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En los primeros años del siglo pasado el mundo se deslizaba irremediablemente a un conflicto armado, pero nadie parecía querer advertirlo.

Por el contrario se fantaseaba con la guerra y con la realidad, como si se estuviera jugando con pompas de jabón y no con la vida de las hombres y mujeres que caerían en la contienda.

Estos tiempos en algunos aspectos se parecen a los que mencionamos, porque vivimos despreocupadamente encerrados en nuestra burbuja, ignorando la realidad que nos rodea.

Ya hemos igualado el significado del matrimonio en la práctica y en las leyes, sancionamos la eutanasia, las leyes defienden a los homosexuales y hasta proclamamos la prosperidad en las iglesias.

Hay motivos para seguir jugando con pompas de jabón?

En varios países se está insinuando el antisemitismo, la persecución a las iglesias cristianas cada vez es más importante y todos los días nos enteramos de nuevas formas de perversión.

Pero nosotros seguimos insensibles a esas realidades, buscando refugio en las iglesias, ignorando de esta manera los anuncios de Jesús sobre lo que ocurriría en los tiempos del fin.

Hasta cuando viviremos así?

Seguramente hasta que la intolerancia religiosa violente nuestros lugares de culto, hasta que comiencen a prohibirse las manifestaciones de nuestra fe y hasta que se intensifique la persecución a los cristianos.

Debemos creer que vivimos tiempos proféticos! Debemos despertar a la realidad y no extasiarnos con pompas de jabón!

Mateo 24:8-10
Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

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p6561

ABATIDOS


En una reunión se originó un gran debate, cuando alguien afirmó que se sentía abatido por todo lo que veía y de cómo el mal estaba prevalenciendo en el mundo.

Inmediatamente varios reaccionamos para afirmar que esa postura era poco edificante y otros para llegar más lejos todavía: Que era indigna de una persona que se llamaba creyente.

En ese tono debatimos acerca de la eterna lucha entre el bien y el mal y de como siempre había prevalecido el Bien. No obstante los argumentos siguieron subiendo de tono.

Pero, cuando prevaleció la sensatez y poco a poco los ánimos se fueron calmando, por fin llegó el momento del debate sereno acerca de una cuestión tan importante.

Quién había afirmado que se sentía abatido rectificó su posición y admitió que se trataba de un mal momento personal pero que estaba absolutamente convencido del triunfo final de Dios.

Mencionamos el Libro de la Victoria o lo que es lo mismo, el Libro de Apocalipsis, cuando finalmente se produce el Segundo Advenimiento y Cristo establece el Reino.

En el final, todos los que participamos de la reunión, nos sentimos un tanto abochornados por la forma en que habíamos actuado y mutuamente nos pedimos disculpas.

Pero hubo una coincidencia generalizada: Que el apasionamiento que habíamos demostrado revelaba que estábamos dispuestos a extender el Reino y convencidos del triunfo del Bien sobre el mal.

Proverbios 11:21
Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

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A PROPÓSITO DE LA EUTANASIA

 

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A PROPÓSITO DE LA EUTANASIA

Consideramos de especial interés, esta carta que recibimos con relación a la publicación de las REFLEXIONES sobre la EUTANASIA INFANTIL. Las referencias personales fueron omitidas, pues pertenecen a la intimidad de quién remitió la carta y obviamente, no agregan nada al  fondo del tema

