JERICÓ

Blog del TIEMPO!

En el sexto Capítulo del LIbro de Josué se narra el impresionante episodio de la conquista de Jericó por las huestes de Israel, al mando del hijo de Nun, dando cumplimiento al Mandato de Jehová.

 Al séptimo día se levantaron al despuntar el alba, y dieron vuelta a la ciudad de la misma manera siete veces; solamente este día dieron vuelta alrededor de ella siete veces.

16 Y cuando los sacerdotes tocaron las bocinas la séptima vez, Josué dijo al pueblo: Gritad, porque Jehová os ha entregado la ciudad.

17 Y será la ciudad anatema a Jehová, con todas las cosas que están en ella; solamente Rahab la ramera vivirá, con todos los que estén en casa con ella, por cuanto escondió a los mensajeros que enviamos.

18 Pero vosotros guardaos del anatema; ni toquéis, ni toméis alguna cosa del anatema, no sea que hagáis anatema el campamento de Israel, y lo turbéis.

19 Mas toda la plata y el oro, y los utensilios de bronce y de hierro, sean consagrados a Jehová, y entren en el tesoro de Jehová.

20 Entonces el pueblo gritó, y los sacerdotes tocaron las bocinas; y aconteció que cuando el pueblo hubo oído el sonido de la bocina, gritó con gran vocerío, y el muro se derrumbó. El pueblo subió luego a la ciudad, cada uno derecho hacia adelante, y la tomaron.

Un grupo de estudiosos desafían lo revelado por la Palabra de Dios y argumentan que en realidad, la conquista de Jericó fue un fenómeno que tuvo por protagonistas a las armas dadas a los hombres por los alienígenas que visitaron la tierra en épocas anteriores.

Cuánta imaginación hace falta, para negar la evidencia y sobre todo para crear teorías que son tan increíbles como fantásticas. Negar el Poder del Eterno, también puede convertirse en una forma de satisfacer la vana-gloria y vivir de ella.

Diego Acosta

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EL ENEMIGO BALAC

LA OTRA HISTORIA

Durante muchos años los hombres se permitieron poner en duda el contenido de la Biblia, con el argumento de que era necesario confirmar las afirmaciones del Texto.

Con el paso de los años, hoy la Palabra de Dios, ha servido para que los científicos pudieran realizar investigaciones sobre la base de lo revelado. De dudar, los hombres pasaron a creer y a utilizar la ilimitada fortaleza de la Biblia, para descubrir el patrimonio oculto a los hombres.

Parte de ese patrimonio fue desentrañado con el hallazgo de la llamada Piedra Moabita o la Estella de Mesha, en tierras de la antigua Moab en el territorio del actual reino de Jordania.

La piedra fue partida en trozos por la avaricia y necedad del embajador turco que se lo permitió a los árabes, para de esta manera lograr más dinero con su venta.

La Estella fue encontrada en 1868 por un misionero y fue datada en torno al año 835 a.C. y su valor es de excepcional importancia, por cuanto aporta datos históricos entre otros sobre el rey moabita Mesha y también sobre el rey israelita Omri.

La reconstrucción de la Piedra original se ha logrado en un porcentaje que se resume en 669 caracteres encontrados sobre los 1.100 originales. Un nuevo estudio ha revelado el nombre del rey Balac, sobre el que la Biblia destaca su condición de encarnizado enemigo de Israel.

Estas referencias se pueden leer en la Palabra de Dios en los Libros de Números, Josué, Miqueas y Apocalipsis. Quién dude de la Biblia, está dudando además de las evidencias históricas, una forma de erudita necedad.

Diego Acosta

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BETHSAIDA DE JESÚS

ARQUEOLOGÍA BÍBLICA

Se ha registrado un hallazgo que significa una doble confirmación de menciones de la Palabra de Dios, con relación a una misma población del antiguo Israel.

Las excavaciones que se realizan en la región de los Altos del Golan, han permitido encontrar la puerta de entrada a la ciudad de Zer.

