En Francia se concreta lo que sería el primer paso hacia la solución de un grave problema de la salud humana.
Un médico, Jean-Baptiste Lenys resolvió la tranfusión de la sangre de un cordero a un ser humano. Ya antes lo había intentado con un enfermo de sífilis, a quién le administró la sangre de un perro.
El enfermo falleció un tiempo después. El médico fue acusado de homicidio, pero la pena quedó en suspenso al comprobarse que la esposa del paciente lo había envenado con arsénico.
Siempre me ha parecido maravilloso ver a hombres, dedicando su tiempo a leer la Palabra de Dios.
La causa de esta actitud de admiración, no es otra que ver como el futuro del Evangelio queda asegurado con quienes tienen la responsabilidad de ser cabeza de sus familias.
Esto que puede parecer una cuestión menor, es sin embargo uno de los objetivos deseables, para que cada familia tenga un sacerdote conocedor de la Biblia y además un hombre preocupado por saber más.
Solo ese conocimiento es el que puede asegurar la solidez de la vida conyugal y también la firmeza en la educación de los hijos.
Principios sencillo, pero fundamental para lo que nos ha llamado el Señor!
Quizás haya quién piense que los hombres pueden hacer cosas más importantes. Quizás sí, pero lo primero que debe hacer un hombre es preocuparse en conocer aquello que debe practicar diariamente.
La mujer, como ayuda idónea que es, debe respaldar ese esfuerzo para consolidar una firmeza que será la mejor guía para los niños, que son los padres del futuro.
Pensaba en esto, sabiendo que habrá quienes lo comprendan y quienes lo desechen por considerar que hay cuestiones más urgentes que deben ser resueltas.
Pero precisamente la Palabra nos enseña que primero debemos ayudar a establecer el Reino y luego todo vendrá por añadidura.
Seamos edificadores del Reino!
Así resplandecerá la Gloria del Eterno sobre nuestra vida y la vida de nuestros hijos!
Así lucharemos contra las acechanzas del mundo y las tinieblas que lo dominan.
Deuteronomio 4:9
Por tanto, guárdate, y guarda tu alma con diligencia, para que no te olvides de las cosas que tus ojos han visto, ni se aparten de tu corazón todos los días de tu vida; antes bien, las enseñarás a tus hijos, y a los hijos de tus hijos.
Deuteronômio 4:9
Tão somente guarda-te a ti mesmo e guarda bem a tua alma, que te não esqueças daquelas coisas que os teus olhos têm visto, e se não apartem do teu coração todos os dias da tua vida, e as farás saber a teus filhos e aos filhos de teus filhos.
Los dirigentes del estado islámico proclaman la necesidad de que las personas se casen cada vez más jóvenes, con un terrible argumento: Aumentar la natalidad de los musulmanes.
Por esta razón justifican los casamientos con niñas de seis años, tal como hizo Mahoma cuando tenía más de 50 años con una niña llamada Aisha.
Semejante argumento es utilizado para justificar la necesidad de aumentar la natalidad, tal y como lo mandó Mahoma, para afectar el equilibrio con los infieles o sea, con todos los que no somos musulmanes.
Esta es una nueva advertencia que recibimos, para que ignoremos a los tolerantes y seamos conscientes de las acechanzas que deberemos de soportar en lo inmediato.
El alto índice de maternidad de las mujeres musulmanas, contrasta con el bajo de las mujeres de Occidente. Para agrandar la diferencia, el estado islámico establece que las niñas de seis años deben casarse.
Seguimos con la tolerancia?
Acaso en nuestra sociedad no acusaríamos de pedofilia a un hombre que intentara abusar de una niña de seis años?
Y más directamente: Dejaríamos que nuestra hija o nuestra nieta de seis años se casara con un hombre mayor o lo denunciaríamos por abusador?
La seducción del mundo nos obliga a tener conductas que no son propias de nuestra condición de hijos de Dios.
Una de ellas es la de aparentar lo que no somos y obrar como el mundo quiere que seamos, sin importar las consecuencias.
Por estas razones debemos de ser precavidos cuando miramos a nuestro alrededor. Es posible que nos equivoquemos con lo que estamos viendo.
Recuerdo que hace muchos años cuando era un joven inexperto, una persona fue juzgada por su apariencia y los resultados fueron sorprendentes.
Alguien mayor que yo, pensó que se trataba de una persona modesta y sin recursos, pero resultó todo lo contrario.
Entonces aquel el hombre que había sido duramente menospreciado nos dio una gran lección, que ha sido inolvidable para mí.
Luego de que casi fuera echado del lugar donde nos encontrábamos, volvió al cabo de unas horas, trayendo una cantidad de dinero que nunca hubiéramos imaginado que tendría.
