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TRANSITORIOS

Uno de mis grandes problemas personales, es el que está relacionado con la facilidad con qué me olvido de mi condición de transitorio… de perecedero.

Y por qué ocurre esto?

Tal vez porque en el fondo los humanos nos negamos a pensar que nuestro fin se acerca cada día que vivimos.

Obramos con una frivolidad impresionante, como si nuestro final pudiera llegar en términos de miles de años y no en términos de días, meses o años.

Siempre que advierto que esto es así, me aboco a ser  extremadamente fiel con el control y uso de mis tiempos.

Le asigno valor a cada segundo de mi vida, aunque resulte exagerado, por la sencilla razón que ignoro cuando será mi final y por tanto trato de hacer todo lo que se me reclamará.

Cuando con Adán y Eva adquirimos la condición de transitorios, debemos darle un nuevo valor al tiempo y a lo que hacemos durante cada hora de nuestra vida.

Debemos recordar que también somos Mayordomos de nuestro tiempo!

Isaías 5:11-12

PT – Ai dos que se levantam pela manhã e seguem a bebedice! E se demoram até à noite, até que o vinho os esquenta!

Harpas, e alaúdes, e tamboris e pífanos, e vinho há nos seus banquetes; e não olham para a obra do Senhor, nem consideram as obras das suas mãos.

ES – !Ay de los que se levantan de mañana para seguir la embriaguez; que se están hasta la noche, hasta que el vino los enciende!

Y en sus banquetes hay arpas, vihuelas, tamboriles, flautas y vino, y no miran la obra de Jehová, ni consideran la obra de sus manos.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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beethoven 1

A UNOS….

Una frase popular dice: A unos tanto…y a otros tan poco…

Vino a mi memoria cuando estaba escuchando al que tal vez sea el mayor músico de la historia.

Pensaba, como es posible que Dios le hubiera dado semejante talento a un solo hombre y a otros ni siquiera la posibilidad de levantar su voz cantando?

Como siempre, comprendí que era una vana y tonta reflexión.

El Eterno es Soberano en todas sus Decisiones y Él concede y quita los dones y talentos. Y pensé: acaso no tengo yo los míos?

O lo que me molesta o me causa envidia, es no tener las dotes creadoras de Beethoven por citar un nombre propio? Quizás sea el mayor de los ejemplos, pero ayuda a entender mejor la idea.

Lo sensato será dedicarse a poner los dones y talentos que Dios nos ha concedido, para servir al prójimo con Amor y Misericordia. Sin celos ni envidias.

Entonces no compondremos grandes obras de la música, pero si habremos hecho una gran obra en el nombre de Dios!

Daniel 2:21

PT –  Ele muda os tempos e as horas; Ele remove os reis e estabelece os  reis;

      Ele dá sabedoria aos sábios e ciência aos inteligentes.

ES – El muda los tiempos y las edades; quita reyes, y pone reyes;

       da la sabiduría a los sabios, y la ciencia a los entendidos.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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YO MIRARÉ…!

Si fuéramos capaces de imaginar a Jehová buscando a alguien para mirar en la Tierra, que sorpresas podríamos llevarnos.

Los grandes y los poderosos, buscando aquellos lugares que podríamos pensar son los mejores para que el Creador posase su mirada.

También habría quienes siendo menos en cuánto a riquezas y poder, se puedan sentir grandes en cuanto a su propia justificación.

Y habría muchos, millones y millones de seres, tan sencillos como nosotros mismos, que esperaríamos con ansiedad pero con serenidad aquello que haría el Eterno.

Por qué tantas diferencias entre unos y otros?

Seguramente porque los poderosos no tienen tiempo para considerar que hay alguien superior a ellos. Y porque los que se consideran justos, tampoco considerarían a otros que no fueran ellos mismos.

Pero el Soberano sí sabe a quién mirar!

ÉL conoce el corazón de todos y así como a lo largo de la historia siempre encontró a un justo entre millares, también lo encontrará ahora.

Si esto dejara de ser un ejercicio de imaginación, esperemos confiadamente la decisión del Señor!

Isaías 66:2

ES – Mi mano hizo todas estas cosas, y así todas estas cosas fueron, dice Jehová; pero miraré a aquel que es pobre y humilde de espíritu, y que tiembla a mi palabra.

PT  –  Porque a minha mão fez todas estas coisas, e todas estas coisas foram feitas, diz o Senhor; mas eis para quem olharei: para o pobre e abatido de espírito e que treme diante da minha palavra.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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TRABAJO…!

Las personas del mundo la mayoría de las veces se quejan de su trabajo, se quejan porque están cansadas por el esfuerzo que les demanda.

Otros se quejan porque están haciendo lo que no les gusta o porque es diferente de aquello para lo que estudiaron.

El trabajo, la mayoría de las veces suscita quejas!

