SER MEJOR

Mi gran duda es: Cuál es el Propósito de Dios para mi vida?

Como dudo, intento ser mejor, que no es lo mismo que ser superior.

Mejor…solamente.

Mejor padre

Mejor hijo

Mejor esposo

Mejor siervo

Mejor hermano

Es decir, cada día intento ser mejor que el anterior. Para qué? Para servir  

mejor a Jesús!

Para darle agua cuando tenga sed

Comida cuando tenga hambre

Cobijo cuando tenga necesidad

Hombro para cuando tenga que llorar

Alegría para cuando tenga que reír.

Espero saber el Propósito del Eterno, pero mientras tanto, intento ser mejor,

también en humildad y en mansedumbre.

1 Corintios 12:31

Procurad, pues, los dones mejores.

Mas yo os muestro un camino aún más excelente.

1 Coríntios 12:31

Portanto, procurai com zelo os melhores dons;

e eu vos mostrarei um caminho ainda mais excelente.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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OFENSA…

Se comenta que nunca hay que dejar un animal salvaje herido, porque se torna tremendamente peligroso y además vengativo.

Salvando las distancias, ocurre más o menos lo mismo con un ser humano que ha sido ofendido por otro!

Hay ofensas que ni el tiempo logra borrar del todo de nuestro ánimo, de nuestra memoria. Lo digo por experiencia personal.

Sentirse humillado, herido en eso que llamamos el amor propio o la dignidad, es algo que se convierte rápidamente en una poderosa raíz en nuestro interior.

Todavía me recuerdo de algunas ofensas que he recibido y a pesar de los años y de haberme convertido al Señor, todavía quedan restos del daño sufrido.

Por qué duele tanto una ofensa?

Generalmente porque es injusta y consideramos que es inmerecida. Esto equivale a decir que nos ha ofendido  quién menos lo esperábamos.

De allí que la sorpresa por el hecho contribuye a alterar la capacidad de razonar y de pensar en lo que ha ocurrido con la suficiente serenidad como para darle la verdadera dimensión que tiene.

Por qué Jesús soportó las ofensas…y nosotros no?

Con total seguridad porque ÉL es el Hijo del Hombre y por tanto es Dios y nos dio un tremendo ejemplo de mansedumbre y humildad.

En cambio yo me debato entre la violenta reacción de la carne humillada y aquello que se nos demandó de que fuéramos mansos y tranquilos.

Pienso y creo que debemos concordar, que la reacción a cada ofensa será una evidencia de cómo es de profunda nuestra relación con el Señor!

Mateo 18:35

ES – Así también mi Padre celestial hará con vosotros

            si no perdonáis de todo corazón cada uno a su hermano sus ofensas.

PT – Assim vos fará também meu Pai celestial,

            se do coração não perdoardes, cada um a seu irmão, as suas ofensas.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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