entrevista a luis palau

ENTREVISTA A LUIS PALAU

Entrevista realizada en Madrid en su última campaña
en la que analizó su trayectoria como evangelista
y también el carácter de su misión
de llevar el Evangelio a todos los países de la Tierra.
a pesar de la grave dolencia que acabó con su vida.
Luis Palau, un siervo de Dios y un ejemplo para todos.
Diego Acosta

 

el peligro de la desesperanza

EL PELIGRO DE LA DESESPERANZA

 

ANTIVIRUS

La sociedad mundana desde distintas perspectivas y desde diversos países, muestra a diario como una sensación de tristeza se va instalando en el ánimo de las personas.

Que está ocurriendo?

Nos sentimos indefensos ante la adversidad que se convierte en algo tangible con la peste que nos está azotando. Y desde diversos foros se advierte sobre esta cuestión, reclamando cuidado y también prudencia.

Al parecer no son buenos tiempos para las decisiones drásticas ni para las determinaciones que nos comprometan para el futuro, que aunque incierto es insoslayable.

Frente a este panorama, resulta más necesario que nunca recordar que los humanos tenemos una alternativa válida, no como un remedio sino como una forma de vivir.

Jesús vino para nuestra Salvación y su mensaje de Amor permanece a lo largo de los siglos. Y también debería estar vigente en estos tiempos. No es bueno, negarnos la alternativa de vivir de una forma diferente.

Diego Acosta

 

yo os he elegido

YO OS HE ELEGIDO

Debemos recuperar el significado verdadero de Jesús
porque lo hemos colocado en la medida de nuestra pequeñez
ignorando la dimensión de su Majestad.
ÉL nos ha elegido y nos llamará amigos
cuando seamos obedientes a sus Mandatos.
Diego Acosta – MENSAJE

las leyes humanitarias

LAS LEYES HUMANITARIAS

DEVOCIONAL

En el Libro de Deuteronomio, podemos aprender las normas que Jehová dio a los hombres, en el pasaje que se conoce como las Leyes Humanitarias.

Normas que tienen miles de años, pero que siguen teniendo vigencia espiritual, porque de ellas se puede aprender a obrar según lo que Dios ha establecido.

Una de esas normas establece que quién entre en un viñedo, podrá comer hasta saciarse, pero no podrá poner un solo racimo en su  cesta.

Con el mismo criterio se enseña para que quienes entren en un plantío de trigo, puedan recoger las espigas con sus manos, pero no utilizar la hoz para cegarlas.

Son principios que pueden sorprender por en estos tiempos, pero de obligatorio cumplimiento, cuando hablamos de lo que tenemos y de cómo podemos ayudar al Prójimo necesitado, con lo que el Eterno nos ha dado.

Deuteronomio 23:24-25
Cuando entres en la viña de tu prójimo,
podrás comer uvas hasta saciarte; mas no pondrás en tu cesto.

Cuando entres en la mies de tu prójimo,
podrás arrancar espigas con tu mano;
mas no aplicarás hoz a la mies de tu prójimo.

Deuteronômio 23:24-25
 Quando entrares na vinha do teu próximo,
comerás uvas conforme o teu desejo até te fartares,
porém não as porás no teu vaso.
Quando entrares na seara do teu próximo,
com a tua mão arrancarás as espigas,
porém não meterás a foice na seara do teu próximo.

Diego Acosta / Neide Ferreira