Este importante centro urbano, es destacado en el Libro de Josué en el Capítulo 19:35:

Y las ciudades fortificadas son Sidim, Zer, Hamat, Racat, Cineret.

Con este nombre, Zer,  se conocía a la población en los tiempos del Primer Templo y era por su tamaño, riquezas y fortificaciones impresionantes, un centro de gran importancia.

Posteriormente un grupo de 20 arqueólogos de varios países, realizaron perforaciones en dos sitios diferentes del área del  y realizaron otro notable descubrimiento.

Vestigios de Bethsaida la ciudad donde Jesús vivió en Galilea, al norte del Mar del mismo nombre y realizó uno de sus más notables milagros, durante su Ministerio Terrenal.

Tal como consta en el Nuevo Testamento en el Evangelio de Marcos 6:30-44. En aquellos tiempos del Segundo Templo, el nombre de Bethsaida había reemplazado al de la más antigua Zer.

Las investigaciones continúan en el noreste del Mar de Galilea en el Parque del Jordán, en una región que constituye motivo de atracción de turistas de todo el mundo.

Entre ellos se destacan los cristianos evangélicos, que pueden ver con sus ojos algunos lugares notables del Ministerio del Hijo del Hombre.

Fuente: Israel Antiquities Authority

Diego Acosta

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JERICÓ

Por qué será que los hombres dudamos tanto?

Por qué será que no nos bastan todos los milagros realizados por Jehová?

Por qué será que ante la menor dificultad nuestro ánimo decae?

Podría seguir con una larga serie de preguntas, porque son las mismas que me asaltan una y otra vez. Lo digo en tiempo presente, porque en el pasado también ocurrió.

Tal vez lo más serio, es que en el futuro, seguirá ocurriendo…duda tras duda!

Los tiempos verbales a veces contribuyen a confundirnos. En realidad, cuando decimos presente, ya es pasado…porque todo pasa y solamente queda el futuro.

Esto lo debió entender Josué, cuando el Eterno le anunció que le entregaría a Jericó, a su rey y a sus hombres de guerra.

Recibió Josué precisas instrucciones sobre cómo deberían obrar para que se concretara el anuncio. Y los israelitas creyeron y vivieron el milagro.

Fue dicho y fue hecho!

Me pregunto: Si alguien me dijera que rodeara una ciudad para que cayera en mi poder, lo haría? Sería capaz de gritar, para que los muros fueran derribados?

La respuesta es un rotundo NO!

Entonces como puedo decir que soy un hombre de fe?

Es evidente que no debería decirlo y también es evidente la paciencia del Soberano para con mi incredulidad y para mis repetidos actos de desobediencia.

Incredulidad por no aceptar las evidencias y desobediencia por no asumir que todas las promesas de Dios, están cumplidas en el tiempo de decirlas.

Solamente resta el tiempo en que yo pueda verlas!

Así ocurrió con Jericó: Hubo un anuncio a Josué de lo que ocurriría… y ocurrió!

Hasta cuando dudaré?

Josué 6:20

ES –  Entonces el pueblo gritó, y los sacerdotes tocaron las bocinas; y aconteció que cuando el pueblo hubo oído el sonido de la bocina, gritó con gran vocerío, y el muro se derrumbó. El pueblo subió luego a la ciudad, cada uno derecho hacia adelante, y la tomaron.

Pt – Gritou, pois, o povo, tocando os sacerdotes as buzinas; e sucedeu que, ouvindo o povo o sonido da buzina, gritou o povo com grande grita; e o muro caiu abaixo, e o povo subiu à cidade, cada qual em frente de si, e tomaram a cidade.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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LOS LÍMITES

Cuando leo el Antiguo Testamento y aprecio con qué minuciosidad Jehová administra los territorios de Su Pueblo, recibo una gran lección sobre los límites que les impone.

Evidentemente se trata de límites físicos, que son los que permitieron que las Tribus de Israel, pudieran no solamente convivir, sino también establecer sus propias normas y crecer.

