EL FUTURO…?

DEVOCIONAL

Los hombres siempre tuvimos una necesidad imperiosa de conocer el futuro.

Y también siempre olvidamos el Mandato de Dios prohibiendo cualquier forma de adivinación.

Desde los más sabios a los más necios, hombres y mujeres con poderes o sin él, se entregaron a las perversas mentiras de los adivinadores.

Cuesta trabajo advertir que todavía no hayamos aprendido la lección y que sigamos cayendo en el mismo error, una y otra vez.

Que puede saber un adivinador más que quien busca sus servicios?

Nada!

Si hablo de este tema, es porque también me sedujo la tentación de la adivinación, aunque tengo la coartada de haberlo hecho antes de ser creyente.

Ahora aceptando cabalmente el Mandato del Eterno sobre la adivinación, pretendo ayudar a los que buscan encontrar certeza donde solo recibirán la mentira oportunista.

De ÉL dependemos y nuestro futuro está en su Poder!

Olvidar este Verdad solo nos acerca al peligroso tiempo de la rebeldía!

Levítico 19:31

ES – No os volváis a los encantadores ni a los adivinos;

no los consultéis, contaminándoos con ellos.

Yo Jehová vuestro Dios.

PT –  Não vos virareis para os adivinhadores e encantadores;

não os busqueis, contaminando-vos com eles.

Eu sou o Senhor, vosso Deus.

Diego Acosta / Neide Ferreira

www.septimomilenio.com

MENTIR ES…ARTE?

En los difíciles tiempos que vivimos, cada día podemos sorprendernos con algunas afirmaciones que buscan provocar y a veces lo consiguen.

Alguien dijo que mentir era un verdadero arte, porque cuando se mentía bien la mentira no era descubierta y por lo tanto asumida como verdad.

Semejante razonamiento nos lleva a pensar, en cuántas personas pueden haber sido seducidas y justificadas por esta exposición.

Mentir está prohibido por Dios!

Que ocurre entonces, si además de mentir lo hacemos muy bien?

Pues que nuestro desafío al Eterno se multiplica, porque no solamente estamos violando lo que ha establecido, sino que además nos declaramos satisfechos con la forma en la que lo hemos hecho.

Cuando la Biblia nos manda escudriñar todo lo que llega hasta nosotros, no solo es un Mandamiento. Es también una forma de ayudarnos a que no seamos víctimas inocentes de seductoras argumentaciones.

Porque es evidente que resultan tan atractivas como falsas y no tienen otro propósito que hacernos caer, en la trampa del engaño que es el comienzo de la mentira.

Estamos advertidos. No está bien mentir y mentir bien es doblemente desafiante al Altísimo.

Levítico 19:11

ES –  No hurtaréis,

y no engañaréis ni mentiréis el uno al otro.

PT – Não furtareis, nem mentireis,

nem usareis de falsidade cada um com o seu próximo

Diego Acosta / Neide Ferreira

www.septimomilenio.com