SEAMOS FIELES

DEVOCIONAL 

La fidelidad es junto con la obediencia, uno de los compromisos que nos demandará Dios en el día que afrontemos el Juicio. Es evidente que lo debemos de tener presente en cada uno de nuestros hechos.

Hace poco ocurrió algo bastante habitual como francamente menor, que puso a prueba el compromiso de fidelidad de la que hablamos. Por una cuestión de proceso administrativo nos devolvieron dos veces una cantidad de dinero.

Eran unas monedas que podrían haber provocado obrar con displicencia ante lo exigua de la cantidad, pero debemos ser fieles en lo poco y en lo mucho. Y esto motivó el costo que  significó desplazarnos hasta donde se produjo el problema y devolver las monedas que habíamos recibido de más.

Lo más sorprendente fue la forma en que fuimos recibidos al anunciar el motivo de nuestra presencia. Les parecía inaudito que por tan poca cantidad alguien se hubiera tomado la molestia de devolverla.

Pero en las cuestiones de Dios nada es relativo, sino absoluto. De allí que debemos ser tan fieles en lo poco, cómo lo debemos ser en lo mucho. El Todopoderoso no derrama su Misericordia gradualmente, sino que la recibimos íntegramente y sin condiciones.

Salmos 101:6
Mis ojos pondré en los fieles de la tierra, para que estén conmigo; El que ande en el camino de la perfección, éste me servirá.
Diego Acosta / Neide Ferreira

SOLO ACEPTAR

SOLO ACEPTAR

DEVOCIONAL

Una madrugada en la que no me sentía bien, pregunté al Señor que significaba sentirse bien o sentirse mal?
Y la respuesta que recibí no pudo ser más desconcertante.

Solamente aceptar…! lo que en la práctica interpreté que era obedecer Su Decisión, era de tener esas alternativas cambiantes de buenos y malos momentos, puesto que ninguno de ellos era de gravedad. Ni tan siquiera tenía el más mínimo dolor.

Varias horas después comencé a vislumbrar que lo que el Señor me había expresado, era que debía prepararme para una nueva forma de vivir, distinta de la anterior pero siempre bajo Su Autoridad.

Gradualmente fui entendiendo y recordando la importancia de la Obediencia porque es la que trae bendición a nuestra vida, a mí vida. El camino más seguro hacia la Bendición del Todopoderoso, comienza por la Obediencia.

De todo lo que ÉL dispone, lo que me gusta o lo que me disgusta, lo que me resulta agradable y lo que no me es placentero. Si lo acepto, entonces es verdad que habrá malos momentos, pero en ellos especialmente  tendré el Consuelo que nace en la Bendición.

Con todo esto se puede concluir que debemos vivir como el Eterno quiere y no como a nosotros nos gustaría. Porque en un caso estaremos bendecidos y en el otro, librados a los crueles vaivenes del mundo.

Deuteronomio 11:27
La bendición, si oyereis los mandamientos de Jehová vuestro Dios, que yo os prescribo hoy.
Diego Acosta / Neide Ferreira

el reposo

EL REPOSO

DEVOCIONAL

En estos tiempos convulsos que vivimos, pareciera que los hombres no nos ponemos de acuerdo, en torno a la cuestión de trabajar. Unos pretenden hacerlo lo menos posible y otros, sin límites, casi.

Frente a esto es importante hacer Memoria del sentido que Jehová le dio al sábado, al punto de llamarlo santo, la jornada consagrada al reposo en un profundo concepto.

El sábado es cuando deberíamos mostrar nuestra obediencia al Eterno y no hacer nuestra voluntad, ni ocuparnos de las cuestiones terrenales y no hablar palabras ociosas.

Puede impresionarnos el sentido que dio Jehová al sábado, pero es necesario que lo comprendamos, para estar en obediencia y recibir el deleite prometido y cumplir con su Mandato.

Dios prometió a los hombres qué si reservábamos este día, para distinguirlo de las normas mundanas, recibiríamos la recompensa de la heredad de Jacob.

Isaías 58:13-14 Si retrajeres del día de reposo tu pie, de hacer tu voluntad en mi día santo, y lo llamares delicia, santo, glorioso de Jehová; y lo venerares, no andando en tus propios caminos, ni buscando tu voluntad, ni hablando tus propias palabras,
entonces te deleitarás en Jehová; y yo te haré subir sobre las alturas de la tierra, y te daré a comer la heredad de Jacob tu padre; porque la boca de Jehová lo ha hablado.

Diego Acosta / Neide Ferreira