isabel

CRISTIANISMO O EXPULSIÓN

HACIENDO MEMORIA – DCCCIX

14 de Marzo de 1492

La reina Isabel I de Castilla conmina a los judíos y musulmanes a abandonar sus creencias y convertirse al cristianismo.

En el caso de que no lo hicieran serían expulsados del territorio.

La reina Isabel sería luego la impulsora de la expulsión de los judíos, poco tiempo después.

Diego Acosta

www.septimomilenio.com

ofensa

OFENSA…

Se comenta que nunca hay que dejar un animal salvaje herido, porque se torna tremendamente peligroso y además vengativo.

Salvando las distancias, ocurre más o menos lo mismo con un ser humano que ha sido ofendido por otro!

Hay ofensas que ni el tiempo logra borrar del todo de nuestro ánimo, de nuestra memoria. Lo digo por experiencia personal.

Sentirse humillado, herido en eso que llamamos el amor propio o la dignidad, es algo que se convierte rápidamente en una poderosa raíz en nuestro interior.

Todavía me recuerdo de algunas ofensas que he recibido y a pesar de los años y de haberme convertido al Señor, todavía quedan restos del daño sufrido.

Por qué duele tanto una ofensa?

Generalmente porque es injusta y consideramos que es inmerecida. Esto equivale a decir que nos ha ofendido  quién menos lo esperábamos.

De allí que la sorpresa por el hecho contribuye a alterar la capacidad de razonar y de pensar en lo que ha ocurrido con la suficiente serenidad como para darle la verdadera dimensión que tiene.

Por qué Jesús soportó las ofensas…y nosotros no?

Con total seguridad porque ÉL es el Hijo del Hombre y por tanto es Dios y nos dio un tremendo ejemplo de mansedumbre y humildad.

En cambio yo me debato entre la violenta reacción de la carne humillada y aquello que se nos demandó de que fuéramos mansos y tranquilos.

Pienso y creo que debemos concordar, que la reacción a cada ofensa será una evidencia de cómo es de profunda nuestra relación con el Señor!

Mateo 18:35

ES – Así también mi Padre celestial hará con vosotros

            si no perdonáis de todo corazón cada uno a su hermano sus ofensas.

PT – Assim vos fará também meu Pai celestial,

            se do coração não perdoardes, cada um a seu irmão, as suas ofensas.

Diego Acosta / Neide Ferreira

www.septimomilenio.com

A Bíblia3 5

A BÍBLIA – Romanos 2:1-16

Paulo ensina sobre o juízo de Deus e como os homens devem atuar com relação à lei.

1 Portanto, és inescusável quando julgas, ó homem, quem quer que sejas, porque te condenas a ti mesmo naquilo em que julgas a outro; pois tu, que julgas, fazes o mesmo.

E bem sabemos que o juízo de Deus é segundo a verdade sobre os que tais coisas fazem.

E tu, ó homem, que julgas os que fazem tais cosas, cuidas que, fazendo-as tu, escaparás ao juízo de Deus?

Ou desprezas tu as riquezas da sua benignidade, e paciência, e longanimidade, ignorando que a benignidade de Deus te leva ao arrependimento,

Mas, segundo a tua dureza e teu coração impenitente, entesouras ira para ti no dia da ira e da manifestação do juízo de Deus,

o qual recompensará cada um segundo as suas obras,

a saber: a vida eterna aos que, com perseverança em fazer bem, procuram glória, e honra, e incorrupção;

mas indignação e ira aos que são contenciosos e desobedientes à verdade e obedientes à iniquidade;

tribulação e angústia sobre toda alma do homem que faz o mal, primeiramente do judeu e também do grego;

10 glória, porém, e honra e paz a qualquer que faz o bem, primeiramente ao judeu e também ao grego;

11 porque, para com Deus, não há acepção de pessoas.

12 Porque todos os que sem lei pecaram sem lei também perecerão; e todos os que sob a lei pecaram pela lei serão julgados.

13 Porque os que ouvem a lei não são justos diante de Deus, mas os que praticam a lei hão de ser justificados.

14 Porque, quando os gentios, que não têm lei, fazem naturalmente as coisas que são da lei, não tendo eles lei, para si mesmos são lei,

15 os quais mostram a obra da lei escrita no seu coração, testificando juntamente a sua consciência e os seus pensamentos, quer acusando-os, quer defendendo-os,

16 no dia em que Deus há de julgar os segredos dos homens, por Jesus Cristo, segundo o meu evangelho.

www.septimomilenio.com

 

La Biblia 2 7

LA BIBLIA – Romanos 2:1-16

Pablo enseña sobre el Juicio de Dios y como los hombres actúan con relación a la Ley.

 1 Por lo cual eres inexcusable, oh hombre, quienquiera que seas tú que juzgas; pues en lo que juzgas a otro, te condenas a ti mismo; porque tú que juzgas haces lo mismo.

Mas sabemos que el juicio de Dios contra los que practican tales cosas es según verdad.

¿Y piensas esto, oh hombre, tú que juzgas a los que tal hacen, y haces lo mismo, que tú escaparás del juicio de Dios?

¿O menosprecias las riquezas de su benignidad, paciencia y longanimidad, ignorando que su benignidad te guía al arrepentimiento?

Pero por tu dureza y por tu corazón no arrepentido, atesoras para ti mismo ira para el día de la ira y de la revelación del justo juicio de Dios,

el cual pagará a cada uno conforme a sus obras:

vida eterna a los que, perseverando en bien hacer, buscan gloria y honra e inmortalidad,

pero ira y enojo a los que son contenciosos y no obedecen a la verdad, sino que obedecen a la injusticia;

tribulación y angustia sobre todo ser humano que hace lo malo, el judío primeramente y también el griego,

10 pero gloria y honra y paz a todo el que hace lo bueno, al judío primeramente y también al griego;

11 porque no hay acepción de personas para con Dios.

12 Porque todos los que sin ley han pecado, sin ley también perecerán; y todos los que bajo la ley han pecado, por la ley serán juzgados;

13 porque no son los oidores de la ley los justos ante Dios, sino los hacedores de la ley serán justificados.

14 Porque cuando los gentiles que no tienen ley, hacen por naturaleza lo que es de la ley, éstos, aunque no tengan ley, son ley para sí mismos,

15 mostrando la obra de la ley escrita en sus corazones, dando testimonio su conciencia, y acusándoles o defendiéndoles sus razonamientos,

16 en el día en que Dios juzgará por Jesucristo los secretos de los hombres, conforme a mi evangelio.

www.septimomilenio.com

batalha

BATALLA POR LA INDEPENDENCIA EN BRASIL

HACIENDO MEMORIA – DCCCVIII

13 de Marzo de 1823

En la Batalla de Jenipapo las fuerzas de la corona portuguesa sufren una importante derrota.

Este enfrentamiento estuvo marcado por las sencillas armas que usaron los nativos, frente a las fuerzas portuguesas.

La batalla se libró en un día de mucho calor y las fuerzas que se identificaban con la Independencia, lucharon con notable valentía.

Diego Acosta

www.septimomilenio.com