Pero se negó a hablar con quién lo había maltratado y en cambio se dirigió a mí, que lo traté con corrección a pesar de todo.
Cuando la situación se convirtió en pasado, me quedé pensando en cómo me había equivocado con alguien que yo creía que era más sabio que yo.
Y cómo yo había sido guiado por el Espíritu a ser prudente en mi actitud de ser educado y respetuoso con otra persona.
La historia tiene más significado para mí, porque ignoraba en aquel momento la Obra del Espíritu y pensaba que se trataba de lo que llamábamos intuición.
Juzgar por las apariencias, nos puede llevar a cometer grandes errores. Seamos siempre prudentes!
Proverbios 14:15
El simple todo lo cree;
Mas el avisado mira bien sus pasos.
Sí podemos, asumiendo las consecuencias que tiene la desobediencia al Creador de todas las cosas.
Moisés puso objeciones y cientos de años más tarde, también lo haría Jeremías. Pero tanto en un caso como en el otro, Dios ratificó que sus decisiones son inapelables.
Es llamativo el caso de Jeremías, a quién el Soberano anunció su decisión de convertirlo en uno de sus profetas.
Moisés declinó el mandato por ser un hombre mayor y también por ser torpe de lengua. Jeremías en cambio, defendió su situación con el argumento de la juventud.
Pero recibió una categórica respuesta!
Cada vez que este pasaje viene ante mi realidad, lo asumo como algo personal, porque me obliga a pensar sobre cómo reaccionaría si recibiera un mandato que no fuera el que yo podría esperar.
Y con el paso del tiempo, cada día comprendo más, que el principio de la Obediencia es del principio sobre el que se fundamenta la Bendición del Eterno.
Puedo pensar que el mandato no me gusta o que preferiría hacer algo diferente. Pero es un pensamiento pequeño como yo mismo soy, un hombre pequeño.
Además siempre miro por lo que mi mente considera que es lo bueno, pero me olvido que Dios siempre tendrá lo mejor para mí y para todos quienes acepten su Soberanía.
Jeremías recibió un duro mandato, con más precisiones para llevar advertencias de Juicio que de buenos mensajes. Pero Jehová le prometió que siempre pondría palabras en su boca.
Y esa promesa es válida para él y también para mí y para todos.
Jeremias 1:7
Mas o Senhor me disse: Não digas: Eu sou uma criança;
porque, aonde quer que eu te enviar, irás; e tudo quanto te mandar dirás.
Jeremías 1:7
Y me dijo Jehová: No digas: Soy un niño;
porque a todo lo que te envíe irás tú, y dirás todo lo que te mande.
La portentosa escena de Moisés alzando su vara para separar las aguas del Mar Rojo, puede ser una de las más notables revelaciones de la Biblia.
Los judíos acosados por los egipcios, se lamentaban de haber dejado ese país, ya que ahora también se enfrentaban a las aguas.
Tanto Moisés como los liberados, dudaron por lo que estaba ocurriendo!
Situación que tiene mucho de parecido con las que vivimos a diario, cuando dudamos primero de nosotros mismos y después del Eterno.
Por eso el patriarca le habló a su pueblo y les dijo que no temieran y permanecieran firmes.
Utilizó el temor, que pertenece a lo espiritual y no el miedo que afecta a lo físico. Y eso puede entenderse como la falta de confianza en el Señor.
Lo cierto es que aunque tengamos al enemigo acosando nuestra espalda y a nuestro frente un mar bravío, no debemos de temer.
No se debe inquietar nuestro ánimo, porque es evidente que no vendrá Moisés con su vara para darnos una solución, pero sí vendrá el Altísimo para ayudarnos en el momento preciso.
Todo depende de la medida de nuestra fe, como dependió de la medida de la confianza de Moisés en Jehová al extender su vara sobre el Mar Rojo.
Hoy y todos los días reflexionemos sobre esto…El Mar puede estar frente a nosotros en cualquier momento y es entonces cuando debemos tener la confianza necesaria y suficiente para esperar un milagro grandioso.
Esto lo digo y me lo digo, para que mi ánimo no decaiga, porque la vara de Moisés es el Poder de Dios!
Éxodo 14:15-17
Entonces Jehová dijo a Moisés: ¿Por qué clamas a mí? Di a los hijos de Israel que marchen.
Y tú alza tu vara, y extiende tu mano sobre el mar, y divídelo, y entren los hijos de Israel por en medio del mar, en seco.
Y he aquí, yo endureceré el corazón de los egipcios para que los sigan; y yo me glorificaré en Faraón y en todo su ejército, en sus carros y en su caballería.
Êxodo 14:15-17
Então, disse o Senhor a Moisés: Por que clamas a mim? Dize aos filhos de Israel que marchem.
