Siempre hablamos del Amor supremo de Dios de entregar a su Hijo para consumar la Salvación de los hombres. También es necesario recordar
la Obediencia suprema de Jesús de entregar su Vida para cumplir el gran Propósito. Diego Acosta – MENSAJE CONGREGACIÓN SÉPTIMO MILENIO
Un prepotente conductor casi chocó contra otro automóvil y estuvo a punto de producir un accidente absurdo, en el que yo también podría haber sido seriamente perjudicado.
Un accidente difícil de entender en un lugar señalizado por obras y cabe preguntarse: cómo es posible obrar con semejante actitud?
Luego del momento de tensión vino la calma y el agradecimiento al Señor porque finalmente no ocurrió nada. Aparentemente, porque si habían ocurrido varias cosas.
Una de ellas era que la prepotencia, había dominado casi por completo a una persona al punto que no desencadenó una grave situación, solamente porque la otra persona que conducía fue más prudente y porque Dios no lo permitió.
Que tiene en su corazón un prepotente? O cabría decir, que tenemos en nuestro corazón los prepotentes? O qué tengo en mi corazón cuando me comporto como un prepotente?
Creo que cuando permitimos que nuestra soberbia nos lleve a la prepotencia, estamos olvidando el Grandioso ejemplo de Jesús, que cuando pudo ser arrogante se comportó como un cordero, manso y tranquilo.
Y así nos trajo la salvación a todos, con humildad y sin prepotencia.
Mateo 11:29 Llevad mi yugo sobre vosotros,
y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón;
y hallaréis descanso para vuestras almas;
Mateus 11:29 Tomai sobre vós o meu jugo, e aprendei de mim,
que sou manso e humilde de coração,
e encontrareis descanso para a vossa alma.
En su Carta a los Efesios,
Pablo enseñó que nos debemos someter los unos a los otros, las casadas a sus maridos y los maridos amando a sus mujeres como Cristo ama a su Iglesia. EN ESTE DÍA
Hay quienes dicen que a ellos no les pasará nada con la peste, pero en los hospitales, hay quienes dijeron lo mismo y tristemente en los cementerios también. Es hora de ser sensatos y responsables para cuidarnos y cuidar al Prójimo. Diego Acosta – BLOG DEL TIEMPO
En el Libro de los Hechos de los Apóstoles se nos narra el momento en el que Jesús fue alzado en el cielo y puesto en una nube. El pasaje que se conoce como la Ascensión. EN ESTE DÍA
Llamemos a las cosas por su nombre: estamos viviendo una peste no una pandemia! Jesús nos advirtió sobre las pestes y también sobre el principio de dolores. Velemos! Diego Acosta – MENSAJE
Pidamos perdón por tener miedo a las señales del fin de las que habló Jesús o del Libro de Apocalipsis que inspiró el propio Hijo del Hombre. Rompamos con las ataduras del miedo y vivamos con temor y temblor delante de Dios. Diego Acosta – Blog del TIEMPO