SÉPTIMO MILENIO: ALREDEDOR DE 80 MILLONES DE CRISTIANOS VIVEN AMENAZADOS EN NIGERIA

Seis creyentes que participaban de un culto fueron muertos en un nuevo ataque de los extremistas musulmanes, en el norte del país, poblado por más de 160 millones de personas.
Se calcula que en total desde que comenzaron los ataques contra las minorías religiosas en el norte de Nigeria, han muerto más de 2.800 personas.
Los principales activistas contra los cristianos son los musulmanes extremistas agrupados en la secta Boko Haram, que pretende que abandonen el norte del país y se marchen hacia el sur.
El establecimiento de la ley sharia, la ley islamita, es el principal objetivo de quienes persiguen a los cristianos, aprovechando su mayoría numérica en el norte de Nigeria.

Fuentes: CNN – Estados Unidos
Press SM – Diego Acosta García

INTERCEDAMOS

Difícilmente las personas que viven de acuerdo a las normas del mundo puedan entender la grandiosa significación que tiene el orar por los demás, por sus necesidades o por sus vidas.

Precisamente esa ignorancia del valor de la intercesión puede ser una de las causantes de las actitudes de indiferencia o desinterés por lo que le ocurre al prójimo.

El individualismo más feroz impera en la sociedad de nuestros tiempos, alejando a las personas unas de otras, primando sobre todo y sobre todos lo personal, lo estrictamente personal.

La oración por el prójimo, por el que nos es conocido o forma parte de nuestra familia o por los hombres y mujeres que habitan una ciudad un país, tiene efectos extraordinarios en el mundo espiritual.

Por tanto una de nuestras mayores demostraciones de amor y misericordia es orar por todas las personas de nuestra relación más cercana y por aquellas que no conocemos y que tal vez no conoceremos nunca.

En el mundo espiritual esto tiene un valor notable porque estamos provocando que el Amor se derrame sobre vidas que precisan que se las recuerde para alejarlas del mal y para acercarlas al Bien.

Intercedamos sin cesar por todas las situaciones, dando gracias por las buenas y clamando por aquellas que superan las capacidades humanas. Oremos porque el Señor siempre escucha a los suyos!.

Hebreos 7:25
Diego Acosta García

APRENDER

Debemos estar dispuestos aprender todos los días? Muchas veces hemos escuchado esta pregunta y también nos la hemos hecho porque pareciera que tiene que haber un momento en que ya sabremos todo.

La infinita Sabiduría que contiene la Palabra de Dios torna imposible suponer que podremos algún día llegar al final de nuestro aprendizaje, porque la renovación de las ideas es permanente.

En el mundo puede ocurrir que una persona pueda decir que en una determinada materia lo sabe todo, pero también se engañará porque nadie puede saberlo todo de todo.

Tendríamos que adoptar la actitud que tienen los niños que aunque no son conscientes de que están aprendiendo, comprenden que deben ir al colegio o al instituto a aprender.

Esta actitud revela una gran dosis de humildad por eso preguntan constantemente, porque no tienen los prejuicios ni les avergüenza, admitir que no saben.

En esa misma posición deberíamos colocarnos nosotros, con una actitud de humildad frente a los que saben más y tratar de profundizar nuestros conocimientos.

Mucho más porque estamos hablando de cosas superiores, de otro orden, como son las cosas de Dios. Es además una gran responsabilidad porque sabiendo podremos enseñar a otros, es decir podremos tener discípulos.

La vida espiritual es un proceso, que podríamos decir se acaba junto con nuestra vida física, del mismo modo deberíamos entender que conocer la Palabra de Dios, forma parte de ese proceso.

Salmos 119:73
Diego Acosta García

SÉPTIMO MILENIO: PORQUE UN NIÑO NOS ES NACIDO…

La impresionante profecía de Isaías anunciando a la humanidad el nacimiento del Mesías, nos debe hacer reflexionar acerca de la importancia de la Navidad.

En este día tan significativo recordamos:

Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz.
Lo dilatado de su imperio y la paz no tendrán límite, sobre el trono de David y sobre su reino, disponiéndolo y confirmándolo en juicio y en justicia desde ahora y para siempre. El celo de Jehová de los ejércitos hará esto.

