este hecho, Estados Unidos decidió entrar en el conflicto armado, del que se habían mantenido al margen.
La madre de Lutero era quién se preocupaba de la vida espiritual de los hijos y naturalmente, también de Martin que destacaba por sus capacidades.
Ella utilizaba el argumento de que Jesús era amigo de los niños, Mateo 19:13-15, pero el énfasis lo ponía en que Dios era un Juez vengativo.
Lutero escribió: Me estremecía y me ponía pálido al oír mencionar el nombre de Cristo, porque me habían enseñado a considerarlo como un juez encolerizado. Nos habían enseñado que nosotros mismos debíamos hacer propiciación por nuestros pecados.
En el texto Lutero recordaba el argumento de su madre: No podemos compensar suficientemente nuestras culpas, sino que es necesario recurrir a los santos del cielo y clamar a María para que interceda a nuestro favor desviando de nosotros la ira de Cristo.
Sabiendo esto comprenderemos mejor algunas de las actitudes y decisiones de Lutero.
Una prenda de vestir fue lo que utilizó el profeta Ahías para mostrar a Jeroboam, como eran las decisiones de Jehová con relación al futuro de Salomón.
Ahías, cortó su capa en doce trozos y le dijo a Jeroboam que recibiría 10 tribus y que el rey Salomón se quedaría con una, por causa de su padre el rey David.
Cuáles fueron las causas de esta decisión?
Salomón adoró a Astartet la diosa de los sidonios, a Quemos dios de Moab y a Moloc dios de los hijos de Amón.
Salomón tampoco había hecho lo recto delante de Jehová, ni había cumplido con sus estatutos y sus decretos.
Todo esto fue explicado con una capa del profetas Ahías, de la que se cortaron doce pedazos!
Leyendo este pasaje he pensado como a veces tenemos delante de nosotros razones y explicaciones que nos deja el Supremo y no las entendemos.
O no las entiendo, como sería mi caso, cuando a veces pido al Señor que me ayude con su Guía y en la torpeza personal ignoro aquello que me está mostrando.
También debemos reparar como Jehová SIEMPRE cumple sus promesas y en el caso de Salomón, le mantiene el reino de Judá, por la Memoria de su padre David.
Para que se pudiera cumplir la promesa de que de su casa, nacería el Mesías de Israel!
Por todo esto pongo especial atención cuando me sumerjo en la Palabra de Dios, para tratar de no dejar pasar nada por alto, que me pueda conducir por el Camino Perfecto.
No desdeñemos, ni siquiera una capa, en cualquier explicación que nos conceda el Eterno.
1 Reyes 11:36
Y a su hijo daré una tribu, para que mi siervo David tenga lámpara todos los días delante de mí en Jerusalén, ciudad que yo me elegí para poner en ella mi nombre.