La Palabra de Dios es considerada por algunas personas como un atractivo libro de historia y por otros como una secuencia de hechos dramáticos.
Para quienes creemos que es la Revelación del propio Eterno, la Biblia adquiere una dimensión completamente diferente y su lectura se transforma en una fuente inagotable de Sabiduría.
De allí que es necesario reflexionar sobre cuál es nuestra actitud cuando nos adentramos en sus textos, para verdaderamente recibir la Bendición de su Palabra.
Desde siempre he creído que la única forma de leer la Palabra de Dios, es teniendo un profundo respeto por su contenido y también un gran rigor en su interpretación.
Todo lo que no sea entender que cada letra, que cada Palabra, que cada Libro, ha sido inspirado por el Eterno, se convierte en meras conjeturas sin valor y desafiantes de su sentido original.
Cada día me propongo ser un lector riguroso de la Biblia, para evitar ofender a su Creador y para NO tergiversar su Pensamiento.
Deuteronomio 12:28 Guarda y escucha todas estas palabras que yo te mando,
para que haciendo lo bueno y lo recto ante los ojos de Jehová tu Dios,
te vaya bien a ti y a tus hijos después de ti para siempre.
La Obra Infinita del Señor, nos deleita con suaves y elocuentes demostraciones, de su Poder sin límites y de su capacidad para sorprendernos y hacernos disfrutar. LA CREACIÓN
Con una espectacular presentación se formuló el anuncio de un…humanoide. Se lo destaca como uno de los grandes logros de la tecnología.
Pensando en todas las propiedades que tiene el ingenio, podemos llegar a la conclusión que puede ser un eficaz ayuda para las tareas de los hombres.
Sin embargo, profundizando en la cuestión nos preguntamos: Para que desea la especie humana tener un sucedáneo de sí misma?
Las respuestas son difíciles de encontrar. Se puede argumentar que la pregunta tergiversa el sentido de esta fabricación, pero entonces llegamos a otra pregunta:
Necesitamos un robot humanoide?
No tenemos ninguna duda que todo lo que ocurre es porque el Eterno lo permite, aún teniendo en cuenta que muchas veces en su Sabiduría nos permite hacer cosas que son un producto de nuestra obcecación o necedad.
Resulta claro que frente a este humanoide, nuestra actitud debe ser rigurosa en cuanto a las expectativas y también amplia en cuanto al futuro de sus aplicaciones.
Distinto sería que hablemos de un robot que sea capaz de hacer intervenciones quirúrgicas a distancia, dirigido por cirujanos especialistas, por ejemplo.
No cabe la menor duda en que vivimos un tiempo complejo y lleno de continuas novedades. Algunas asombrosas y otras no tanto, pero que tienen el común denominador de lo impactantes que nos resultan.
La cuestión es saber si verdaderamente son novedosas y también tratar de determinar que pueden tener de bueno o de malo para nuestra vida.
Debemos tener especial cuidado en todo aquello que consideramos novedoso, porque podría haber sucedido en el pasado. No estamos hablando de cuestiones vinculadas con cualquier forma de tecnología.
Pero sí de consideraciones que se relacionan con la naturaleza humana y sus cambios. También de las conductas y de todo ese tipo de cuestiones que puedan resultar enormemente sorprendentes.
Pensemos: Esto es bueno para mí?
Lo acepto sin discusiones o por el contrario, me tomo mi tiempo para analizar cada cosa en concreto. Seguramente nos sorprenderemos cuantas cosas novedosas tienen sus antecedentes en el pasado y no resultaron buenas.
El Mandato que Dios estableció para nuestros padres Adán y Eva, se ha cumplido a través de los siglos. Somos más de 8 millones de habitantes de la Tierra y somos todos Mayordomos de la Casa común. Diego Acosta – BLOG del TIEMPO
Muchas veces he escuchado las palabras que llenan de esperanza y alegría el corazón: todo contribuye para bien para los que creen en el Señor.
Y más de una vez he pensado en la hora de la aflicción, como es posible que aún en esos momentos pueda haber algo bueno?
La Palabra de Dios es Perfecta, porque ÉL es Perfecto y solo debemos procurar que aumente nuestra fe, en las más difíciles circunstancias y ante las que no sabemos cómo reaccionar.
Un ejemplo tremendo de esta reflexión, es lo que ocurrió durante los setenta años que duró el exilio del Pueblo judío en Babilonia. Fue tremendo para ellos, pero la tierra reposó.
Aquí podemos ver como la Palabra tiene acabado cumplimiento! Lo que fue malo para los hombres, resultó bueno para la Tierra a la que volverían. Y obviamente podría rendir más y mejor al ser cultivada.
Ninguna tragedia es demasiado grande, como para que el Todopoderoso la transforme en algo bueno. No lo olvidemos.
2 Crónicas 36:21 Para que se cumpliese la palabra de Jehová por boca de Jeremías,
hasta que la tierra hubo gozado de reposo;
porque todo el tiempo de su asolamiento reposó,
hasta que los setenta años fueron cumplidos.