No es acaso lo mismo que ocurre con las personas?

Algunos piensan, que los límites son los impiden a los hombres y a las mujeres desarrollar sus talentos, cuando en realidad es todo lo contrario.

Pienso que cuando obramos sin límites, lo que ocurre es que perdemos la libertad, porque inevitablemente somos cautivos de las acechanzas del mundo.

Somos víctimas del dinero, de la lascivia, de la vanidad y del caos, porque creyendo que cada vez somos más libres, lo que estamos haciendo es caer en un abismo tenebroso.

En la vejez de Josué, recibió de Jehová las instrucciones para que las Tribus pudieran ocupar los territorios que les asignó.

Y lo hizo con límites muy precisos!

Yo también tengo límites, que cada vez que trato de violentarlos, siempre termino lamentando mi torpeza y pidiendo perdón al Supremo para restaurar los daños.

Cada límite que me impongo y que impongo a mis hijos, es en realidad una defensa poderosa, primero contra mi propia persona, que no termino de someter a la Obediencia reclamada.

Cada vez que hablemos de límites, no caigamos en la tentación de evitarlos o de negarlos, porque entonces estaremos dando los primeros pasos en la dirección equivocada.

Nos estaremos alejando del verdadero Camino!

Josué 18:20

Y el Jordán era el límite al lado del oriente. Esta es la heredad de los hijos de Benjamín por sus límites alrededor, conforme a sus familias.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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LOS CANANEOS, VIVIERON BAJO LA MALDICIÓN DE NOÉ

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LA OTRA HISTORIA

Canaán fue hijo de Cam y nieto de Noé, quién lo maldijo junto con su padre por haber visto su desnudez, Génesis 22:9, 18,22-27.

Sus descendientes formaban parte de los grupos que habitaban la actual Palestina y se los conocía por ser comerciantes o mercaderes.

Sus lugares de residencia eran la región costera con el Mediterráneo, los valles y también las llanuras del oeste palestino y el valle del Jordán. Como es notorio, los amorreos ocupaban las alturas de esta última región.

Los puertos de Canaán eran importantes por su movimiento comercial y eran los Tiro, Sidón, Beirut y Biblos. Los cananeos eran productores de papiro y también de madera.

Su presencia en la región se ubica en torno a los 3000 años a.C. y en ciertas etapas estuvieron dominados por los egipcios. Pero cuando Josué invadió su territorio, alrededor del año 1.230 a.C. el poderío de los egipcios había disminuido.

También los llamados pueblos del mar invadieron Canaán. Los filisteos que así se los identificaba, se ubicaron especialmente en el sur de la región, en la zona costera.

Los cananeos tenían un idioma de raíz semítica, eran buenos escultores, orfebres y también productores de telas de alta calidad.

Los judíos recibieron la orden de exterminar a los cananeos, pero su desobediencia provocó que este pueblo continuamente fuera un problema para Israel, Jueces, 1:27, 2:1-3.

La historia de los siete pueblos que habitaban la Tierra Prometida, revela sin ningún género de dudas, que no hubo árabes en la región.

Diego Acosta

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QUIENES ERAN LOS GERGESEOS

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LA OTRA HISTORIA

En Deuteronomio 7:1 Jehová manda a los israelitas a que expulsen de la Tierra Prometida a los miembros de siete pueblos.

Uno de ellos eran los Gergeseos, mencionados en Génesis 15:21 cuando Jehová hizo Pacto con Abram y le concedió la tierra, de entre otros pueblos, de estos descendientes de Canaán.

También son mencionados en Nehemías 9:8 cuando se alude precisamente al Pacto que hizo Jehová con el Patriarca para concederle la Tierra Prometida.

A los gergeseos se los relaciona como estrechamente vinculados con los heteos, pero es muy difícil establecer mayor relaciones sobre su origen.