Y fue consumado y por eso los hijos de Dios recordaos en este día el nacimiento glorioso de nuestro Salvador. Sin emociones ni sentamentalismos. Solamente creyendo.

Diego Acosta García

REFLEXIONAR

En una clase de estudios bíblicos luego de la primera parte que había sido intensa en nuevos conocimientos, la maestra planteó algo que nos dejó sorprendidos a todos.

Explicó que no bastaba con lo que ella había enseñado, sino que éramos nosotros los que debíamos reflexionar sobre todo lo que habíamos escuchado.

El motivo era muy sencillo: Solamente analizando los conceptos que habíamos aprendido, podríamos hacer un análisis para luego poder explicarlos a otras personas.

Ese principio básico del discipulado que había aplicado Jesús con quienes serían luego los Apóstoles, nos desconcertó al principio, pero luego nos resultó sumamente atractivo.

Debíamos ahondar en Jesús desde la perspectiva del conocimiento y también de la reflexión acerca de cómo había sido su ministerio y cuantas cosas había dejado como legado de mandatos y enseñanzas.

No se trataba solamente de mencionar lo que había dicho sino de reflexionar sobre lo que significaba el nuevo mandamiento del amor y su proyección entre los hombres.

En ese tiempo descubrimos la verdadera magnitud de Jesús, que siendo Dios convertido en Hombre podía agregar este mandamiento fundamental para la relación entre los humanos.

Comprendimos que reflexionar sobre las cosas de Dios era una forma de ampliar las estacas del entendimiento y guiados por el Espíritu poder recibir nuevas revelaciones sobre su Grandeza. Reflexionar es maraviloso!

Proverbios 20:25
Diego Acosta García

SÉPTIMO MILENIO: RECUPERAR EL ESPÍRITU

En estos tiempos hemos cambiado tanto el sentido de las cosas que hemos perdido  lo esencial y nos hemos  quedado con lo que bien podría llamarse la espuma de todo.
Es así que la Navidad, aún cuando tenga una fecha  tiempo determinada por hombres, es el tiempo en el que conmemoramos el nacimiento de nuestro Salvador.
Pero con los mal intencionados cambios, dejamos de lado tan grandioso acontecimiento y nos centramos en personajes simpáticos pero ajenos al verdadero significado de la Navidad.
Con los vientos progresistas también vamos dejando de lado la mención al nacimiento del Señor y hemos transformado el saludo de este día por el de felices fiestas.
Finalmente hemos convertido lo que debería ser un día de recogimiento y de  celebración espiritual, en una auténtica fiesta pagana, tanto que incluimos costumbres como los regalos, que son propias de otras culturas.
Es tiempo de que recuperemos el verdadero espíritu de la Navidad, para recordar que estamos conmemorando el más grande acontecimiento de la historia de la humanidad: el Nacimiento de su Salvador, de nuestro Salvador.

Diego Acosta García

DOS MUNDOS

Vivimos con la posibilidad permanente de ser parte de una lucha que se libra no al alcance de nuestra vista, pero que es absolutamente real y tangible.

Estamos hablando de la lucha que debemos mantener como hijos de Dios para vivir en el mundo que nos rodea, para superar todas las dificultades y trampas que se nos plantean a diario.

Jesús oró por nosotros no para que nos quitara del mundo, sino para que nos guardara de allí la importancia que tiene que seamos plenamente conscientes de esta lucha.

Estamos en el mundo para influir, para ser Luz y para ser Sal y por tanto no nos debemos dejar seducir por las argucias del mundo ni por sus atractivos que muchas veces tienen una forma de exhibirse prodigiosa.

Estamos hablando de todas  las atractivas tentaciones que se nos presentan bajo los falsos argumentos que nos inducen a pensar que son para que los hombres vivamos mejor.

Para atraernos a un mundo tan maravillosamente grato en la superficie y tan profundamente cruel en cuanto superamos las pompas de jabón que lo rodean.

