LA CREACIÓN-Provisión (568)
En la casa del justo hay gran provisión;
pero turbación
en las ganancias del impío.
Proverbios 15:6
En la casa del justo hay gran provisión;
pero turbación
en las ganancias del impío.
Proverbios 15:6
He that believeth
and is baptized shall be saved;
but he that believeth
not shall be damned.
Mark 16:16
CONGREGACIÓN
SÉPTIMOMILENIO
Alguien hablaba de la decadencia de la especie humana, argumentando que cada día precisamos más ayudas para poder vivir. Y lo grave era que nada aseguraba que estemos viviendo mejor.
Esta sorprendente evaluación del tiempo presente, nos debe llevar a analizar la cuestión más elemental: Esto es una verdad en mi vida cotidiana?
Vivo mejor o peor?
En qué sentido?
Para decirlo de otra manera: La humanidad en su conjunto está evolucionando o involucionando?
Por la experiencia que supuestamente conceden los años, tal vez podríamos reconocer que en algunos aspectos no somos mejores que antes.
Sencillamente porque el modernismo o progresismo o cómo le queramos llamar nos está induciendo a vivir de una manera que se aleja casi por completo del ideal espiritual y moral bajo el que deseamos regir nuestra conducta.
Porque es verdad que en algunos aspectos hemos avanzado como nunca, pero con el alto costo de perder nuestra individualidad y convertirnos en un colectivo de miles de millones de personas.
No estamos exaltando al hombre desde la perspectiva humanista, pero sí destacando que cada día perdemos una parte de nuestra propia esencia.
Con quién? O con quienes?
Esa es la gran cuestión! Somos lo que otras pocas personas quieren que seamos, abandonando prácticas que fueron hermosas, por otras que nos alejan casi con violencia de los principios en los que creemos.
Una de ellas, es la del cuidado con los más débiles de la sociedad: las viudas y los huérfanos. Pero esencialmente el mundo nos lleva a olvidar a dar Amor y brindar Misericordia al prójimo.
Jesús nos enseñó que ese era el principio fundamental en el que se basaba el Reino que ÉL vino a anunciar que se estaba acercando. Y pareciera que cuanto más próximo está, más lejanos nos parecen los fundamentos del Mensaje de Salvación.
Hoy mismo es necesario reflexionar acerca de cómo vivimos, si lo hacemos de acuerdo a las normas en las que creemos o si por el contrario vivimos el mundo quiere que lo hagamos.
En esa diferencia, está la respuesta fundamental en estos difíciles tiempos en los que nos toca vivir. Recordando que quién nos demandará nuestros comportamiento en el Juicio, es el mismo que está a nuestro lado para siempre.
Diego Acosta / Neide Ferreira
Oremos por la Justicia del Reino!
Oremos por los débiles!
Oremos por los menospreciados por la sociedad!
Oremos por los huérfanos y las viudas!
Oremos por mantener la confianza y la Fe en el Eterno!
Oremos por tener siempre la mirada hacia lo Alto!
Honra al Padre
de los huérfanos!
Wer da glaubet und getauft wird,
der wird selig werden;
wer aber nicht glaubt,
der wird verdammt werden.
Markus 16:16
DEVOCIONAL
En algún lejano momento de mi vida, me puse como un objetivo deseable vivir tranquilo a partir de una determinada edad.
El tiempo pasó y como es de suponer, no pude vivir tranquilo y más aún, cada vez los días se volvieron más intensos, completamente ajenos a cualquier parecido con lo que había imaginado.
Mi sorpresa fue grande cuando comprendí que en ese como en otros planteamientos de futuro, no se había hecho mi voluntad y mis deseos no fueron cumplidos.
Siendo creyente, entendí lo que había ocurrido con mis planes y mis ideas, que son distintas a la Voluntad Soberana del Eterno, que ha tenido para mí cosas infinitamente mejores a lo que yo creía que era bueno.
Observando mi vida de este tiempo, comprendo el grave error que suponía mi proyecto de vivir tranquilo, porque siendo fiel al Propósito de Dios para mi vida, la tranquilidad no es lo mejor para mí. Servir es cualquier circunstancia, es decididamente lo Perfecto.
Deuteronomio 6:13
A Jehová tu Dios temerás,
y a él solo servirás,
y por su nombre jurarás.
Deuteronómio 6:13
O Senhor, teu Deus,
temerás, e a ele servirás,
e pelo seu nome jurarás.
Diego Acosta / Neide Ferreira
Celui qui croira
et qui sera baptisé sera sauvé,
mais celui qui ne croira pas
sera condamné.
Marcos 16:16