abandono septimomilenio

ABANDONO

ANTIVIRUS

Un hijo abandonó durante horas a sus ancianos padres en un bar.

El hecho puede pasar por ser incluso hasta irrelevante, a pesar de haberse constituido en noticia y de tener amplia difusión. Se trata de un abandono más y solo fue notorio, porque se produjo en un lugar público.

Pero bien cabe reflexionar sobre lo ocurrido, porque teniendo la certeza que no es el primero ni el último episodio de esta naturaleza, tal vez debamos hacer mención a la crueldad de la sociedad en la que vivimos.

Ignoramos las razones del abandono y también la situación de los hijos de los ancianos, pero sean cuales sean, resulta todo un ejemplo de cómo son los comportamientos de quienes se olvidan de lo esencial.

La Palabra de Dios nos manda a honrar a nuestros padres, en uno de los versículos que tiene una promesa: para que te vaya bien. Poniendo por pasiva el Mandato, pensemos lo que nos puede ocurrir si dejamos de honrar a quienes nos dieron la vida?

No hagamos a menos esta cuestión, ni subestimemos lo ocurrido con estos ancianos abandonados en un bar. Ellos forman parte de un presente que compromete nuestro futuro.

Y nada más que frente al Eterno!

Diego Acosta

www.septimomilenio.com

ayuda septimomilenio

EL PRÓJIMO

DEVOCIONAL

La muerte de una conocida de muchos años, permitió saber lo que ocurrió en los últimos meses de su vida, afectada como estaba por una dolorosa enfermedad.

Tan grave fue su estado que prácticamente estuvo impedida de realizar la menor de las tareas. A pesar de su agrio carácter y de sus actitudes de rechazo, un grupo de mujeres cercanas a ella tomaron una decisión.

Sin tener en cuenta sus malas actitudes, decidieron ayudarla en todo lo que precisara y se organizaron para asistirla en su casa, todos los días de la semana.

Cuando conocí lo que había pasado, recordé el sentido bíblico del prójimo. A quién ayudamos y a quién dejamos de ayudar, a pesar de poder hacerlo.

Ninguna de estas mujeres que sirvieron a la enferma ahora muerta, recibieron ningún tipo de agradecimiento y siempre palabras de reproche. Pero perseveraron, porque entendieron que era lo que debían hacer.

El único reconocimiento que tendrán será el más valioso de todos: El del Señor!

Mateo 25:34-35
Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo.
Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis.

Mateus 25:34-35
Então, dirá o Rei aos que estiverem à sua direita: Vinde, benditos de meu Pai, possuí por herança o Reino que vos está preparado desde a fundação do mundo.
P
orque tive fome, e destes-me de comer; tive sede, e destes-me de beber; era estrangeiro, e hospedastes-me.

Diego Acosta / Neide Ferreira

www.septimomilenio.com

 

 

detenido septimomilenio 1

IRREPRENSIBLE

DEVOCIONAL

Un siervo evangélico ha sido acusado de varios delitos y ha sido privado de su libertad.

El solo enunciado de la información produce una reacción de dolor, de incredulidad y también de responsabilidad. Dolor por la situación, incredulidad por la magnitud de las acusaciones y responsabilidad por la necesidad de asumir públicamente el episodio.

La Palabra de Dios nos advierte que nada permanecerá oculto y en base a esta Verdad, es que asumimos lo ocurrido, pensando en el daño que causa la situación no solo al pastor sino también a los miembros de su congregación y por supuesto lo que afecta un ejemplo de esta naturaleza.

También es bíblica la advertencia de cuánto nos debemos de cuidar quienes creemos estar a salvo de cualquier acechanza y de cómo debemos ser de irreprensibles quienes tenemos responsabilidades mayores en las congregaciones.

No juzgamos pero no omitimos!

Quién juzga es el Eterno y ante Él nos remitimos, con temor y temblor!

1 Corintios 12:10
Así que, el que piensa estar firme,
mire que no caiga.

1 Coríntios 12:10
Aquele, pois, que cuida estar em pé,
olhe que não caia.

Diego Acosta / Neide Ferreira

alzheimer septimomilenio

OCULTAMIENTO

ANTIVIRUS

Uno de los grandes laboratorios mundiales ha sido acusado de haber ocultado que uno de sus productos, que se vendía para una enfermedad determinada, podría ser muy efectivo en otra de mayor gravedad, el alzhéimer, en un porcentaje superior al 60 por ciento.

Impactante revelación porque plantea interrogantes que para quienes no pasamos de ser eventuales consumidores de esos remedios, dejan incredulidad y lo que es peor una pérdida de confianza en el propio laboratorio.

La ley de causa-efecto en este caso se cumple totalmente, porque no se entiende cuál puede haber sido el motivo determinante de una decisión, que por activa y por pasiva ha afectado a miles de personas enfermas en todo el mundo.

Ofende al sentido común y también a la sensibilidad humana, que detrás de esta decisión pudiera esconderse un factor meramente mercantilista, basado en no realizar un ensayo clínico debido a lo costoso que resultaría para la empresa.

Es legítima la cuestión de las utilidades en las empresas, pero lo que se torna ilegítimo en este caso es la decisión que habría dejado a miles de enfermos sin la posibilidad de encontrar un alivio a su padecer físico.

Estamos hablando de seres humanos con lo que las cuestiones ético-morales asumen un carácter de decisiva relevancia, en el ejercicio de la conducción empresaria.

Ponemos este tema ante Dios por Justicia.

Diego Acosta

www.septimomilenio.com