Has tocado un asunto que me hace hervir la sangre en las venas… como madre, como cristiana y como viuda reciente. Me explico:
Algunos amigos cercanos me han preguntado si he contemplado la posibilidad de eutanasia para mi marido, entonces enfermo terminal. Mi respuesta inmediata fue: no soy quién para decidir tal cosa, esa es una decisión personal, sólo el afectado puede decidir por su propia vida. Mi conciencia no me permite decidir por la vida o la muerte de nadie. Tras unos «peros», mi segunda respuesta fue: no hemos decidido nacer, ¿por qué tendríamos el derecho de decidir morir? Y luego he añadido mi punto de vista cristiano: el sufrimiento sirve para acercarnos a Dios, que es el Señor de la vida. Creo firmemente que el período que mi marido ha pasado enfermo, 13 meses, ha servido para que él abriera su oído y corazón a la palabra de Dios. Estoy convencida y siento paz.
Otra reflexión en esos 13 meses, en los cuales he sido su cuidadora constante, fue lo duro que es ver una persona sufrir una  lenta muerte. Pero en ningún momento, a no ser en las últimas 2 semanas, se me ha pasado por la cabeza adelantar ese fin, por lo contrario, todo esfuerzo era poco para que no sufriera y siguiera en vida. En las 2 últimas semanas, cuando él ya no podía hablar, moverse, tragar, mi único pensamiento y oración era «llévatelo, Señor, si te place».
Hasta aquí como viuda.
Como madre, hemos tenido una experiencia hace casi 28 años que me viene a la memoria ahora que ha surgido el tema de la eutanasia infantil. Tras un accidente, mi primer hijo sufrió un golpe en la cabeza que le partió el cráneo. Tras la limpieza, los cirujanos dieron 50 puntos en la zona y dijeron que no podían hacer nada más, por la cantidad de tierra y combustible que había en el exterior y el ancho de la abertura, seguro que había filtrado suciedades en el interior, contra eso no se podía hacer nada, solo esperar para ver qué pasa. Curiosamente, gracias al accidente detectaron en el niño una apendicitis perforada, que operaron. En la UCI, el pediatra de guardia nos aconsejó no dejar al niño solo, de un momento a otro la máquina a la que estaba conectado se podría parar, nadie con 4 años de edad podría sobrevivir a esa situación, o sea muerte eminente. No podríamos estar más desolados, ¡perder nuestro único hijo!
Pero Dios es bueno, no me canso de repetir. Unos días antes, leyendo la Biblia, me interesaron 2 textos en los que Dios usó a sus siervos Elías y Eliseo para traer a la vida a dos niños, hijos únicos de sus respectivas madres. Claro que no entendí la «casualidad», pero eso me dio coraje para imponer las manos sobre mi hijo en la UCI y orar por él, entregándole a Dios y dejándole en sus manos. Dentro de un mes el «niño» cumple 32 años, tiene una familia estupenda y en breve será padre por segunda vez.
Entonces me pregunto hoy: ¿Y si hubiera sido permitido optar por la eutanasia? Me la hubiera recomendado el pediatra de guardia? Como padres desesperados, viendo a tu hijo sufriendo y no pudiendo hacer absolutamente nada para rescatarlo, ¿lo hubiéramos aceptado? De no ser por la Biblia, yo, como madre que he vivido todo eso, diría que me lo plantearía, sin duda alguna.

La sociedad ya no sabe qué hacer con nuestro bien más precioso: los niños. En lugar de prepararlos para un futuro prometedor, digno, lleno de confianza, los queremos quitar de en medio. Quitamos de en medio todo lo que nos «hace sufrir». Lo borramos. Damos al botón DELETE.
Mi esperanza está en Dios, el Señor de la vida, mi Creador. El que ha estado conmigo en el vientre de mi madre, mientras era formado, a Él toda gloria.

REFLEXIONES sobre un tema que no puede dejar indiferentes a quienes nos llamamos Hijos de Dios.

Diego Acosta

p6553

PRECIO


Un ingenioso chiste narra la historia de una persona que acepta una determinada oferta ante la promesa de una importante cantidad de dinero. Pero cuando le disminuyen la cantidad, se declara ofendida.

El tema está planteado con una gran sutileza, pero no deja de revelar como es nuestra condición y como obramos según cada situación y también como son de cambiantes nuestras actitudes.

Se le atribuye a Napoleón el haber afirmado que todo hombre tiene su precio. Y probablemente esté en lo cierto, siempre y cuando se lo considere desde la perspectiva del mundo.

