verguenza

VERGUENZA

He leído que una joven mujer comentaba que tenía vergüenza de hablar sobre quienes eran sus padres.

Primero con sutileza y luego con toda claridad, decía que esa vergüenza la afectaba en las relaciones personales y especialmente con la familia de quién era su novio.

Admito que la declaración me causó una profunda sorpresa, porque comprendía la situación, pero me costaba imaginar lo que ocurriría con esta hermana.

Podemos tener vergüenza de nuestros padres?

Quizás si la mujer de la historia hubiera pensado en la profundidad del mandato bíblico con relación a nuestros padres, no lo hubiera hecho.

De acuerdo a lo que dijo la hermana, tal vez imaginaba que una de las soluciones posibles era inventarse un pasado y con sus padres escondidos en un cajón profundo y con varias llaves para no ser abierto.

El caso me dio una gran pena!

Por ella y porque recordé cuántas veces he omitido hablar de mis padres, quienes eran, que hacían, de donde habían venido y donde estaban.

Acaso no fue advertido Pedro de que negaría a Jesús?

Si negamos a nuestros padres, un día haremos lo que el discípulo negó. Y ocurrió, no una sino tres veces!

Negar a nuestros padres, en el fondo no es otra cosa que negar la Autoridad de Dios!

Negar a nuestros padres es pretender corregir lo que el Eterno ha establecido como bueno, lo que nos coloca en una abierta posición de rebeldía.

Negamos a nuestros padres y no somos capaces de afirmar que somos hijos del Rey de Reyes!

Salmo 103:17

PT – Mas a misericórdia do Señor é de eternidade a eternidade sobre aqueles que o temem,  e a sua justiça sobre os filhos dos filhos.

ES – Mas la misericordia de Jehová es desde la eternidad y hasta la eternidad sobre los que le temen, y su justicia sobre los hijos de los hijos.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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AMARGA SORPRESA EN ROMA

500 ANIVERSARIO…A 260 DÍAS

NOTAS DE LA REFORMA / 47

20 de Febrero de 2017

Lutero era esencialmente un hombre nacido y criado en el temor a Dios y siendo sacerdote arrastraba la carga de las enseñanzas recibidas.

Por estas razones se conmovió al ver a la iglesia de Roma sumergida en un ambiente que la alejaba totalmente de lo que él esperaba.

El papa Julio II se encontraba en campaña contra el duque de Ferrara y esto llamó poderosamente la atención del joven monje agustino.

También lo afectaron las conductas de otras dignidades de la iglesia e incluso la de los propios sacerdotes que formaban la curia romana.

Se atribuye a Lutero esta frase:  Yo he visto en Roma celebrar muchas misas, y me horrorizo cuando lo recuerdo. Yo sentía grande disgusto al ver despachar la misa en un trist-tras, como si fuesen prestidigitadores. Cuando yo celebraba al mismo tiempo que ellos, antes que llegase a la lectura del Evangelio, ya habían concluido sus misas, y me decían: Despacha, despacha, hazlo brevemente. Envía pronto el hijo de nuestra Señora a casa. Y cuando tenían (según la doctrina de la Iglesia romana) el cuerpo del Señor en su mano, murmuraban: « Tú eres pan, y permanecerás pan ».

Lo concreto es según los biógrafos que Lutero realizó todo el viaje hasta Roma y durante la permanencia en la sede de la iglesia católica, bajo la impresión causada por una sola frase: «El justo por su fe vivirá.»  Esta frase trascendente sobre su vida la había leído en Habacuc 2:4.

Diego Acosta

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TIENES HAMBRE…?

Tienes hambre? Esta pregunta tan realista, también puede ser formulada en sentido figurado y el concepto cambia de dimensión.

Una persona que tiene hambre lo primero que debe recibir del prójimo, es el alimento que la sustente, que le renueve las fuerzas a su cuerpo.

Esto es esencial para la vida!

También hay quienes tienen hambre…sin saberlo!

Es una clase de hambre que no se mitiga ni soluciona con alimentos, porque es la sensación que se inicia en el vacío interior.

Cumpliendo una ley física, el vacío siempre será ocupado por algo. Esto no significa que lo que ocupó el vacío sea lo mejor ni siquiera lo más conveniente.

Por lo que la sensación de vacío se vuelve a sentir con más intensidad y lo que es peor, como una necesidad insatisfecha a pesar de haber sido ocupado.

Esta reflexión acerca del hambre físico, puede trasladarse perfectamente al hambre espiritual!

Lo afirmo porque lo he comprobado durante muchos años de mi vida, en los que busqué y no hallé. Pero a pesar de eso seguí perseverando en buscar lo que necesitaba.

Así fue como Jesús entró en mi vida…para saciar el hambre espiritual que tenía!

Puede que para muchos resulte casi infantil esta manera de referirme al conocimiento que tuve del Señor, pero es así como ocurrió.

No hizo falta que hubiera grandes anuncios, ni grandes manifestaciones estelares. Fue todo tan sencillo, como es el gesto de brindarle alimento a quién lo necesita.

No lo olvidemos. Hablemos de Jesús al prójimo ahora mismo, porque puede ser que tenga hambre y ni el mismo lo sepa.

Juan 6:35

ES – Jesús les dijo: Yo soy el Pan de Vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre;

        y el que en mí cree, no tendrá sed jamás.

PT  E Jesus lhes disse: Eu sou o Pão da Vida; aquele que vem a mim não terá fome;

         e quem crê em mim nunca terá sede.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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ruta

RECTITUD…?

Con cuánta ligereza consideramos rectos nuestros caminos!

Al menos eso lo que hago con excesiva frecuencia, hasta que los hechos me demuestran que es todo lo contrario.