Lo sorprendente de esta cuestión, es que en el mundo espiritual, también ocurre lo mismo con muchas personas que se llaman hijos de Dios.

Están cansados de servir!

Están cansados de trabajar para Dios!

Como es posible?

La respuesta es tan simple como dura!

Quién se cansa cuando está sirviendo, es porque no está trabajando en el Espíritu, sino que se está esforzando en su propio esfuerzo.

Nadie que trabaje verdaderamente para el Eterno puede estar cansado!

El Altísimo renueva las fuerzas, tanto de los jóvenes como de los mayores!

Si declaro que estoy cansando en mi vocación de servir, es porque no estoy sirviendo a Dios, sino a mí mismo!

1 Corintios 15:58

Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes,

creciendo en la obra del Señor siempre,

sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano.

1 Coríntios 15:58

Portanto, meus amados irmãos, sede firmes e constantes,

sempre abundantes na obra do Senhor,

sabendo que o vosso trabalho não é vão no Senhor.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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HE CAMBIADO…?

En esos hermosos y difíciles momentos en que nos postramos delante del Eterno, solamente cabe la más total y absoluta sinceridad ante su Deidad.

Una madrugada más o menos reciente, me desperté con la inquietud de responder a una pregunta: He cambiado desde que acepté al Señor?

En qué he cambiado?

Quienes me rodean al ver mis actitudes pueden plantearse qué  es lo que me ha pasado?

Difíciles preguntas!

Y más que difíciles respuestas!

Si fuera por mis dichos, estaría bordeando la perfección. Pero por mis hechos, estoy bordeando ese nebuloso atajo que me aparta del Señor.

Es muy duro tener que enfrentarse con esta realidad, pero es absolutamente necesario que confrontemos nuestra vida con la Palabra viva y eficaz.

Si no lo hacemos estaríamos perseverando en el peor de los errores y también estaríamos engañándonos a nosotros mismos.

Desde esa madrugada sigo teniendo difícil poder explicar en qué he cambiado. Pero sí puedo decir que me estoy esforzando como nunca antes para hacerlo.

Jesús me alienta y trato de responder a su Voz pletórica de Poder!

Romanos 12:9

ES –  El amor sea sin fingimiento.

        Aborreced lo malo, seguid lo bueno.

PT –  O amor seja não fingido.

       Aborrecei o mal e apegai-vos ao bem.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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LA PRUDENCIA

Puede que según pasen los años vayamos aprendiendo sobre la vida, más producto de los golpes recibidos que de la inteligencia con la que obramos.

Lo digo a título personal. Hay quienes podemos ostentar el dudoso título de ser especialistas en errores!

Esta clase de situaciones tienen su origen en algunas de las características que nos diferencian como personas, como seres únicos que somos.

En mi caso se trata de ser un hacedor más que un pensador, un impulsivo más que un reflexivo, un vitalista más que un sereno.

Y Dios?

Esa es la cuestión!

Solamente con el paso de los años aprendemos a ser totalmente dependientes de ÉL. Cuando los golpes duelen cada día más, es cuando aprendemos a someternos a su Soberana Voluntad.

Entonces puedo comprender lo que significa someter cada acción al Eterno, para que sea ÉL quien resuelva como debo obrar.

Por la sencilla razón de que sus decisiones siempre han sido y serán las mejores para mí. Y para todos quienes declaramos ser sus hijos.

Seamos prudentes y aprendamos a guardar todo, allí donde solamente Dios puede mirar!

Lucas 2:19

ES – Pero María guardaba todas estas cosas,

       meditándolas en su corazón.

PT – Mas Maria guardava todas essas coisas,

      conferindo-as em seu coração.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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GRACIA REVELADORA

Durante más de veinte años esperé una respuesta con relación a una cuestión bíblica, que me resultaba incomprensible.

Además de buscar la aclaración que acabara con la cuestión, he orado pidiendo que ese tema quedara aclarado.

Fundamentalmente porque en los estudios bíblicos,  era un asunto que me impedía avanzar en determinados puntos.

Aquello se pasar conocimientos por gracia por haberlos recibido de igual manera, era una especie de congoja, cuando llegaba al punto sobre el que tenía dudas.

Incluso las opiniones, las sugerencias que muchos de mis buenos maestros me dieron, no pudieron cubrir el vacío que había en mí.

Pero quién espera con Confianza, siempre recibe respuesta. Aunque para ello tenga que esperar muchos años.

Y también es necesario comprender, que la Gracia reveladora, me obligó a cambiar algunas actitudes que erradamente consideraba como válidas.

La inquietud que tenía, ahora se ha transformado en un tiempo de profunda reflexión, para acomodar mis juicios y también mis decisiones a la revelación que recibí por Gracia.

Se ha iniciado un nuevo tiempo en mi vida, donde antiguas convicciones tuvieron que ser desechadas, aún pagando el alto precio de mostrar mi arrepentimiento por mis errores.