Tal vez desde esa visión la frase sea irreprochable y tristemente cierta. Obramos con una escala de valores totalmente condicionada por el dinero, de allí el tanto tienes… tanto vales.

Pero esto es siempre así?

Desde luego que no. Los hombres y mujeres que aceptamos a Jesús como nuestro Señor y nuestro Salvador, fuimos comprados por el sacrificio supremo del Hijo de Dios en la Cruz.

Porque fue tan grande el precio pagado por todos nosotros, nunca más hubo sacrificios de sangre reclamados por el Eterno. El de Jesús fue el sacrificio final.

Por lo tanto debemos comportarnos como lo que somos: Hijos de Dios redimidos por la sangre del Cordero. Si algún día aceptamos que se nos ponga precio, estaremos rechazando la mayor Gracia que se nos ha concedido.

Mateo 27:9
Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

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p6549

TRABAJAR


Un hermano nos invitó a tomar un café con el evidente propósito de hablar y no de esconder su estado de ánimo. Rápidamente entró en el tema que lo tenía preocupado.

Un poco producto de su formación nos dijo que como que se lo infravaloraba y se lo infrautilizaba en la Iglesia, razón por la que estaba pensando en abandonar la congregación.

Le pedí que me explicara que era lo que hacía en la iglesia, no porque lo ignorara sino porque deseaba escuchar de su propia boca en lo que estaba trabajando.

Minuciosamente detalló su responsabilidad y comentó que por todo lo que él sabía y por todo lo que podía hacer, era muy poco lo que se le demandaba.

Entonces le preguntamos: Ud. quiere trabajar más o servir más?

Durante un cierto momento la cuestión quedó en el aire porque el hermano no atinaba a dar una respuesta. Entonces ampliamos el concepto: Hay una diferencia entre trabajar más y servir más.

Como seguía sin comprender le dijimos que trabajar era venir y cumplir con una obligación. Servir era venir y hacerlo con alegría, porque no estábamos trabajando para nadie en especial, solamente para el Señor.

El hermano finalmente advirtió la importancia de la diferencia y dejó de considerar que era poco lo que hacía. En realidad era poco, porque hasta ese momento solamente estaba trabajando para hacerse notar y no sirviendo al Señor.

1Crónicas 25:8
Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

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EUTANASIA INFANTIL

 

voto
En el Libro del profeta Daniel y en el Apocalipsis, se hace referencia a que los días serán acortados, a causa de los escogidos para que no tengan más tribulaciones de las que puedan soportar.
Este tremendo anuncio nos revela hasta qué punto el mundo tendrá tribulaciones inimaginables. Y como nos acercamos a esos tiempos del fin, ahora, debemos hablar de la aplicación de la eutanasia a los niños.
Resulta casi imposible de creer que esta cuestión se haya instalado en la sociedad de nuestros tiempos, pero es absolutamente real ya que se trata de una ley sancionada en Bélgica.
Lo más dramático de esta cuestión es que la ley es presentada como una forma de aliviar los padecimientos de los niños que se encuentran afectados por enfermedades terminales.
Desde ese razonamiento, parece lógico que se tenga compasión por el sufrimiento de un niño y se esté de acuerdo en que se le practique la eutanasia. Hemos dicho: parece. No es una afirmación.

Estamos en contra de toda forma de eutanasia.

Para los padres es un tema que merece una profunda reflexión. Es una verdad absoluta que a ninguno de nosotros nos gusta ver sufrir a nuestros hijos.
No es menos verdad que en muchas ocasiones, nos cambiaríamos para sufrir nosotros en lugar de ellos. Pero estos humanos sentimientos no se corresponden con lo que el Eterno ha establecido.
Cada uno de nosotros forma parte del Plan de Dios, incluso nuestros hijos. Por tanto no podemos ni debemos imaginarnos siquiera, que podremos torcer el rumbo que el Soberano ha establecido.
Lo grave de esta cuestión es que se la presenta como una cuestión que se debe prestar a un debate sobre lo progresista y lo moderno, cuando no hay ninguna posibilidad de debatir las decisiones del Creador.