Este tipo de pensamientos es una de las muestras de las duras luchas que tenemos con nosotros mismos, acerca de las cuestiones relacionadas con Dios.

No se me escapa que decir que estoy obrando correctamente forma parte de mi naturaleza, parte de lo que fui y de lo que soy.

Pero me pregunto: Son necesarias estas luchas?

He llegado al convencimiento de que sí, son necesarias porque son las que demuestran que estamos tratando de superar el pasado y sobre todo, tratando de ser un hombre nuevo o una mujer nueva.

Es más que evidente que el propósito es maravilloso, pero el camino dificilísimo!

Que sería de mí sin la Misericordia del Eterno?

Con este interrogante me acuesto muchas veces y me levanto otras tantas, dando gracias por la ayuda, inmerecida y desproporcionada según mis obras.

Tal vez sea necesario reflexionar más sobre estas cuestiones, porque ayudan a definir lo que es lo bueno y lo que es lo malo.

A tratar de obrar con Sabiduría para no apartarnos de la Voluntad del Omnipotente, para que no se aleje de nosotros ni su Amor ni su Pensamiento.

Tengo como única cosa cierta en mi vida, que es el Creador quién debe gobernarla, a pesar de mi resistencia, tan humana como inútil.

No nos quejemos por las luchas ni por las pruebas!

Son las que verdaderamente nos acercan al Señor!

Proverbios 21:2

ES – Todo camino del hombre es recto en su propia opinión;

pero Jehová pesa los corazones.

PT – Todo caminho do homem  é reto aos seus olhos,

mas o Senhor sonda os corações.

 Diego Acosta / Neide Ferreira

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MIEDO AL MIEDO

La primera vez que escuché que una hermana decía que tenía…miedo al miedo, me produjo una gran conmoción por su realismo y también por su sinceridad.

Dar una respuesta adecuada a semejante afirmación es sumamente difícil, si no se cuenta con la ayuda del Espíritu.

Con una cierta desazón me separé del grupo del que estábamos participando, para reflexionar y pedir dirección sobre la cuestión.

Por sorprendente que parezca lo primero que me fue mostrado fue que el miedo, se relaciona con nuestro cuerpo, con las cosas materiales.

El temor y el temblor del que nos enseñó Pablo, están relacionados con las cuestiones espirituales. Es decir, estábamos hablando de las dos grandes magnitudes en la que podemos vivir los hombres: Lo espiritual y lo material.

Esta revelación perfectamente aplicable a lo manifestado por la hermana, me llevó a poder hablar con ella y con el grupo con el que se reunía.

Les comenté acerca de las dos esferas en las que vivíamos, donde en una podemos sentir miedo y en la otra temor y temblor. Dicho esto el Espíritu me llevó a la conclusión.

El miedo se corresponde con sentimientos que albergamos en nuestro corazón, que es donde se manifiestan las impresiones que nos provoca el mundo exterior.

Por tanto el único Poder que tenemos para combatirlo es la Oración. No palabrería, como nos enseñó el Hijo del Hombre.

Sino expresar con palabras sencillas nuestro miedo y también nuestra Confianza en quién ha prometido estar siempre a nuestro lado.

Siempre.

No tenemos derecho al miedo, porque significaría sencillamente que no tenemos confianza en el Señor!

Isaías 30:21

PT –  E os teus ouvidos ouvirão a palabra que está por detrás de ti, dizendo: Este é o caminho; andai nele, sem vos desviardes nem para a direita nem para a esquerda.

ES – Entonces tus oídos oirán a tus espaldas palabra que diga: Este es el camino, andad por él; y no echéis a la mano derecha, ni tampoco torzáis a la mano izquierda.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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egolatra

AMADO EGO!

Creo no equivocarme al creer que más de uno, podrá pensar que esta frase: Yo…me amo, tiene una alta dosis de exageración.

Respetando con convicción la discrepancia me animo a insistir, con el argumento de que debemos mirar lo que hacemos todos los días para analizar esta idea.

La práctica del culto a nuestra propia persona, nos puede llevar a extremos inimaginables, aunque en el ambiente cotidiano en el que actuemos, nos pueda parecer absolutamente normal.

Amarse a uno mismo es una forma superior de lo que llamamos egolatría, con lo cual estamos exaltando al hombre como a un ser superior.

Esto es exactamente lo que pretende la sociedad!

Exactamente lo que nos sugiere la impiadosa forma de vivir que se nos asegura es la mejor para el hombre, porque podemos competir los unos contra los otros sin limitaciones de ningún tipo.

Los unos contra los otros y con el arma ideal para hacerlo que es la egolatría!

Frente a esto me pregunto: Alguna vez pensó un ególatra que precisaría del prójimo?

Alguna vez se imaginó pidiendo misericordia?

Seguramente no, es la dolorosa respuesta!

Si el ególatra o la ególatra solo piensan en ellos, difícilmente podrán plantearse que la vida nos puede enfrentar a situaciones tan difíciles como inesperadas.

Y entonces llegará el drama: Se encontrarán que el Dios de Amor envió su Hijo al mundo, no para consolar a los ególatras, sino a los necesitados, a los débiles, a los menos apreciados.

Cada vez que advierto que puedo decir: Yo me amo, pienso en Jesús y hago Memoria de sus enseñanzas.

Mateo 27:39

PT  E Jesus disse-lhe: Amarás o Senhor, teu Deus, de todo o teu coração, e de toda a

tua alma, e de todo o teu pensamento. Este é o primeiro e grande mandamento. E o

segundo, semelhante a este, é: Amarás o teu próximo como a ti mesmo.

ES – Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y

con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es

semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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