Es evidente que la indolencia como forma de vida, no es buena, sino todo lo contrario porque lleva a desaprovechar todas las circunstancias favorables que se puedan presentar.
Es casi obvio, el riesgo de la indolencia!
Pero si llevamos esta forma de comportamiento con la vida espiritual, la cuestión es infinitamente más grave, porque no solo afecta nuestra vida presente, sino la vida eterna.
Esta reflexión es casi una constante en mi vida cotidiana, porque pienso que cosas hago y cuántas otras dejo de hacer, exclusivamente por mi falta de rigor.
No se trata de exaltar el hacer por el hacer mismo, sino de ser cumplidor de todo aquello que Dios ha puesto en mi mano para hacer.
Está claro que no me será demandado aquello que supere mis fuerzas o capacidades, sencillamente porque nunca me será pedido.
Pero si se me demandará todo aquello que estuvo en mi mano y por indolencia pura, dejé de hacer, comprometiendo así una parte de la Obra del Eterno.
Luchemos contra la indolencia, contra el conformismo, contra la desidia. El premio es demasiado grande como para no intentarlo!
Jeremías 48:10
Maldito el que hiciere indolentemente la obra de Jehová,
y maldito el que detuviere de la sangre su espada.
Jeremias 48:10
Maldito aquele que fizer a obra do Senhor fraudulentamente!
E maldito aquele que preserva a sua espada do sangue!
He invertido muchas horas de mi vida reciente, elaborando una cuidadosa planificación sobre mis actividades y compromisos futuros.
Lo cierto es que estaba bastante satisfecho con los resultados, porque creía que se ajustaban a algunos tiempos que consideraba ideales.
Y como siempre, yo propuse y Dios dispuso!
Así decía mi abuela: El hombre propone y el Eterno dispone!
A pesar de los años de haberlo escuchado, persevero en el afán de tratar de dominar los hechos y los tiempos, olvidando que el Altísimo es quién tiene la definitiva Autoridad.
También, como siempre ocurre, mis planes eran simples pensamientos de hombre, mientras que los planes de Dios eran perfectos.
Lo mejor que se podía hacer!
Queda este pequeño testimonio para recordarme y para recordar a quién quiera tomarlo como propio, que por mucho que planifiquemos, inevitablemente la Palabra final es del Supremo.
Debiéndose recordar que también es posible no tomar en cuenta sus decisiones, pero es absolutamente necesario hacerse cargo de las consecuencias.
Mi abuela materna, queda honrada con la veracidad de sus dichos!
Proverbios 16:3
Encomienda a Jehová tus obras, Y tus pensamientos serán afirmados.
Qué difícil es ser coherente con nuestras propias opiniones o decisiones. Un día confiamos y otro des-confiamos.
No es un juego de palabras, es simplemente una forma de actuar que tiene una raíz muy profunda: NO termino de confiar en el Señor!
Tal vez sea una situación parecida a la que vivió Pedro cuando caminó sobre las aguas. Mientras las circunstancias del tiempo no lo atemorizaron, confió.
Este ir y venir de una posición a la otra, me llena de desconcierto y también de incertidumbre, porque no termino de acreditar ni en mis propias decisiones.
He aprendido que orando primero y obrando después, muchos de estos problemas quedan eliminados, aunque mi propia falta de fe me lleve a hacer girar la rueda en un movimiento que parece no tener fin.
Me he prometido ser fiel y una vez tomada una decisión basada en lo que creo que el Eterno ha dispuesto, no volver a pensar en nada y seguir el rumbo indicado.
Confiar, no es des-confiar. Y lamentablemente, no es un juego de palabras!
Resulta difícil despedir a una de las grandes voces de la música popular: Aretha Franklin.
Esencialmente recordaremos de ella su relación con el Evangelio, que conoció desde la cuna a través de su padre en una iglesia de Detroit.
Los difíciles tiempos de su vida, marcan con elocuencia lo que significa conocer la Palabra de Dios y vivir de una manera distinta a la que se enseña.
Finalmente prevalece la mirada de Misericordia, de Amor que Jesús derramó sobre los suyos.
Aretha Franklin marcó un tiempo inigualable en la música y marcó también un ejemplo acerca de lo que significa conocer el Evangelio y practicarlo. O no.
A modo de respetuoso homenaje deseamos que en los momentos finales de su azarosa vida, haya reconciliado su corazón con el Eterno. El mismo al que le cantó, haciendo pleno uso de su incomparable talento.
Creo que todos guardamos en nuestra memoria y también en el corazón, una fecha que tiene un contenido especial.
Son esas circunstancias personales, que marcan los momentos del crecimiento, comenzando por la niñez hasta llegar a los tiempos finales de la vida.
Algunas de esas fechas tienen especial trascendencia, pues están vinculadas con decisiones que determinaron nuestro futuro.
Por eso me acuerdo del primer trabajo, de mi casamiento, del nacimiento de mis hijos y del momento maravilloso de la aparición milagrosa de mis nietas.
En esto pensaba, tratando de ser fiel al Señor por tantas Gracias y por haberme Guiado y ayudado con sus Bendiciones a tomar las mejores decisiones.
Es bueno que pensemos en esto!
Es bueno que cuando cada uno recuerde, como yo lo he hecho, estas fechas tan singulares, que son la evidencia del Amor del Eterno por nosotros.Jerermías,
Él es el Autor de lo mejor de nuestra vida y nosotros los responsables, de todos los errores cometidos por haber ignorado lo que nos mandaba.
Por eso doy gracias!
Por su Amor y por haber sido capaz de ser fiel a su Majestad!
Jeremías 29:11
Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros,
dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal,
para daros el fin que esperáis.
Jeremias 29:11
Porque eu bem sei os pensamentos que penso de vós,
Desde mis primeros tiempos como creyente, me sorprendió ver la cantidad de hermanos que se exhiben o buscan exhibirse en aquello que hacen en la congregación.
Y lo más triste, es que en ese mostrarse también compiten, como si ignoraran que cada uno tiene su Propósito, diferente y exclusivo con relación a cualquier otro.
Con relación a esto, lo primero que he intentado es guardar mi corazón para tratar de no destacar en el servir, ni para ser o tratar de ser mejor que nadie.
He aprendido que la verdadera Honra, solo el Eterno la concede. Por tanto contentarse buscando la honra de los hombres, tiene su paga. No en el Reino, sino aquí en la tierra.
Jueces 9:9
Mas el olivo respondió: ¿He de dejar mi aceite,
con el cual en mí se honra a Dios y a los hombres,
para ir a ser grande sobre los árboles?
Juízes 9:9
Porém a oliveira lhes disse: Deixaria eu a minha gordura,