De manera muy significativa son nombrados en el Libro de Josué en el Capítulo 3, cuando el propio Josué anuncia que serán expulsados de delante de ellos, de la Tierra que había sido prometida por Jehová.

Según algunas interpretaciones Gergeseos, significa moradores del barro. Precisamente sobre la condición de estar vinculados con la tierra mezclada con agua, se comenta que eran hombres de elevada estatura y no aptos para la guerra.

Por ello rodeaban sus asentamientos con pozos a los que luego echaban agua y la tierra quitada para formar barro y de esta forma defenderse de sus agresores.

Es de destacar que no se hace ninguna mención a los árabes y obviamente esto constituye un gran argumento en contra de los supuestos derechos palestinos sobre la tierra que ocupan.

Diego Acosta

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QUIENES ERAN LOS HEVEOS…?

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LA OTRA HISTORIA

Eran descendientes de Canaán, según se registra en Génesis 10:17 y en 1 Crónicas 1:15, aunque algunos especialistas afirman que bien podrían ser los heteos, pues la diferencia de su nombre es de una sola letra.

En tiempos de Josué vivían en Gabón, Josué 9:7 y fueron derrotados por los israelíes en una batalla librada junto al río Merom, Josué 11:3-8, 17, 19.

Los judíos violaron las normas de Jehová y además de no exterminarlos, se mezclaron con los heveos. También los hebreos adoptaron su régimen idólatra.

En tiempos del rey David todavía habitaban en la región del monte Hermón, 2 de Samuel 24:7. Salomón cuando se constituyó en rey impuso tributos a los heveos, 1 Reyes 9:20-21, 2 Crónicas 8:7-8.

Al no tener la práctica de la circuncisión se considera que no eran de origen semita. A los heveos también se los ubica como habitantes de la región de Gaza y en la costa del Mar Mediterráneo hasta el Líbano.

Remarcamos la completa ausencia de árabes y por tanto éstos carecen de los derechos que les adjudican quienes abogan por la causa de los palestinos.

Diego Acosta

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QUIENES ERAN LOS JEBUSEOS?

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LA OTRA HISTORIA

Los jebuseos eran descendientes del tercer hijo de  Canaán, que era nieto de Noé y uno de los hijos de Cam. Debe recordarse que sobre Canaán recayó la maldición de a raíz del episodio en el que el Patriarca en estado embriaguez fue visto por su hijo Cam y por su nieto Canaán.

Los jebuseos habitaban al norte de Jerusalén, en la región montañosa que la rodea. Jerusalén recibía el nombre de Jebús, Josué 18:28, Jueces 19:10-11 y 1 de Crónicas 11:4-5. Jerusalén también recibió el nombre de Usuralim, Génesis 14:18.

Los jebuseos sufrieron la quema de Jerusalén por parte de Josué cuando venció a la confederación que se levantó contra Gabaón. Fue precisamente Adonisedec, rey de Jerusalén el que se enfrentó a las fuerzas de Josué y tras su derrota vino la destrucción de Jebús o Jerusalén.

Los jebuseos no abandonaron la región y convirtieron en una verdadera fortaleza la colina oriental de Jerusalén. Recién en los tiempos de David la tierra de los jebuseos fue conquistada, pero el Rey les permitió vivir en ella.

David le compró a Arauna que era el rey de los jebuseos, su era, según consta en 2 Samuel 24:16, 18, 23-24. Además de la era David le compró no solamente la era sino también los bueyes con los que ofreció un holocausto, en un altar especialmente levantado en honor de Jehová.

Luego los jebuseos se convirtieron en siervos del hijo de David, el rey Salómón, 1 Reyes 9:20-21.

Es destacable que luego del cautiverio de los judíos en Babilonia, todavía son mencionados como habitantes de Jerusalén, Esdras ):1-2, Nehemías 7:57 y Zacarías 9:7.

Los jebuseos forman parte de la historia del pueblo judío y especialmente de la región de Jerusalén, la Ciudad Santa.

Diego Acosta

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