E tu, levanta a tua vara, e estende a tua mão sobre o mar, e fende-o, para que os filhos de Israel passem pelo meio do mar em seco.
E eis que endurecerei o coração dos egípcios para que entrem nele atrás deles; e eu serei glorificado em Faraó, e em todo o seu exército, e nos seus carros, e nos cavaleiros.
Muchas veces me sorprendo pensando en mañana o en pasado mañana o en los días siguientes.
Incluso me imagino situaciones que tienen que ver con el futuro más o menos inmediato.
Y me pregunto: Está bien o está mal hacer planes?
Básicamente no debemos limitarnos nosotros mismos con relación a lo que nos gustaría hacer. Eso forma parte de lo que llamamos los anhelos del corazón.
En realidad la cuestión que habría que plantearse es otra completamente diferente: Someto mis proyectos a la Voluntad de Dios?
Estoy buscando que ÉL confirme lo que debo hacer?
O simplemente estoy esperando que el Eterno bendiga mis planes de futuro?
Si busco su aprobación antes de hacer nada, estaré en lo cierto.
Si busco que el Altísimo bendiga mis decisiones, estaré haciendo lo errado.
Estas cuestiones las deberíamos tener lo suficientemente claras, como para que no caigamos en los frecuentes fallos en lo que representa nuestra relación con el Todopoderoso.
No está en nuestras manos tomar decisiones. Pero si a pesar de eso obramos, seremos los únicos responsables de nuestros hechos.
No podremos luego tener el atrevimiento de culpar al propio Dios por lo que nos pueda ocurrir, que generalmente no será bueno.
Esta reflexión me la tengo que hacer prácticamente todos los días, cuando tengo la osadía de pensar en el futuro, sin contar con la Voluntad del Santo de Israel.
Por los muchos golpes recibidos, siempre recuerdo que es lo debo hacer antes de tener la certeza de lo que Dios quiere: NADA.
Solamente así estoy seguro de contar con su Gracia en todo momento!
Tiago 4:13-15
Eia, agora, vós que dizeis: Hoje ou amanhã, iremos a tal cidade, e lá passaremos um ano, e contrataremos, e ganharemos.
Digo-vos que não sabeis o que acontecerá amanhã. Porque que é a vossa vida? É um vapor que aparece por um pouco e depois se desvanece.
Em lugar do que devíeis dizer: Se o Senhor quiser, e se vivermos, faremos isto ou aquilo.
Santiago 4:13-15
!Vamos ahora! los que decís: Hoy y mañana iremos a tal ciudad, y estaremos allá un año, y traficaremos, y ganaremos;
cuando no sabéis lo que será mañana. Porque ¿qué es vuestra vida? Ciertamente es neblina que se aparece por un poco de tiempo, y luego se desvanece.
En lugar de lo cual deberíais decir: Si el Señor quiere, viviremos y haremos esto o aquello.
Hay palabras que de tanto ser usadas o mal utilizadas, se tornan vulgares y pierden su significado original.
Una de esas palabras es ícono!
La sociedad alude constantemente a personas que pueden ser tomadas como referencia, por ser demostrativas de algunos atributos, que difícilmente podríamos considerar virtudes.
Lo más notable de estas situaciones, es que en la mayoría de los casos se trata de hombres o mujeres cuyas vidas tienen de notable, casi todo aquello que podríamos considerar grandes fracasos personales.
Pareciera que vidas llenas de problemas, de angustias o de tremendos errores, tienen un atractivo que puede vincularse con el lado destructivo o el lado oscuro del mundo.
Esos personajes a los que se eleva a la categoría de íconos, son más bien merecedores de un profundo sentimiento de misericordia que de cualquier otro tipo de reconocimiento.
Observando la vida de Jesús, podemos fácilmente comprobar la tremenda diferencia que hay entre quién proclama la Vida y quienes eligen adentrarse tras las peligrosas fronteras de las tinieblas.
Jesús proclamó su mensaje de Esperanza para los hombres que lo reconocieran como su Señor y su Salvador.
He podido ver el dramático final de una persona que está considerada un ícono de nuestro tiempo y he sentido una profunda pena por su fracaso y también por la exaltación de su frustración.
Escudriñemos con atención todo aquello que nos rodea y lo que se nos muestra como una referencia, sin que se pueda saber muy bien de qué y para qué.
Jesús nos llama a vivir bajo Su Luz y no bajo el dominio de las tinieblas.
Lucas 1:79
PT – Para alumiar os que estão assentados em trevas e sombra de morte, a fim de dirigir os nossos pés pelo caminho da paz.
ES – Para dar luz a los que habitan en tinieblas y en sombra de muerte;
Para encaminar nuestros pies por camino de paz.