MIEDO

De entre todas las sensaciones que los humanos podemos sentir, el miedo es una de las peores porque está directamente relacionada con nuestra persona física.miedo2

Por eso las amenazas son tan contundentes porque pensamos en el daño que podamos recibir y eso nos inhibe de actuar como debemos y de comportarnos adecuadamente.

Sentir miedo, sin embargo,  no es tan grave si lo comparamos con lo que significa olvidar las promesas del cuidado y la protección del Señor sobre nuestras vidas.

Cuando se nos insiste que debemos conocer la Palabra de Dios, para que en cada momento difícil nos acordemos de su contenido, es una advertencia de las herramientas que tenemos para luchar contra el miedo.

La Biblia nos revela cuantas veces defendió Dios a su Pueblo y a sus hijos, cuantas veces ocurrieron milagrosos prodigiosos cuando hubo enfrentamientos desproporcionados y angustiantes.

Nunca el Señor dejó solo a ninguno de sus hijos, siempre fue fiel a su promesa de ayudarlos y de cuidarlos, aún en las circunstancias más difíciles.

Por estas razones no debemos de tener miedo, lo que no significa que nos convirtamos en temerarios. El miedo se combate acercándonos a Dios, conociéndolo a través de su Palabra y confiando solamente en Él.

Miqueas 4:13
Diego Acosta García

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REY?

Cuando el pueblo de Israel pidió a Samuel que Jehová les pusiera un rey para que los gobernara, Jehová le dijo a Samuel que no lo habían desechado a él como profeta, sino al propio Jehová. rey

Este fue uno de los tantos episodios que jalonaron la vida de Israel como pueblo de Dios. Las rebeliones y los disensos que les valieron a los judíos graves consecuencias a lo largo de la historia.

Con mucha ligereza podríamos afirmar que parece casi increíble que el pueblo de Dios lo rechazara y pidiera que sobre ellos gobernara un rey, distinto del propio Jehová.
Pero quizás deberíamos preguntarnos: Cuántas veces pedimos o nos impusimos un rey por encima del Señor? Probablemente respondamos que nunca.

Lo cual tampoco es del todo verdad, porque acaso no es rey sobre nuestra vida el dinero, por ejemplo? O la vana-gloria? O el reconocimiento mundano por nuestros aciertos?

Muchos hombres perdieron todo por no perder su dinero, olvidando que un día nadie se llevará nada, ni siquiera el más poderoso de los poderosos se podrá llevar algo.

Por eso nos preguntamos: Es posible que un día le pidamos a Samuel que Dios nos coloque un rey para que nos gobierne? Es posible, si olvidamos que el Rey de Reyes tiene autoridad sobre cada uno de nosotros!

1 Samuel 8:18-20
Isaías 26:13
Diego Acosta García

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HEME AQUÍ

Estas palabras las hemos leído tantas veces que forman parte de esa riqueza que la memoria selectiva que todos tenemos, atesora de una manera muy especial.

Siempre creímos que esta frase solamente la podían pronunciar los grandes hombres y Servingmujeres de la Biblia, que nunca tendríamos oportunidad de usarlas.

Sin embargo por la Gracia hace poco tuvimos oportunidad y necesidad de emplearlas para colocarnos delante del Señor, para testimoniar nuestro compromiso con una revelación.

Fue un momento grandioso y a la vez tan sencillo que si estamos un poco distraídos pudo haber pasado sin ser advertido, como tal vez nos haya ocurrido en alguna otra oportunidad.

Hemos comprendido cabalmente lo que significa haber recibido una revelación sin ninguna clase de detalles, pero que nos abre la perspectiva de lo que puede suceder.

Es entonces cuando en medio de la sorpresa que debemos reaccionar no para sentirnos más importantes, sino para sentirnos que verdaderamente comenzamos a servir al Señor y a nuestros semejantes.

No cabe ninguna duda que ese momento es en el que debemos renovar nuestro Pacto con el Eterno, para decir con nuestra boca lo que Él ya vio en nuestro corazón.

Heme aquí es una grandiosa oportunidad de ser humildes, sin creernos que por haber recibido esta Gracia del servicio, pasaremos a ser más importantes o que alguien siquiera lo pueda advertir.

1 Samuel 3:4
Diego Acosta García

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HACEDORES

Nos llamó la atención que algunos hermanos se mostraban preocupados por el sentido que tenía hacer tantas cosas como hacían, hasta el punto que no sabían el propósito que tenía tanta actividad.

Se puede poner en juicio el hecho de ser hacedores? Que significa en realidad ser hacedores? Hacedores podría definirse como personas que hacen cosas constantemente.

