LA FE DE JOSUÉ
En su Libro Josué nos enseña lo que Dios le confió sobre su presencia en la vida de su pueblo, con los límites establecidos por ÉL en la Tierra Prometida.
Pr. Fernando Moreno. Ig. Esperanza de Vida – VALENCIA
En su Libro Josué nos enseña lo que Dios le confió sobre su presencia en la vida de su pueblo, con los límites establecidos por ÉL en la Tierra Prometida.
Pr. Fernando Moreno. Ig. Esperanza de Vida – VALENCIA
ESCUDRIÑAR
Caleb fue uno de los príncipes de Judá y con Josué, fue uno de los doce espías que envió Moisés a la Tierra Prometida.
Su nombre significa intrépido, era cordial y animoso, y fue junto con Josué, el que alentó a los israelitas a que cumplieran el Mandato de Jehová.
En Números 13:30 leemos: Entonces Caleb hizo callar al pueblo delante de Moisés, y dijo: Subamos luego, y tomemos posesión de ella; porque más podremos nosotros que ellos.
Esta afirmación contrastó con las opiniones de los otros diez espías, que declararon que era imposible conquistar la Tierra Prometida.
Marcó un grueso trazo de incredulidad, que enervó a la congregación que comenzó a murmurar no solo contra Moisés y Aarón, sino contra el propio Dios.
La rotundidad de Caleb, dejó en evidencia al Pueblo de Dios, puesto que ante la menor adversidad, se convirtió en opositores y murmurador, descreyendo incluso del Poder de Jehová.
La reacción del Todopoderoso de exterminar a los hombres que tenían esta grave actitud de rebeldía hacia ÉL, fue levantada por la sabia mediación de Moisés.
Entonces, Jehová tuvo Misericordia, especialmente con Caleb y también a Josué y condenó a los rebeldes a no ver Canaán y que los menores de veinte años sí la vería y cruzaría el Jordán, para conquistarla.
Hubo quienes desafiaron esta decisión y se atrevieron a llegar a Canaán, fueron destruidos por el enemigo, pues evidentemente no contaban con la Protección de Dios.
Para Caleb fue la promesa que Jehová lo haría entrar a la Tierra que había espiado junto a Josué, le concedería la región conocida como el Neguev de Caleb o Caleb de Efrata.
Caleb es un grandioso ejemplo de fidelidad y de confianza hacia Jehová y también de que el Dios de Israel, siempre guarda a quienes cumplen sus Mandatos.
Diego Acosta
Determinar a quién servimos,
no es otra cosa que resolver la gran cuestión,
si servimos al Dios Todopoderoso
o servimos al Diablo.
No hay más alternativas.
Diego Acosta – MENSAJE
CONGREGACIÓN
SÉPTIMOMILENIO
DEVOCIONAL
Desde siempre el hombre se ha visto enfrentado a tomar decisiones, que luego tienen una trascendencia definitiva, no solo para sus vidas, sino también para las del resto de personas.
El ejemplo más grande lo tenemos en nuestros padres Adán y Eva, que decidieron prestar oídos al enemigo simbolizado por la serpiente.
Lo asombroso es que seguimos repitiendo las decisiones equivocadas, porque no somos capaces de romper con nuestra humana condición que nos convence de que todo lo podemos, nada más que porque somos personas.
Un argumento tan siniestro, como el del diablo cuando engañó a nuestros padres, que no advirtieron que se les ofrecía lo que ya tenían, porque Dios se los había concedido.
Este ejemplo contrasta dramáticamente con otras decisiones que tomaron otros hombres, cuando comprendieron que la Única opción posible, es la de ser fieles a Dios.
Josué 24:15 Y si mal os parece servir a Jehová, escogeos hoy a quién sirváis; si a los dioses a quienes sirvieron vuestros padres, cuando estuvieron al otro lado del río, o a los dioses de los amorreos en cuya tierra habitáis; pero yo y mi casa serviremos a Jehová.
Diego Acosta / Neide Ferreira
En sus tiempos finales
Josué recuerda a los israelitas
que Jehová cumplió todas sus promesas.
pero que volverá sus malas palabras
si ellos adoran a otros dioses.
EN ESTE DÍA
DEVOCIONAL
Cuando nos enfrentamos a situaciones inesperadas y que no nos resultan propicias, nuestras reacciones son de confusión y luego de tratar de remediarlas.
Es una manera natural de obrar en circunstancias que representan una contrariedad con relación a nuestros planes o a nuestras intenciones.
Pero estamos cometiendo un doble error. Si nos mostramos confundidos, olvidamos que todo contribuye para bien, a los que aman al Señor.
Y si pensamos obrar, también olvidamos que nuestras cargas deben estar sobre sus hombros, y nunca sobre los nuestros, porque son débiles.
En las horas difíciles o ante las cuestiones importantes que debamos enfrentar, nos queda una única forma de obrar: Confiar en el Señor y solamente en ÉL!
