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LOS ERRORES

En el mundo se suele comentar que una persona es exitosa cuando la suma de sus aciertos, es mayor que la de sus errores.

Esta es una manera de explicar por qué hay algunos hombres y mujeres que se distinguen, por los logros que la sociedad valora como importantes y por consiguiente los considera ejemplares.

Podemos coincidir con estas valoraciones?

Creemos que la respuesta es más que negativa. Es bastante triste advertir como los supuestos triunfadores, son el resultado de una vulgar suma y resta, aunque se trate de seres humanos.

Esto revela hasta el punto que hemos descendido siendo proclives a aceptar lo que la sociedad impone, sin ningún límite ni consideración moral.

Solo es posible ser exitoso, sin ningún condicionante ni nada que lo limite. Se trata de que al cabo de algún tiempo alguien determine que una persona es hombre o una mujer de mérito…medida por sus éxitos.

Pensemos: Que diría Jesús de semejantes argumentos?

Tal vez lo primero que haría sería llamarnos hipócritas, porque aunque negamos las cosas del mundo, en el fondo nos sentimos inclinados a aceptarlas.

También nos podría recordar que ÉL no vino al mundo a buscar ni a los justos ni a los poderosos, vino a traer la Salvación a los hombres sencillos como debemos ser cada uno de nosotros.

Su muerte y Resurrección solo pueden entenderse como la Suprema Expiación de nuestros pecados. No para que nos consideremos importantes, sino para que estemos libres del yugo de la maldad.

Seamos sabios y aprendamos de nuestros errores, para no repetirlos y para no tener la carga de la que nos liberó el Hijo del Hombre.

Juan 16:33

Pt – Tenho-vos dito isso, para que em mim tenhais paz;

no mundo tereis aflições, mas tende bom ânimo; eu venci o mundo.

ES – Tenho-vos dito isso, para que em mim tenhais paz;

no mundo tereis aflições, mas tende bom ânimo; eu venci o mundo.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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LOS INDIFERENTES

Esconderse siendo niños, es una forma de diversión que con diferentes nombres, creo que hemos jugado la mayoría de nosotros.

Y es bueno que haya ocurrido y que siga ocurriendo.

Esconderse de mayores, en cambio, no solamente es grave sino que encierra verdaderas definiciones sobre nuestro carácter y también sobre nuestra relación personal con Dios.

Podríamos preguntarnos: Quienes se esconden…y de qué  o de quién?

Probablemente todos nos escondamos de algo, que es una manera de decir que tratamos de no asumir nuestras responsabilidades en el momento preciso.

Esta ha sido una de mis grandes preocupaciones en mis años de creyente, tratar de no esconderme o de disimular mi condición de ser seguidor de Jesús.

La cuestión es muy grave pero más grave se torna, cuando con nuestra conducta tratamos de inducir a otras personas a hacer lo mismo.

Para que se entienda mejor la idea, sería como si Pedro hubiera intentado buscar que otros discípulos, hicieran lo mismo que él: Negar al Hijo del Hombre.

No son tiempos ni para el disimulo ni para escondernos!

Todo lo contrario!

Los propios acontecimientos nos llevan a tomar posiciones, que cada vez serán más difíciles de adoptar y sobre todo en forma pública.

Pero nadie puede excusarse, porque la Palabra de Dios nos recuerda, que al que mucho se le ha concedido, mucho se le reclamará.

Cada uno en su lugar, y yo en el mío, tendremos que hacer frente a lo que Jesús nos ha mandado a hacer!

Predicar el Evangelio, no es lo mismo que esconderse como los niños o ser indiferentes ante la maldad!

Proverbios 21:8

ES – El camino del hombre perverso es torcido y extraño;

Mas los hechos del limpio son rectos.

 

Pt – O caminho do homem perverso é inteiramente tortuoso,

mas a obra do puro é reta.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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LAS SEÑALES

Los discípulos pidieron señales al Hijo del Hombre!

Estoy convencido de que todos nosotros, también deseamos y esperamos que el Señor nos conceda señales para nuestra vida.

Puede que sea un reconocimiento, aún sin saberlo, de la debilidad y de la pequeñez que nos caracteriza a los humanos.