De lunes a lunes y a ritmo frenético. Este sería un diagnóstico bastante parecido con la realidad. Pero es importante preguntarse: Servimos al Señor siendo solamente hacedores?hacer

Seguramente la respuesta no gustará a muchos, pero creemos que los hacedores no están cumpliendo lo que la Palabra de Dios nos manda como creyentes.

Porque a los hacedores se les puede preguntar por el tiempo dedicado a tener comunión con Dios, a leer y a escudriñar la Biblia, por el tiempo que dedicado al devocional personal.

Vivimos en tiempos donde es necesario robustecer nuestra relación con el Señor y los cimientos de nuestra fe, para que cuando lleguen los tiempos tormentosos podamos resistir con firmeza.

Cuando Jesús apartaba a los discípulos lo hacía para tener comunión con ellos, para enseñarles y profundizar sus conocimientos sobre el Reino. Reflexionemos sobre el hacer y el verdadero sentido que debe tener!

Santiago 1:22
Diego Acosta García

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MÁSCARA

Por qué a veces nos sorprendemos tanto cuando nos enteramos de algo relacionado con un hermano o con una hermana? Nos preguntamos cómo es posible que haya hecho eso?

Cuando ocurre esto generalmente estamos frente a dos alternativas: Verdaderamente hemos sido ingenuos o hemos estado frente a una persona que ha actuado ocultando quién era en realidad.mascara3

La Palabra de Dios habla del doble ánimo con todo fundamento de Sabiduría. No debemos de perder de vista esta enseñanza y debemos estar alertas acerca de cómo nos relacionamos con las personas.

Generalmente en las congregaciones hay una gran disposición a ser agradables, complacientes, generosos y hasta demasiado amplios con relación a los hermanos.

Tratamos siempre de buscar el lado amable de las cosas, tratando de entender lo que a veces no deberíamos aceptar porque es contrario a los principios del Eterno.

También es verdad que se nos enseña a actuar de esa manera para que la armonía sea una constante en la congregación. Pero son buenas estas actitudes?

No nos llevan a justificar todo aquello que no deberíamos aceptar? No nos llevan a ser demasiado flexibles con relación a los hermanos? Si obráramos de esta manera no nos sorprenderíamos tanto frente a determinados hechos.

Resulta evidente que una cosa es obrar con amor y misericordia hacia los hermanos y otra muy distinta es tratar de justificar desde esa perspectiva comportamientos reñidos con la Santidad.

Jeremías 23:24
Diego Acosta García

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DRAMA

Cuando vamos al cine nos sumergimos en esa oscuridad cómplice y participamos de los dramas que afectan a otras personas. Y cuando salimos volvemos a nuestra realidad.

Dejamos atrás el drama que hemos visto y nos ocupamos de nuestros asuntos, porque al fin de cuentas pareciera que el drama de los demás no debe formar parte de nuestras preocupaciones.

Podríamos decir que hemos tomado el drama que viven otras personas como una forma de diversión que tiene muchos atractivos, porque hasta podemos llorar pero sin que nos sufreafecte.

Es bueno o es malo que ocurra esto? La respuesta no puede ser más categórica. No es malo, es muchísimo peor porque con estas actitudes no estamos cumpliendo el mandato de Jesús de amar a los demás.

Incluso si pensamos con detenimiento en esta situación advertiremos que si tenemos dramas personales, de esos dramas se ocupa el Señor quién nos entrega su Amor y su Consuelo.

Pero que ocurre con quienes no conocen al Señor y tienen dramas en sus vidas? Sencillamente que nadie se interesa por ellos y es precisamente en esa circunstancia que está nuestra falta.

Debemos entender que el Amor verdadero es el que nos debe llevar a ocuparnos de los dramas de otras personas, para que ellos también reciban el Amor que recibimos cuando tenemos los propios.

Isaías 57:18-19
Diego Acosta García

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OLVIDO

Los seres humanos tenemos actitudes que además de ser sorprendentes, tienen la característica de ser altamente peligrosas para quienes no advierten diferencias que resultan esenciales.

Por ejemplo: Olvidar tiene dos facetas que se contraponen y que es necesario considerar para no cometer errores que luego puedan afectar nuestra vida.

Es necesario el olvido cuando perdonamos, porque sin olvido no es posible el perdón. De allí el error que cometen quienes afirman que perdonan pero no olvidan.

Queda claro que en estos casos específicos debemos olvidar para no seguir sufriendo los efectos de las situaciones que provocaron la necesidad del perdón.olvido

Pero, debemos olvidar siempre? Está claro que no. No debemos olvidar la naturaleza de los errores que cometimos para no volver a caer en ellos y repetir sus consecuencias.

