dios y beethoven

DIOS Y BEETHOVEN…!

BLOG del TIEMPO

Al cumplirse 250 años del nacimiento de Ludwig von Beethoven, se comenta y se exalta su figura. El maestro Daniel Barenboim, recordó en un reportaje en el diario EL MUNDO de España, unos conceptos muy relevantes.

Dijo que el histórico fundador de la Filarmónica de Berlín, afirmó que según su opinión Bach representaba a la música lo que el Antiguo Testamento a la Biblia y que Beethoven era en ese contexto el Nuevo Testamento.

Sin poder hacer consideraciones técnicas o de conocimiento sobre estas cuestiones, sí podemos expresar lo que creemos con relación a estos genios insuperables de la música.

Tanto uno como otro representan lo que los dones y talentos que Dios concede, pueden obrar en la vida y en los hechos de las personas.

Si en el caso de Bach se reconoce su obra por servir de forma manifiesta a Dios, en el caso de Beethoven, se puede decir que sus obras reflejan la Grandeza del Creador.

En un significativo aniversario de su natalicio, mientras los hombres honramos al genio nacido en Bonn, es bueno recordar que su obra testimonia la naturaleza inabarcable de quién le concedió el talento como para poder afirmar que cambió la historia de la música en su más elevada expresión.

Diego Acosta

 

 

el everest mas alto

EL EVEREST MÁS ALTO

 ANTIVIRUS

Las últimas mediciones realizadas en forma conjunta por Nepal y el Tibet, arrojaron un nuevo dato que sirve para determinar que la cumbre del mundo, es todavía más elevada.

Los 8.848,86 es la nueva altura reconocida ahora mundialmente por cuanto ya no existen diferencias entre las actuaciones de los dos países, que antes las medían en forma separada.

A manera de reflexión podría decirse que en medio de esta especie de reducción del mundo provocado por la peste, la Creación se manifiesta agigantando sus dimensiones.

Todo lo que los hombres afrontan es como si los disminuyera, tanto en lo físico como en lo espiritual. El mundo no sabe determinar cómo sería su futuro.

Los hombres miran con preocupación el porvenir, no solo el inmediato sino el mediato. Y ante ello la Obra de Dios se engrandece. En una alegoría que bien haríamos en tomar en cuenta.

Diego Acosta