dios bendice a su hijo

DIOS BENDICE A SU HIJO

DIOS BENDICE A SU HIJO

Una vez consumado al bautismo de Jesús en el río Jordán, por Juan, se registra también un hecho Grandioso: La Bendición de Dios sobre su hijo.

MATEO 3:17:  Y hubo una voz de los cielos, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia. Quienes tuvieron en su vida la certeza de la venida del Mesías, encuentran la correspondencia de esta Bendición con varios textos del Antiguo Testamento.

Salmo 2:7 Yo publicaré el decreto;
Jehová me ha dicho: Mi hijo eres tú;
Yo te engendré hoy.

Este versículo tiene una especial significación para los mesiánicos, por cuanto anunciaba que el Rey de Israel era el Hijo de Dios, por lo que el Mesías vendría a la Tierra en calidad de Rey.

Isaías 42:1 He aquí mi siervo, yo le sostendré;
mi escogido, en quien mi alma tiene contentamiento;
he puesto sobre él mi Espíritu;
él traerá justicia a las naciones.

Isaías 52:13 He aquí que mi siervo será prosperado, será engrandecido y exaltado, y será puesto muy en alto . Con este versículo se inicia el pasaje que es conocido como el Sufrimiento del Siervo de Jehová. Y que finaliza con el versículo 53:12: Por tanto, yo le daré parte con los grandes, y con los fuertes repartirá despojos; por cuanto derramó su vida hasta la muerte, y fue contado con los pecadores, habiendo él llevado el pecado de muchos, y orado por los transgresores.

La Gloriosa Bendición del Eterno sobre su Hijo, nos revela como toda obra que iniciemos, siempre debe de tener la Bendición del Altísimo. Así comenzó el Ministerio Terrenal de Jesús.

Diego Acosta

tragedia en israel

TRAGEDIA EN ISRAEL

BLOG del TIEMPO

Una tremenda avalancha provocó la muerte de por lo menos 44 personas y más de 150 heridos, cuando se iniciaba la festividad de Lag Ba´omer en el monte Meron, en Israel.

Esta conmemoración representa el cambio de humor, entre el duelo provocado por la muerte de 24 mil estudiantes durante una plaga y por su final, alrededor del comienzo del siglo II después de Cristo.

Según el Talmud, el texto central del judaísmo rabínico, luego de la plaga uno de los cinco sobrevivientes fue el Rabí Shimon, discípulo del rabí Akiva, quién fue el que preservó las enseñanzas de la Torá.

Los judíos sionistas que no siguen las enseñanzas también participan de esta festividad y llegan hasta el monte Meron, en el norte de Israel.

La avalancha provocó escenas tremendas ya que entre los participantes de la festividad, había muchos niños que son llevados por los judíos jasídicos, para cortarles el pelo por primera vez a los tres años de edad.

Esta celebración es la que está marcada con canciones y bailes y por los dulces que forman parte de la tradición. Este episodio ha conmocionado a Israel.

Diego Acosta

dia de la independencia de israe

DÍA DE LA INDEPENDENCIA DE ISRAEL

BLOG del TIEMPO

Israel ha celebrado el Día de la Independencia, considerando de esta manera sus 73 años de existencia luego de la diáspora que comenzara en el año 70 con la destrucción del Templo.

El país honró a quienes brindaron su vida por su existencia y también a quienes murieron víctimas de los crueles atentados que padeció a lo largo de los años.

Los muertos en las Guerras fueron homenajeados como una muestra más que se debe hacer Memoria de quienes padecieron para que Israel pudiera conmemorar su existencia.

Israel celebró su Independencia y también que su Capital Eterna está bajo su soberanía. Jerusalén también vivió como parte esta fecha tan significativa.

Diego Acosta

 

los buenos y los malos

LOS BUENOS Y LOS MALOS

DEVOCIONAL

En el Segundo Libro de Crónicas se revela como fueron los reyes y qué actitudes tuvieron delante de Jehová.

Algunos fueron buenos porque hicieron lo recto delante del Eterno y otros le desobedecieron y se desviaron hacia el mal y cometieron hechos que no fueron aprobados.

Leyendo la Biblia estuve pensando que ocurrirá cuando mis propios hechos sean confrontados en el Juicio y que se podrá decir de ellos y lo más importante: Seré aprobado o reprobado.

Creo que siempre tendremos una posibilidad de corregir los errores, pedir perdón por los pecados y buscar que la Misericordia de Dios venga poderosa sobre mi vida.

Grave sería que sabiendo esto, fuera capaz de perseverar en lo malo, de no arrepentirme y de no buscar el perdón por mis iniquidades. Algunos reyes según nos narra Crónicas, solo fueron capaces de ser fieles a los malos designios de sus corazones.

Corregir mientras tenga vida, me acercará a la Bendición del Final.

2 Crónicas 24:15-16
Mas Joiada envejeció, y murió lleno de días;
de ciento treinta años era cuando murió.

Y lo sepultaron en la ciudad de David con los reyes,
por cuanto había hecho bien con Israel,
y para con Dios, y con su casa.

Diego Acosta / Neide Ferreira

el desconcierto

EL DESCONCIERTO

DEVOCIONAL

Estudiar la Biblia es un Mandato que debemos de cumplir cada día, porque nos aproxima a la Majestad del Dios de Israel.

Sin embargo más de una vez he leído y he vuelto a leer un determinado texto y me produce una sensación de desconcierto muy grande no poder entender lo que está ante mis ojos.

Por qué ocurre esto?

Es que la Palabra de Dios es confusa?

Como tengo claro que no  es confusa, entonces me pregunto que es lo que estoy haciendo mal. Y en su Misericordia el Altísimo siempre termina mostrando donde está mi error.

Sorprendentemente se produce cuando quiero ir más allá del Texto y sumergirne en teorías o interpretaciones, que se alejan por completo de lo que fué inspirado.

Me cuesta entender que nuestra lectura debe ser directa, sin buscar segundas intenciones, porque no las hay. NO hay intenciones de ocultar nada, sino por el contrario, revelarlo todo. Solo que cuando leo debo orar para que sea el Espíritu el que me guíe.

No mi pequeña mente humana, tan lejana de la Grandeza del Eterno!

Eclesiastés 12:13
El fin de todo el discurso oído es este:
Teme a Dios, y guarda sus mandamientos;
porque esto es el todo del hombre.

Eclesiastes 12:13
De tudo o que se tem ouvido, o fim é:
Teme a Deus e guarda os seus mandamentos;
porque este é o dever de todo homem.

Diego Acosta / Neide Ferreira