Olvidar lo que hicimos mal, olvidar que somos pecadores, es un riesgo demasiado grande que no debemos correr porque nuevamente estaremos sujetos a la relación causa-efecto del pecado.

Si olvidamos lo que hicimos podemos olvidar lo que somos y lo que debemos hacer en relación con nuestra condición de hijos de Dios.

Debemos ser extremadamente cuidadosos con el olvido. Es bueno cuando perdonamos, pero es altamente peligroso cuando lo utilizamos de manera inadecuada. Porque puede ocurrir que hasta nos olvidemos del Señor!

Salmos 78:10-11
Diego Acosta García

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PRUEBAS

Recuerdo con especial afecto a un hermano que un día indignado me dijo que como Dios era bueno jamás pondría a prueba a sus criaturas, a las joyas de la creación.

En la discusión que tuvimos tratamos de hacerle entender que había sido mal enseñado, pero defendió con firmeza a sus maestros en el convencimiento de que estaba en lo cierto. Dv11jl13

La amistad que teníamos se resintió por este episodio, pero al tiempo ocurrió algo inesperado. Lo encontré cabizbajo, triste, cuando él es un hombre vital y con un gran sentido del humor.

Cuando le pregunté que le ocurría, me dijo que recordaba aquella vez que hablamos de las pruebas y reconoció que las pruebas existían y que algunas de ellas resultaban muy difíciles.

Con afecto verdadero le recordamos que de la misma manera que recibíamos las pruebas también podíamos tener la certeza de que Dios nos ama y por eso nos quiere mejores.

En el reconocimiento del error con el que había sido enseñado también admitió su ceguera, que lo había llevado a una dramática situación por creer que él nunca sufriría prueba alguna.

Lo cierto fue que junto con la prueba vino el amor del Eterno y el fortalecimiento de la fe de un hombre fiel y con una enorme voluntad de servir al prójimo. El Señor había hecho su obra!

Proverbios 17:3
Diego Acosta García

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PALACIOS? 1

Viendo algunas fotos de los grandes templos que se levantan en varias ciudades del mundo, el Espíritu me recordó un  episodio que ocurrió hace muchos años en el interior de un país de América.

Por causa de una grave situación que enfretaban unos amigos personales sentí la necesidad de pedir oración a los hermanos de una Iglesia y fue así como busqué la más próxima.

Cuando entré en el humildísimo lugar de culto pude apreciar que se había estado regando el suelo, por lo que se levantaba el inconfundible aroma de tierra mojada.

En el interior varias hermanas oraban junto con el joven pastorigle3 y su esposa a quienes les comenté la situación que estaban viviendo mis amigos. El pastor advirtió fácilmente mi condición de visita y me comentó:

Hermano yo no sé cómo será su iglesia, pero en esta que tiene suelo de tierra que acabamos de refrescar, tenemos la certeza que Dios nos acompaña.

Por esa razón oremos, aunque no estemos en un palacio ni aunque no tengamos ni siquiera una guitarra para alabar al Señor, pero tenemos la certeza que nos escucha.

Fue una oración intensa que con los hechos el Eterno demostró que la había recibido, en una iglesia de un apartado lugar del mundo donde también se lo honraba en la más extrema humildad.

1 Pedro 5:5
Diego Acosta García

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PALACIOS?

Un hermano recién convertido llegó a un culto eufórico mostrando fotos de grandes templos que se levantan en varias ciudades del mundo, señalando que eran verdaderos palacios.

Recordando las palabras de Pablo acerca de la actitud que se debe guardar con relación a las personas que están iniciando el camino de la fe, hubo extrema prudencia para contestarle.

Finalmente una de las ancianas le preguntó: Dígame usted cree que Dios está presente en esta humilde iglesia que tenemos? El hermano le contestó: Por supuesto, claro que está aquí, aquí y en todas partes.

Entonces, siguió la anciana, la cuestión de que una iigleglesia se parezca un palacio no es tan importante delante de los ojos de Dios, si es como Ud. dice que en esta iglesia Él también está presente.

El hermano comprendió el mensaje y preguntó más tranquilo: Y por qué se levantan estas grandes construcciones que parecen palacios? Respuesta: Nosotros no sabemos pero quienes tienen que contestar son los líderes que las mandaron construir.

Si alguien piensa que con esas enormes y lujosas iglesias está obrando bien, será cuestión que tendrá que resolver con Dios, no confrontar con nuestras opiniones.

El hermano guardó las fotos y con una sonrisa dijo: Tenemos que dar gracias al Señor por tener esta iglesia, que fue donde escuché hablar de Él y donde recibí la Salvación. Aunque no sea un palacio!

1 Pedro 5:5
Diego Acosta García

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