viva la frivolidad

VIVA LA FRIVOLIDAD

ANTIVIRUS

Si tuviéramos que resumir lo que piensa una sociedad a través de las cosas que le resultan atractivas, incuestionablemente llegaríamos a la conclusión que la frivolidad.

Nada que sea pensar o en todo caso confrontar con la realidad, es atrayente porque nos lleva a pensar a nuestra propia vida y pareciera que eso le importa a muy poca gente.

Seduce mucho más la atención la vulgaridad de algunas disputas familiares entre supuestos famosos, que la obra valiosa y anónima de los hombres y mujeres que ayudan al Prójimo.

Un ejemplo concreto es el de las personas que aún a riesgo de sus vidas ayudan a quienes padecen el drama de la invasión de Rusia a Ucrania.

Si juzgamos por la repercusión que tiene esta obra en la opinión pública, podríamos decir que carece de todo valor, aunque sea lo único verdaderamente importante.

Tal vez podamos afirmar que detrás de un frívolo, se esconde el drama personal de no saber cual es el propósito de la propia vida.

Diego Acosta

vuestra luz

VUESTRA LUZ

VUESTRA LUZ

El Príncipe de Paz siguió enseñando a propósito de la importancia de la Luz y su sentido tanto espiritual como material.

MATEO 5:16 Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos. Jesús dejó rotundamente establecido la importancia de una vida ejemplar y que pueda ser tomada como tal por los hombres, lo que glorifica al Padre.

Las buenas obras son aquellas que no se proclaman ni se exhiben, sino que se basan en el principio de ayudar al Prójimo, de amarlo y cuidarlo, sin buscar en ningún caso la vana-gloria.

De allí la importancia que tiene la Luz espiritual, porque es la que testimonia la naturaleza profunda de las buenas obras. Y que son las que verdaderamente glorifican al Eterno.

En el Antiguo Testamento, tenemos una referencia sobre esta cuestión en el Salmo 22:23 Los que teméis a Jehová, alabadle; glorificadle, descendencia toda de Jacob, y temedle vosotros, descendencia toda de Israel. Elocuente mensaje del rey David.

Sobre la condición de Padre de Dios, recordamos dos testimonios. En el Salmo 68:5 Padre de huérfanos y defensor de viudas. Es Dios en su santa morada. Y también en Isaías 64:8 Ahora pues, Jehová, tú eres nuestro padre; nosotros barro, y tú el que nos formaste; así que obra de tus manos somos todos nosotros.

Diego Acosta

 

 

imaginemos

IMAGINEMOS

EL ABUELO SALOMÓN

Los buenos consejos a veces no los entendemos o no los queremos entender. Entonces seguimos obrando, ignorando lo que podría ser bueno para nuestra vida.

Cuando hablamos del Prójimo, deberíamos ser generosos no solo con nuestros pensamientos, sino también con la obra de nuestras manos.

Porque tenemos la idea de sentirnos superiores, al poder ayudar a alguien que está en necesidad y nos convertimos en seres capaces de hacer el bien casi sin límites.

Pero algún día deberíamos poner estas ideas por pasiva y pensar que somos nosotros los que precisamos ayuda. Que somos nosotros los que precisamos que alguien nos tienda una mano no con soberbia sino con Misericordia.

Tal vez entonces nos gustaría imaginar que la persona que llegue hasta nosotros tenga la bondad en su corazón y no la soberbia que hay en el nuestro.

Cuando pensemos en el Prójimo, pensemos que tal vez un día el que precise de un corazón compasivo, seamos nosotros mismos.

Diego Acosta

seguir sus pasos

SEGUIR SUS PASOS

DEVOCIONAL

Más de una vez me he preguntado acerca de que es lo que ven en mí, las personas con las que me cruzo en cualquier circunstancia cotidiana.

Y más importante aún: Podrían llegar a apreciar aunque sea fugazmente algo que me pueda relacionar con Jesús?

Y todas las veces me contesto que tristemente, mis ejemplos de la vida diaria no llevarían a nadie a pensar en el Hijo del Hombre y mucho menos a creer que me considere hijo de Dios.

Por qué?

Seguramente porque mis palabras son mucho más elocuentes que mis hechos y como las palabras se pierden en el bullicio que nos rodea, lo único que quedan son las insignificantes actitudes.

Y aquí es donde comienza mi aflicción! Que pobres resultan las evidencias de ser seguidor de Jesús. Son tan escasas que nadie las podrá ver. Es tiempo de cambiar mi vida y mi relación con el Prójimo.

1 Pedro 2:21
Pues para esto fuisteis llamados;
porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo,
para que sigáis sus pisadas.

Diego Acosta / Neide Ferreira

la indiferencia

LA INDIFERENCIA

ANTIVIRUS

La cruel confirmación de que un fotógrafo suizo murió en París congelado, sin que nadie lo ayudara, mueve a la reflexión acerca de cómo nos comportamos.

En las proximidades de la céntrica Plaza de la República de la capital francesa el fotógrafo se supone que se resbaló y cayó y estuvo tirado más de ocho nueve horas sin que nadie lo ayudara.

Recién de madrugada, un indigente llamó a los servicios asistenciales, pero ya era demasiado tarde para auxiliarlo. Murió por congelamiento…

Haciendo un sencillo ejercicio de posibilidades, esto que ocurrió podría habernos pasado a cualquiera de nosotros, en esa ciudad o en otras.

Estamos tan inmunizados contra los más elementales sentimientos de solidaridad?

Y profundizando en la cuestión, no pensamos en el Prójimo?

Es indudable que no nos podemos permitir que esta tremenda influencia del mundo nos afecte. El Mandato de Jesús de preocuparnos por el Prójimo es irrevocable.

Diego Acosta

 

amor eterno

AMOR ETERNO

Los hombres olvidamos muy fácilmente
el privilegio que tenemos de clamar a Dios
en la necesidad, en la angustia, en la desesperanza.
Seamos agradecidos y brindemos al Prójimo
el mismo Amor que recibimos.
Diego Acosta – MENSAJE

verte bien

VERTE BIEN

ANTIVIRUS

Las definiciones sobre la envidia, son múltiples y todas coinciden en que ese sentimiento es tan corrosivo tanto para quién lo siente como para quién lo recibe.

Una breve frase puede incorporarse a la lista de definiciones o de aproximaciones, para tratar de explicar que es la envidia y como obra en la vida de las personas.

Frase: Muchos quieren verte bien, pero no mejor que ellos!

Quienes tienen en su corazón la envidia, pueden llegar hasta ser generosos en sus deseos, pero siempre con el límite que les pone ese doloroso sentimiento.

Razón de más para tratar de ayudar a quienes padecen este tormento diario, de no vivir con alegría con lo propio, sino buscando que desear de los demás.

Se puede ayudar a un envidioso?

Difícil, pero para intentarlo solamente debemos recurrir a las enseñanzas de Jesús con relación al Prójimo. Debemos amar al envidioso para sanar su corazón.