Así no tendremos dudas, miedos o fracasos!
ÉL estará a nuestro lado y luchará nuestras batallas y cumplirá sus Propósitos para nuestra vida, que serán siempre los mejores, aunque nuestra mente opine lo contrario.
Deuteronomio 31:23
Y dio orden a Josué hijo de Nun, y dijo:
Esfuérzate y anímate,
pues tú introducirás a los hijos de Israel en la tierra que les juré,
y yo estaré contigo.
Diego Acosta / Neide Ferreira
En su último mensaje
Josué afirmó que él y su casa
serviría a Jehová
y el pueblo debería elegir
si serviría a Jehová o a otros dioses.
Josué 24:14-18
EN ESTE DÍA
Jehová mandó a Josué para que un hombre
de cada una de las tribus de Israel,
tomaran una piedra del Jordán,
que se abrió ante el paso del Arca del Pacto.
Esto se hizo en conmemoración del momento
en que el Arca cruzó el Jordán,
para llegar a la Tierra Prometida.
EN ESTE DÍA
DEVOCIONAL
En el tiempo final de su vida, Josué que tuvo la alta responsabilidad de ser el sucesor de Moisés, dio muestras de su integridad y también de la firmeza con la que defendió sus convicciones.
Leyendo sobre su existencia, no tuve a menos que advertir el contraste de su vida con la de otros hombres que en otros tiempos tuvieron también pesadas cargas como conductores de sus naciones.
Es penoso comprobar cómo la integridad es una virtud que escasea y la dignidad más todavía. Que nos está pasando a los hombres que pareciera que vivimos en una continua pendiente?
La respuesta la aporta el apóstol Pablo, al hablar de la falta de temor y temblor de los hombres, para con el Eterno. No estaba hablando del miedo físico, estaba hablando de cuestiones espirituales.
Si no tenemos temor y temblor hacia el Todopoderoso, es porque no tenemos ninguna norma que nos guíe ni ningún límite que respetar. Humildemente declaro mi temor y temblor hacia Dios buscando su Misericordia y perdón.
Josué 24:22
ES – Y Josué respondió al pueblo:
Vosotros sois testigos contra vosotros mismos,
de que habéis elegido a Jehová para servirle.
Y ellos respondieron: Testigos somos.
PT – E Josué disse ao povo:
ois testemunhas contra vós mesmos
de que vós escolhestes o Senhor para o servir.
E disseram: Somos testemunhas.
Diego Acosta / Neide Ferreira
MATEO 1
La Genealogía que leemos en Mateo tiene algunas singularidades, como la de omitir varias generaciones, algo frecuente en los tiempos del Antiguo Testamento.
1:6 Entre Rahab, de la época de Josué, hasta llegar al propio David, separados por casi 400 años de historia.
1:6a y el rey David engendró a Salomón de la que fue mujer de Urías. La mujer del capitán del ejército de David, era Betsabé, según consta en 2 de Samuel 12:34 Y consoló David a Betsabé su mujer, y llegándose a ella durmió con ella; y ella le dio a luz un hijo, y llamó su nombre Salomón, al cual amó Jehová.
1:8 Mateo omitió deliberadamente en su Genealogía, entre Joram y Uzías o Asarías, a Ocozías, Joás y Amasías. Este uso de abreviar las nóminas, era una cuestión frecuente en aquellos tiempos. Esto se comprueba en el detalle que brinda 1 de Crónicas 3:10-12:
Hijo de Salomón fue Roboam, cuyo hijo fue Abías, del cual fue hijo Asa, cuyo hijo fue Josafat,
11 de quien fue hijo Joram, cuyo hijo fue Ocozías, hijo del cual fue Joás,
12 del cual fue hijo Amasías, cuyo hijo fue Azarías, e hijo de éste, Jotam.
1:11 Mateo hace alusión en este versículo a un personaje que es mencionado con distintos nombres: Jeconías, que es Joaquín en 2 de Reyes 24:6 Y durmió Joacim con sus padres, y reinó en su lugar Joaquín su hijo. Jeconías recibe un tercer nombre, Conías, en Jeremías 22:24 Vivo yo, dice Jehová, que si Conías hijo de Joacim rey de Judá fuera anillo en mi mano derecha, aun de allí te arrancaría.
Este rey de Judá, que gobernó en el año 508 a.C. cuando los primeros israelitas fueron capturados y enviados a Babilonia, fue maldecido para que ninguno de sus descendientes pudieran ocupar el trono de David, Jeremías 22:30 Así ha dicho Jehová: Escribid lo que sucederá a este hombre privado de descendencia, hombre a quien nada próspero sucederá en todos los días de su vida; porque ninguno de su descendencia logrará sentarse sobre el trono de David, ni reinar sobre Judá.
Esta maldición podría haber afectado a Jesús, pero como no era hijo biológico de José, no le alcanzó. Recibió en cambio a través de José la línea real de descendientes de David.
Diego Acosta