Él nos dio la vida y Él es el único que nos la puede quitar.

Por tanto los hombres no podemos arrogarnos el derecho de decidir sobre nuestra vida o sobre la vida de nuestros hijos. Esta no es una prerrogativa que se nos haya concedida a los humanos.
Categóricamente debemos de asumir que las decisiones del Señor son irrevocables y que solamente su Misericordia, puede obrar de acuerdo con lo que podamos pedir en nuestras oraciones.
No podemos negar a nuestros hijos la posibilidad de que el Amor infinito del Eterno obre en sus vidas y mucho menos, podemos impedir que se produzca un milagro maravilloso!
Reflexionemos sobre la vida y la muerte. Reflexionemos sobre lo que Dios ha establecido, aunque nos duela. Pero no olvidemos que solamente el Señor nos puede dar la Consuelo, ante tanto dolor.

La eutanasia es un acto de rebeldía contra el Eterno.

No hay en esto ninguna alternativa, por buenas que aparenten ser sus razones. Y mucho menos, aplicarla a los niños, a quienes les está reservado el Reino.

Diego Acosta

p6541

JUSTICIA?


Llenarnos de ira por una situación eventual puede ser altamente peligroso, pues podemos tomar actitudes que finalmente sean contrarias para nosotros mismos.

Lo más grave de estos episodios es que en muchos casos podemos estar justificados para reaccionar, pero es necesario recuperar la calma y pensar en lo que se nos ha enseñado.

Por mucha razón que tengamos, hacernos justicia con nuestra propia mano no es lo que nos manda la Palabra de Dios, por lo que lo debemos asumir aún cuando debamos hacer un gran esfuerzo.

Precisamente en estos casos es cuando más debemos poner en práctica lo que debimos haber aprendido, porque hacernos justicia también implica el riesgo de excedernos en nuestra actitud.

La condición de creyente debe ser puesta de manifiesto en esos duros momentos de la prueba, cuando además sabemos categóricamente que tenemos la razón de nuestra parte.

Siendo así es más difícil todavía obrar con sabiduría, pero debemos clamar al Señor para que nos devuelva el equilibrio necesario como para hacer frente al momento en el que nos encontramos.

Muchas veces hace falta más valentía para obrar con mansedumbre como Jesús, que para reaccionar en forma airada ante cualquier problema en el que nos podamos encontrar.
Debemos recordar que la Justicia es del Eterno y que Él nunca dejará a los suyos siendo víctimas de una injusticia!

Salmos 103:6
Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

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CARTA DE BERLÍN. INMIGRANTES?

 

suiza
Hola.
Los hombres nos debatimos en constantes contradicciones y como está escrito en el Libro de Eclesiastés, no es una cosa nueva, porque no hay nada nuevo bajo el sol.
El envejecimiento de la población europea es tan evidente, que lo que hace unos años llamaba la atención ahora es una realidad cotidiana. Nos estamos refiriendo al concepto de tercera edad, que ha sido superado por el de la cuarta edad.
Los hombres y las mujeres viven más tiempo en Europa como consecuencia de la mejora de la calidad de vida y también por la incuestionable y positiva mejora de los cuidados médicos.
Con ese panorama resulta casi una obviedad decir que los estados miembros de la Unión Europea, precisan equilibrar y con urgencia los términos de la pirámide social que asegure el futuro del continente.
Es decir: Se precisan a los ciudadanos de otros países para que la carga social sea sostenible en el tiempo, lo que supone la incorporación de personas más jóvenes en el mercado laboral europeo.
Pero a pesar de realidad, en Suiza se dio el primer paso para la restricción del ingreso de extranjeros en el país. Se ha votado y aprobado que se deban establecer restricciones a los inmigrantes!
Este enorme contrasentido ha sido celebrado en varios países como una acción digna de ser imitada. Además, no es Suiza el único estado en el que habrá problemas para los inmigrantes.
Seguramente leyes restrictivas comiencen a instrumentarse en el futuro tras el éxito de la consulta suiza. Pero y la realidad? Como serán los años venideros en este continente con personas cada vez con mayor edad?
Esta es la hora de la reflexión. Esta es la hora en la que la sociedad debe reclamar a sus políticos sabiduría y grandeza de miras. No de oportunismo ni electoralismo.
Por esta razón debemos orar por los gobernantes, por los hombres que aspiran a serlo. Así nos manda la Biblia, porque es evidente que no hay nada nuevo bajo el sol. Contradicciones incluidas!
Gracias y bendiciones.