La tremendamente variada Provisión del Señor nos revela la magnitud del Dios Infinito. Demos gracias y pensemos en los que nada tienen por la codicia de otros hombres. LA CREACIÓN
La Des-esperanza es lo opuesto a la Esperanza, es la forma en la que vive el mundo, rechazando a Dios, negándolo o rebelándose contra ÉL. Hay una nueva forma de vida con Jesús y el Padre. Diego Acosta – MENSAJE CONGREGACIÓN SÉPTIMOMILENIO
Jesús dijo que difícilmente entrará un rico en el Reino de los Cielos. Es más fácil pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios. PAN DE VIDA
¡Gracia y Paz, una vez más, os sean multiplicadas por el pleno conocimiento del Señor Jesús! Nuestro tema de hoy es la Alegría. Empiezo preguntando: ¿Debe el salvo en Cristo ser una persona feliz o una persona triste? ¿Es Dios un Ser feliz o triste? ¿Era Jesús, como Hombre, feliz o triste? El gozo de los salvos es distinto al de los impíos. Nuestro gozo viene del Espíritu Santo, no de las bromas televisivas, ni de la prosperidad material, ni de la salud o de los chistes de los hombres. Considerando que una persona con rostro alegre expresa el gozo de la salvación, y tal gozo atrae a las personas y es testimonio de vida, ¿por qué vivimos tristes, ceñudos y con la cara seria? Pensemos en el gozo de Dios. Por ejemplo, en la parábola del hijo pródigo, cuando el hijo volvió a casa, ¡qué alegría hubo en esa casa! Qué alegría en el cielo, dice la Biblia, cuando un pecador se arrepiente. Cuando nació Jesús, los ángeles saludaron a los pastores diciendo: «¡He aquí, os traigo buenas nuevas de gran alegría!». Apocalipsis 19:7 habla de regocijo en el cielo por las bodas del Cordero. Naturalmente será una alegría tremenda, la de esa fiesta. ¿Por qué debemos estar alegres? ¡Porque hemos sido convertidos en hijos de Dios! Esta es la bendición principal. Transformados por el nuevo nacimiento, por supuesto. Gritemos con alegría: «Somos hijos de Dios, no solo siervos». Hijos del Gran Dios Altísimo. Somos hijos de Aquel que es más grande que el sol, la luna y los vientos, sean suaves o los grandes tifones. Ya sean tornados o tormentas. Somos hijos del Creador de océanos y mares, ríos y montañas. De los más bellos bosques y flores. Él más grande que el oro, más grande que la plata y las piedras preciosas, porque fueron creadas por Él. Mayor que el poder de las bombas nucleares y las guerras. Mayor que cualquier poder social y económico del mundo. En resumen: somos, además de hijos, coherederos con Cristo de todas las cosas en el cielo. Por qué, entonces, no proclamar a todo pulmón: somos poderosos por Dios, y el futuro es de Cristo y nuestro también. Sí, lo somos no por mérito propio, es cierto, sino por la inconmensurable gracia divina. Vivimos en un mundo gris y triste, contaminado, amenazante. Un mundo de disputas y guerras, de millones de abandonados y fugitivos de sus propios países, de podredumbre moral y social. Pero nosotros somos, como Iglesia de Cristo, hijos adoptivos y eternos del Gran Dios. Así que estemos alegres y mostremos alegría. Porque ella es nuestra fuerza y la puerta que se abre a este mundo desabrido y triste. Y es también una forma de predicar el Evangelio. Jesús fue ciertamente una persona alegre, cuando fue hombre, con semblante alegre. Por lo tanto, incluso los niños y los adultos, que temen a los desabridos, se sienten atraídos por Él. ¿Quieres ganar almas para Cristo? Además de predicar la Palabra, gózate también en las aflicciones y tribulaciones. El Evangelio significa “Noticia de gran alegría”. Dios está gozoso, porque Él creó el gozo, y ciertamente tiene un humor agudo y santo. Es fácil saber si la persona está constantemente triste o feliz. Basta con mirar ciertas arrugas en la cara. Muchas en la frente y entre los ojos, significan tristeza. En los costados de los ojos, es alegría. Claro que hay que saber cuál es la fuente de la alegría. Por supuesto, hay momentos de tristeza y lágrimas en la vida, pero también momentos de alegría. Hay una carta en el Nuevo Testamento que es la más gozosa de todas: la carta a los Filipenses. Pablo cita la palabra “alegría”, regocijarse y alegrarse 12 veces. En los Salmos, el tema de la alegría es tratado 66 veces en todos ellos. Isaías 61 dice que Jesús vino a traer el aceite de alegría en lugar de tristeza. Tenemos que acostumbrarnos a ser y estar alegres, porque en el cielo habrá gozo constante y gozo eterno. Proclamemos, pues, para que los demás oigan: Somos hijos del Gran Dios en Cristo, por eso nos alegramos. Del Pastor Autilino para la Gloria de Dios. Amén.