En mi caso lo reconozco sobradamente, porque todo lo que hago y los frutos que  consigo, son producto única y exclusivamente de la Gracia del Soberano.

Alguna vez pensé que los discípulos habían sido muy osados en su pedido de señales, pero la respuesta de Jesús fue generosa y misericordiosa.

Estando a su lado, era preciso pedirle señales?

Acaso no las estaban recibiendo en cada enseñanza?

Acaso no estaban viviendo el tiempo más asombroso de la historia humana?

Todas estas preguntas llevan a la misma respuesta, como ocurre conmigo cuando pienso en que necesito señales para seguir avanzando cada día.

Es decir: No me bastan los pequeños milagros cotidianos que percibo en cada momento de mi existencia, sino que además soy capaz de reclamar más pruebas del Poder de Dios sobre mi vida.

En el fondo se trata de una declaración de torpeza y de falta de agradecimiento por todo lo que he recibido y por todo lo que recibiré.

Reclamar señales creo que ha sido y será una falta de Confianza en el Único en el que podemos confiar!

No permitamos que el ruidoso fragor de nuestra ansiedad nos impida escuchar la Palabra del Señor y que la frivolidad nos impida reconocer sus mensajes.

Demos gracias por existir y por el cuidado que Él tiene de nuestra existencia!

Mateo 24:30

 Então, aparecerá no céu o sinal do Filho do Homem; e todas as tribos da terra se lamentarão e verão o Filho do Homem vindo sobre as nuvens do céu, com poder e grande glória.

Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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Martin Lutero

INQUIETUDES

Quién de nosotros no se ha visto agobiado por las dudas?

Quién de nosotros no ha pensado que tener dudas es malo?

A veces leyendo la vida de los grandes hombres, aquellos que han marcado tiempos históricos, como Lutero, nos puede llamar la atención las dudas que ellos también tuvieron.

La cuestión con relación a las dudas, es la actitud que asumimos frente a ellas y como tratamos de resolverlas.

Casi podríamos decir que es legítimo tener dudas. Esta afirmación surge del proceso de crecimiento que se nos supone debemos de tener.

En este punto, recuerdo mis dudas cuando al poco tiempo de recibir a Jesús como mi Señor, advertí que había cosas que eran contradictorias con sus enseñanzas.

Y más graves eran, porque ocurrían dentro de Su propia Iglesia, hasta que la paciente obra del Espíritu, fue respondiendo una por una las inquietudes que había en mi corazón.

En ese tiempo de preguntas y de revelaciones, recuerdo la impresión que me causó la certeza de que ningún hombre, por grande e importante que sea frente a nuestros ojos, es perfecto.

Esta revelación produjo un dramático giro a mis dudas, porque muchas desaparecieron y junto con ellas, también mis juicios sobre los demás.

Siendo como me reconozco que soy, imperfecto, pensar que todos los hombres y mujeres que me rodean también lo son, cambia la visión de mis inquietudes.

Soy un imperfecto que trata con el mayor anhelo, de serlo un poco menos cada día. Pero sabiendo que esa Perfección solo existe en el Hijo del Hombre.

Él debe ser nuestro Único modelo! 

Proverbios 14:8

La ciencia del prudente está en entender su camino;
Mas la indiscreción de los necios es engaño.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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DOS MILAGROS…!

Por unas horas estuve viviendo en una casa donde residen dos familias, que recibieron el maravilloso presente de hijos recién nacidos.

Viví una experiencia reconfortante, porque en medio de la situación que plantea recibir a los primeros hijos, es asombroso como la Obra de Dios se proyecta sobre la vida de las personas.

Quién le enseñó a una joven a ser madre?

Quién le enseñó a comprender las necesidades de una criatura con horas de vida?

Quién le enseñó a los padres, a los esposos, a cuidar de sus esposas y de sus hijos?

Estas y otras cuestiones vinieron a mi mente y todas tuvieron la misma respuesta: Dios en su Grandeza y Misericordia, enseña a los humanos sobre las cuestiones fundamentales para conservar la vida.

Por muchos consejos que las personas mayores puedan dar a los jóvenes padres, ninguna enseñanza es mayor que la del Creador.