Diego Acosta

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p6533

CARGAS


Sentirse cansado, agobiado, es bastante normal en los tiempos que vivimos. Quizás sea por el ritmo frenético que nos hemos auto impuesto como sociedad.

Pero también puede haber otras razones, que resultan más difíciles de explicar y tambien de aceptar. Una de ellas, es que nosotros mismos nos obligamos a soportar pesadas cargas.

Cuáles son esas cargas?

Por ejemplo: la de atesorar cosas que no forman parte de nuestros usos cotidianos y que las convertimos en algo valioso y por lo tanto muy bueno de conservar.

Esas cargas pueden ser los objetos más disímiles, desde ropa, utensilios y hasta cosas en desuso que quedaron desactualizadas por el avance de la tecnología o por el cambio de nuestras circuntancias personales.

Pero, si nos libráramos de estas cargas, nos daríamos cuenta de que todavía estamos soportando pesos. Y esos pesos no son otra cosa que nuestros hábitos, nuestras costumbres.

Nos aferramos a normas y valores que pudieron ser consideradas buenas en su momento, pero que al convertirnos en hombres y mujeres nuevos, son un obstáculo para nuestro crecimiento como creyentes.

Por esta razón nos pesan, nos agobian. Porque antes mirábamos al mundo desde una perspectiva y ahora lo tenemos que hacer con los ojos de Jesús y eso nos cuesta.

Es hora de quitar todo lo que ha quedado atrás con el hombre viejo o con la mujer vieja que fuimos. Es hora de tener leve el equipaje!

Mateo 11:30
Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

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p6527

MILAGROS


Dios en su infinito Amor puede darnos la Gracia de repetir milagros  para que podamos tener confirmación de su Poder y Soberanía sobre todas las cosas.

Si un milagro puede conmovernos, imaginemos lo que ocurre cuando ese milagro vuelve a repetirse!

Esto es lo que sucede, cuando por ejemplo, nacen dos criaturas con diferencia de meses o de años, en condiciones en las que la lógica humana se mostraría reacia a aceptarlo.

En estas situaciones solamente debemos rendirnos ante lo que es evidente, como le ocurre a las personas que se niegan a aceptar a Dios o no creen en su capacidad para realizar milagros.

Muchas veces nos callamos frente a hechos tan extraordinarios, porque los reservamos a los límites de nuestra creencia personal, cuando en realidad deberíamos hacerlos públicos para que otros vean lo que no quieren ver.

Podemos afirmar en lo personal, que esta clase de milagros además de conmovedores, representan la alegría de recibirlos con agradecimiento y de disfrutarlos con reverencia.

En los momentos trascendentales de nuestra vida, no debemos olvidar nunca de poner de manifiesto lo que Dios ha hecho, porque es la mejor confirmación de que lo seguirá haciendo.

Los milagros de Dios no son cosas del pasado. Podemos tener la certeza de que se seguirán repitiendo por su gran Amor por nosotros! Aunque no seamos merecederos de ellos!

1 Crónicas 16:10-12
Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

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