No debemos de temer de ser parte de la lucha de lo espiritual contra lo material, porque sabemos que finalmente el Bien prevalecerá sobre el mal y que el triunfo final será de nuestro Señor.

Juan 17:15
Diego Acosta García

SÉPTIMO MILENIO: OTRA AMENAZA AGRAVA LA SITUACIÓN DE LOS CRISTIANOS EN SIRIA

Dos poblaciones en el centro del país han sido amenazadas por los insurgentes para continuar la lucha contra el régimen del presidente Bashar el Assad.
Las poblaciones están ubicadas en la región de Hama donde la mayoría de los pobladores practican el cristianismo. Los insurgentes declararon que tanto Maharda como Al Sqeilabiva son objetivos militares.
Por esta razón pueden ser sometidos a ataques y bombardeos para conquistar esas posiciones en poder de las fuerzas leales al régimen que gobierna el país.
Las amenazas advierten que los civiles deben permitir a los milicianos entrar en sus viviendas y también refugiarse en ellas mientras combaten a las fuerzas leales al gobierno.
Los enfrentamientos continúan en el país en medio de continuas informaciones sobre muertos y heridos enfrentados por una cruel y dramática lucha por el poder.

Fuentes: Observatorio Sirio para los Derechos Humanos – Reino Unido
Press SM – Diego Acosta García

AFERRARNOS

Conversando con un hermano que está viviendo una difícil situación personal, comentaba que en tiempos como estos lo único que se debe hacer es no rendirse.

En ese contexto hablaba de su actitud personal ante la adversidad, es decir no entregarse ni al desánimo ni a la apatía, que se podrían justificar plenamente vistas las circunstancias.

Por qué no debemos rendirnos? Esta era la cuestión que se planteaba y afirmaba que él comprendió más que nunca que en la hora de la vicisitud es cuando más nos debemos acercar a Dios.

Esa era la clave para afrontar cualquier situación en la que pensamos que hemos llegado al límite de nuestras fuerzas y cuando comenzamos a dudar acerca de los propósitos del Señor para nuestras vidas.

En cada situación, en cada momento de lucha por difícil y hasta penoso que resulte, siempre encontraremos las razones del Eterno para guiarnos hacia nuevos caminos.

Es en esos momentos cuando no comprendemos lo que está ocurriendo, ni con nuestra vida ni con nuestro llamado ministerial, es cuando debemos apelar sin ninguna clase de reservar a nuestro Creador.

Cuando actuamos de esta manera advertimos que por grande que sea la dificultad, mayor es nuestro Dios y mayor es su Poder frente a cualquier tipo de acechanza.

No nos soltemos de la mano del Señor en ninguna circunstancia, porque aferrados de su mano podremos avanzar aún cuando pensemos que estamos yendo hacia atrás. No lo olvidemos!.

Salmos 9:10
Diego Acosta García

INESTABLES

Hay quienes son extremadamente sensibles a los cambios que se verifican a su alrededor y pasan de un estado de ánimo a otro con la misma facilidad con que se pasan las hojas de un libro.

Resulta evidente que esto no es bueno ni para quienes viven de esta manera ni tampoco para quienes viven a su lado, porque esos continuos cambios crean incertidumbre.

Esta cuestión que parece intrascendente adquiere especial significación cuando se trata de que los cambios afecten no solo a los estados de ánimos sino también a las creencias personales.

En este caso la temática adquiere un valor de otro tipo porque afecta directamente a la naturaleza misma de quienes nos llamamos hijos de Dios y a los fundamentos de esa condición.

Sabemos que el Señor es Inmutable, que no hay vaivenes de ningún tipo y por lo tanto esa condición lo convierte en una sólida Roca en la cual apoyarnos en los momentos de incertidumbre.

De allí que nuestros vaivenes de ánimo puedan ser entendidos, pero no los vaivenes de nuestras creencias porque demuestran que nuestras convicciones no están debidamente afirmadas.

Debemos pensar en estos estados que nos convierten en inestables delante de los hombres, que deberían ver en nosotros a personas seguras y con dominio propio. Si el Señor es nuestra Roca, vivamos afirmados en ella!.  

Deuteronomio 32:4
Diego Acosta García