EL TRABAJO

Blog del TIEMPO!

En el Día que se conmemora los trágicos acontecimientos que generaron la fecha del Trabajo, es relevante remitirnos a la Palabra de Dios.

En el Libro de Jeremías Capítulo 22 versículo 13 leemos:

!Ay del que edifica su casa sin justicia, y sus salas sin equidad,

sirviéndose de su prójimo de balde,

y no dándole el salario de su trabajo!

Jeremias 22:13: 

Ai daquele que edifica a sua casa com injustiça e os seus aposentos

sem direito;

que se serve do serviço do seu próximo, sem paga,

e não lhe dá o salário do seu trabalho.

Los hombres ignoramos los Mandatos del Eterno y debemos asumir sus consecuencias. El Mandato del salario, lleva implícito el honrado cumplimiento de las labores.

Diego Acosta

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LA RESTITUCIÓN

Durante años he orado al Supremo reclamando todo aquello sobre lo que creía tener algún derecho y que por distintos motivos me había sido quitado.

Dinero por dinero,

Trabajo por trabajo,

Propiedad por propiedad,

Honra por honra…

Como es de imaginar la lista es mucho más larga.

Hasta que un día el Eterno me mostró que Su Restitución, solo se relaciona sobre aquello que es verdaderamente importante para nosotros.

Con un solo ejemplo, quedó demostrada la Sabiduría de Dios: Yo reclamaba honra, pero que honra? La de los hombres? Me serviría para algo?

Aprendamos esta lección, que es Revelación del Todopoderoso!

Lucas 19:8-9Revelación

ES –  Entonces Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: He aquí, Señor, la mitad de mis bienes doy a los pobres; y si en algo he defraudado a alguno, se lo devuelvo cuadruplicado.

Jesús le dijo: Hoy ha venido la salvación a esta casa; por cuanto él también es hijo de Abraham.

PT – E, levantando-se Zaqueu, disse ao Senhor: Senhor, eis que eu dou aos pobres metade dos meus bens; e, se em alguma coisa tenho defraudado alguém, o restituo quadruplicado.

E disse-lhe Jesus: Hoje, veio a salvação a esta casa, pois também este é filho de Abraão.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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BUSCAR…

Seguramente todos sabemos lo que significa buscar algo!

Pero seremos menos, los que sabemos lo que significa encontrar algo!

No es un juego de palabras, es mucho más que eso, Buscar es una cosa y encontrar otra!

La historia de la mujer que perdió, buscó y encontró un dracma, nos revela la importancia que tiene a no dar nada por perdido.

Y mucho menos rendirnos hasta encontrarlo!

Con esa misma intensidad debemos buscar a Jesús!

Si la mujer abandonó todo para buscar aquella moneda que se le había perdido, como no deberíamos abandonar todo para encontrar al Hijo del Hombre?

Pero que significa dejar todo?

Representa que tenemos que dejar de cumplir con nuestras obligaciones en el trabajo, en el hogar, los estudios o los compromisos que hayamos adquirido?

De ninguna manera!

Abandonar significa dejar de lado todo aquello que sobra en nuestra vida, todo aquello que nos aparta del Señor y que ocupa demasiado lugar en nuestro tiempo.

Si un día tomáramos la decisión de hacerlo, comprenderíamos mejor estas explicaciones y les daríamos el sentido que tienen.

Alguien diría que muy tarde, tomé la decisión de buscar a Jesús, abandonando todo lo que me sobraba o tal vez, abandonando la búsqueda de todo aquello que supuestamente me faltaba.

Pero así fue que con perseverancia no abandoné la búsqueda, que llegó cuando ya no era joven, pero sí en el tiempo de comprender lo maravilloso que había encontrado.

A veces pienso que en muchas ocasiones nos afanamos tratando de lograr aquello que no tiene ningún valor y por esa razón no lo encontramos.

Buscar a Jesús es lo más importante que podamos hacer!

Lucas:15:8-9

ES – ¿O qué mujer que tiene diez dracmas, si pierde una dracma, no enciende la lámpara, y barre la casa, y busca con diligencia hasta encontrarla?

Y cuando la encuentra, reúne a sus amigas y vecinas, diciendo: Gozaos conmigo, porque he encontrado la dracma que había perdido.

PT – Ou qual a mulher que, tendo dez dracmas, se perder uma dracma, não acende a candeia, e varre a casa, e busca com diligência até a achar?

 E, achando-a, convoca as amigas e vizinhas, dizendo:  Alegrai-vos comigo, porque já achei a dracma perdida.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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