Lo más importante es vivir bajo la Verdad de Jesús!

Jeremías 33:6

He aquí que yo les traeré sanidad y medicina;

y los curaré, y les revelaré abundancia de paz y de verdad.

Jeremias 33:6

Eis que eu farei vir sobre ela saúde e cura, e os sararei,

e lhes manifestarei abundância de paz e de verdade.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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NADA OCULTO

Más de una madrugada he tenido la necesidad de pedir perdón por mis temores y por mis flaquezas.

En realidad todo lo que pude haber hablado, el Eterno ya lo sabía, pero era necesario proclamar con mis palabras aquello que había hecho mal.

El origen de esta situación no es otro que el de esperar que el tiempo solucione los problemas, como es habitual que en el mundo se haga.

Procediendo así lo único que conseguí que las situaciones  tuvieran otra dimensión más grave, además de recibir la consabida pregunta: Por qué no hablaste antes?

Y es en ese momento cuando se comprende la magnitud del error cometido. Hablamos cuando no debemos y nos callamos cuando debemos hablar.

Por qué?

Porque ignoramos al Espíritu Santo que nos inquieta para tomar una determinada actitud y porque tenemos temor de las consecuencias de lo que podamos decir.

Y esto es lo triste: Si sabemos que Dios tiene todo bajo su Autoridad, por qué tememos cuando manda a obrar?

Se trata de que no debemos permitir que nada quede oculto, porque las aparentes buenas intenciones, destruyen relaciones, afectan a las congregaciones y lo que es peor, nos colocan muy tibiamente al lado del Altísimo.

Recordemos como hablaba Jesús, sin omitir nada y sin herir a nadie. Solamente con el supremo argumento de la Verdad.

Lucas 12:56

ES – !Hipócritas! Sabéis distinguir el aspecto del cielo y de la tierra; ¿y cómo no distinguís este tiempo?

PT – Hipócritas, sabeis discernir a face da terra e do céu; como não sabeis, então, discernir este tempo?

Diego Acosta / Neide Ferreira

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CALLADOS

Hay personas que muestran su sabiduría hablando. Otras, lo hacen callando.

Son igual de sabias?

Probablemente sí, pero si nos atenemos a las enseñanzas bíblicas, tal vez podamos estar más cerca de la Verdad si aprendemos a guardar nuestra boca.

Hay personas que hablan para no estar calladas y en consecuencia son imprevisibles en cuanto a lo que puedan llegar a decir.

Por lo tanto darle valor a lo que el Espíritu Santo nos manda hablar o callar, resulta fundamental para una vida en obediencia y con buenos frutos.

Debemos recordar que la promesa del Espíritu es poner las palabras que debamos hablar en nuestra boca. Pero no siempre lo hace y entonces hablamos a pesar de no haber recibido lo Sabiduría de lo Alto.

En esto consiste el valor del silencio!

Ser sabios con la Sabiduría que nos da el Eterno, para hablar lo que debemos y también para callar lo que es necesario.

No se trata de ocultar nada. Se trata de hablar lo que debemos hablar que no es otra cosa que lo que el Espíritu nos manda.

Diego Acosta

Lucas 12:11-12

ES – Cuando os trajeren a las sinagogas, y ante los magistrados y las    autoridades, no os preocupéis por cómo o qué habréis de responder, o qué habréis de decir;

porque el Espíritu Santo os enseñará en la misma hora lo que debáis decir.

PT E, quando vos conduzirem às sinagogas, aos magistrados e potestades, não estejais solícitos de como ou do que haveis de responder, nem do que haveis de dizer.

Porque na mesma hora vos ensinará o Espírito Santo o que vos convenha falar.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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RICO…!

 

La cuestión de la avaricia es tan antigua, probablemente como el hombre mismo.

Siempre hubo y habrá hombres y mujeres que son cautivos de su propia necesidad de tener más y más dinero, de ser más y más ricos.

A veces pienso sobre este tema, que esto demuestra que los seres humanos, obramos como si fuéramos a vivir eternamente.

Esto justificaría en parte el afán de ser más ricos, más exitosos, más famosos, que son algunas de las claves de la sociedad en la que vivimos.

Me olvido y nos olvidamos, que así como llegamos de la misma manera nos iremos. Desnudos…sin nada, sin bolsillos donde tener nada o sin poder llevarnos ni siquiera una pequeña moneda.

Esta es la dura realidad de quienes ambicionamos ser más importantes de lo que somos, ante una sociedad que solo aprecia esa condición como la más importante y que a la hora de la verdad suprema, carece por completo de valor.

Pidamos perdón por nuestro error y elevemos nuestra mirada hacia lo Alto, allí donde está la única Verdad.

27:19

 Rico se deita e não será recolhido;

seus olhos abre e ele não será.

Job 27:19

Rico se acuesta, pero por última vez;
Abrirá sus ojos, y nada tendrá.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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