Tuve el privilegio de poder apartar unos minutos para reflexionar en todo lo que estaba viendo y viviendo y comprender la inmensa magnitud que tiene el nacimiento de un niño.

Y en mi predicación surgió el tema, inspirado por el Espíritu, para poder comprender lo que significa el nacimiento del Hijo del Hombre.

Así como un niño es una bendición para su familia, el nacimiento del Niño Jesús, es la bendición para toda la humanidad.

Maravillosa revelación que tenemos para que cada hombre y cada mujer, advierta todas las grandes Verdades contenidas en la Palabra de Dios.

Un niño nace de la unión de un hombre y de una mujer!

Un niño es el testimonio del milagro de la Vida!

Salmo 36:9

Porque contigo está el manantial de la vida;
En tu Luz veremos la luz.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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CONSAGRACIÓN

Se cuenta que una familia estaba airada contra el padre, luego de haber ganado una importante cantidad de dinero en una apuesta.

El motivo es sorprendente: La queja era porque el padre no había sido lo suficientemente listo y jugado diez veces más, con lo que hubieran sido diez veces más ricos.

La primera vez que escuché esta historia, que no sé si es real, pero merece serlo, me quedé sorprendido de la actitud de la familia.

Pero, cuando el Señor llegó a mi vida, comencé a comprender por qué es tan peligroso el dinero para los seres humanos.

Me costaba trabajo entender las advertencias de Jesús acerca de los ricos y de su relación con el Reino de los Cielos.

Sin embargo con el tiempo aprendí la tremenda Verdad contenida en la Palabra de Dios, con relación al dinero y su poder destructor.

El dios Mammon, como todo dios que no sea el Verdadero, es cruel y lo único que pretende es obediencia para destruir luego a sus fieles.

Así ocurre con el dinero: Primero seduce con su supuesto poder y luego esclaviza, tanto cuando se lo consigue, como cuando no se lo tiene.

La esclavitud al dinero es una de las más perversas que puede someter a los hombres, entre los que naturalmente me incluyo.

Un esclavo del dinero nunca podrá ser libre, porque por mucho que posea, nunca será capaz de utilizarlo para comprar su propia libertad.

Dios conoce mi medida y la de todos los seres que ha Creado. ÉL sabe que es lo mejor para cada uno de nosotros.

No lo desafiemos con una consagración insensata!

1 Timoteo 6:10

Porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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DOS TEXTOS

Luego de bastante tiempo de pensarlo una y otra vez, se me ocurrió poner en práctica una sencilla experiencia. Leer un texto de Jesús y otro de alguien que comentara lo que el Hijo del Hombre  hubiera dicho.

La sorpresa fue menor de lo que se podía esperar, porque tal y como lo imaginaba, a partir de mi propia experiencia, los hombres siempre somos más ostentosos que el propio Jesús.

ÉL siendo Dios, siempre habló con extrema sencillez, sin caer en las frases grandilocuentes ni tampoco en los grandes adjetivos.

Muchas veces me he preguntado, por qué esto es así?

Y la respuesta es tan elemental como evidente.

La tendencia natural de los hombres es magnificar el propio conocimiento y exhibirlo delante de los demás.

Así es como buscamos ser admirados, reconocidos, exaltados por el nivel de conocimiento, por la altura de  comprensión de los Textos y también admirados por el alto sentido de la exposición los temas.

En estos pensamientos, me reconozco. En realidad, todos los hombres obramos de la misma manera, solo que algunos tienen más posibilidades que otros de exhibirse y de hacerse notar.

Cuando leo lo que Jesús nos dejó como testimonio de su Ministerio Terrenal, siempre me lleno de un profundo sentido de la vergüenza y también de arrepentimiento.

Es bueno que seamos capaces de entender que ningún gran pensador, por sabio que sea, podrá igualar en profundidad y autoridad lo que dijo el Autor de la FE.

Pero sí podemos tratar de hacer algo que ÉL hizo: Ser humildes y mansos…

No caer en la suprema vanidad de expresarnos mejor que ÉL. Es una torpe forma de manifestar nuestra humana condición.

Proverbios 16:22

Manantial de vida es el entendimiento al que lo posee;
Mas la erudición de los necios es necedad
.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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