NO BASTA

 

DEVOCIONAL

Revisando antiguos escritos me he llevado algunas sorpresas. Unas buenas y las otras, me dejaron pensando.

Las buenas, me impresionaron porque dejan en evidencia lo que he progresado en el largo Camino de buscar al Señor cada día.

Pero hubo otras, que dejaron pensando en todo lo que aún debo andar por la senda estrecha, aquella en la que no nos debemos desviar ni a derecha ni a izquierda.

Quizás un conformista evaluaría cuantas cosas buenas hay y cuantas que mejorar y entonces podría decir, que en realidad lo hecho es bastante y es para sentirse satisfecho.

Pero precisamente eso es lo que no debo hacer!

No basta con lo que hemos hecho, no basta para llegar hasta la dimensión espiritual que se nos reclama como hijos de Dios. Siempre habrá algo por hacer!

Pero lo más grave, es aquello que nos demandó Pablo: No os conforméis, que en este caso es aplicable a las cosas personales, pero que están influidas todavía, por la seducción del mundo.

Mateo 7:13
Entrad por la puerta estrecha;
porque ancha es la puerta,
y espacioso el camino que lleva a la perdición,
y muchos son los que entran por ella.

Mateus 7:13
Entrai pela porta estreita,
porque larga é a porta,
e espaçoso, o caminho que conduz à perdição,
e muitos são os que entram por ela.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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EL TRABAJO

CONSIGNA: SER PRUDENTES Y ESCUDRIÑAR

<< Blog del TIEMPO

El significado profundo del concepto de trabajo lo podemos encontrar en el Libro de Génesis, cuando Dios castigó a Adán y a Eva por su desobediencia.

En el Capítulo 3:19 podemos leer: Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás.

A lo largo de los tiempos el trabajo fue la fuente de sustento para los hombres, pero jalonada por el maltrato, la injusticia, la explotación, el abuso, situaciones que en la mayoría de los casos están reflejadas y condenadas en la Biblia.

En definitiva el trabajo fue siempre motivo de luchas y controversias y los hombres debimos ganarnos con sudor el pan para sustentarnos y sustentar a nuestras familias.

Sin embargo el apóstol Pablo en su primera Carta a los Corintios nos reflejó el fin último y fundamental del esfuerzo:  Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano

Ningún esfuerzo será en vano, cuando lo dediquemos al Reino de Dios y su Justicia.

Diego Acosta

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IM-PREVISIÓN

CONSIGNA: SER PRUDENTES Y ESCRUTAR

<< ANTIVIRUS

El apóstol Pablo señalaba como uno de los grandes errores humanos, la vocación por la exaltación personal y la llamó vana-gloria.

Siguiendo con esa idea también podríamos hablar de otro de los grandes errores de los humanos que es la im-previsión.

Es decir, hacemos lo contrario de lo que deberíamos, aunque las advertencias sugieran ser más que prudentes con relación al futuro. Y esta norma de prudencia debería extremarse si se trata de quienes tienen la alta responsabilidad de administrar los Estados.

Resulta sorprendente e indignante, que a pesar de las advertencias no se hubieran dotado de los elementos imprescindibles para resguardar  la salud de quienes precisamente, deben cuidar de la salud de la población.

Contrasta dramáticamente esta situación con la decisión tomada por el gobierno de la Canciller Angela Merkel en Alemania, cuando pidió que se hiciera un simulacro de pandemia por virus, en el año 2012. Hace ocho años!

Las consecuencias de la im-previsión y de lo opuesto, lamentablemente están muy a la vista. Lo dramático, es que muchos países tienen más pacientes muertos de los que podrían haberse salvado si se hubiera obrado con sensatez. Sin im-previsión.

Diego Acosta

CORAZÓN MALO

CONGREGACIÓN
SÉPTIMO MILENIO

MENSAJE

Hablando con un hermano sobre las cosas de Dios, llegamos a una sorprendente pregunta: Por qué los hombres aplicamos nuestros talentos para hacer el mal y no para hacer el bien?

Un cuestionamiento que nos dejó perplejos, no porque resultara novedoso, sino porque abría a su vez tantos interrogantes, que resultaba difícil formarse una idea de lo que ocurriría si esa situación pudiera cambiar.

La Biblia nos advierte acerca de nuestro corazón, como es engañoso, primero para nosotros mismos y luego para quienes nos rodean. Así podríamos comenzar a entender por qué somos mentirosos, arteros, infieles e incluso con una alta dosis de perversión.

Todo esto resultó muy difícil de asumir, porque tanto el hermano como yo, nos veíamos reflejados en los conceptos que iban definiendo la condición de nuestro propio corazón y por extensión, al de otros hombres.

Bien podríamos decir que somos hacedores de maldad!

Aun sabiendo que somos malos persistimos en nuestras actitudes, desafiantes y hasta orgullosos de nuestras capacidades aplicadas al engaño, a la maquinación innoble, sirviendo tal vez sin desearlo a los propósitos de nuestro enemigo.

El Eterno nos ha dado dones y talentos para servir al prójimo, no para servirnos de él y mucho menos para agraviarlo o hacerle daño. Pero esto es lo que hacemos, aunque muchas veces nos admiremos por el ingenio de los hechos malos que muchos hacemos.

Si fuéramos capaces de revertir esta forma de comportamiento, como cambiaría todo, el mundo sería diferente y el enemigo sería vencido por nuestros buenos hechos.

Pero la Biblia nos advierte acerca de nuestro corazón!

Tal vez en esta contradicción, es posible que comencemos a entender el significado profundo que tiene el bautismo, cuando nacemos como hombres y mujeres nuevos, dejando atrás el pasado que nos condenaba.

Si verdaderamente no nacemos de nuevo y nos convertimos en niños delante de Jesús, seguiremos corriendo el riesgo de volver al pasado dominado por nuestro hombre sujeto a las pasiones y esclavo de las prédicas perversas del mundo en el que vivimos.

Esta es la gran decisión!

La Salvación nos es entregada por Gracia para servir, que es el comienzo de las obras de fe, sobre las que nos enseñó Pablo. Si nuestros hechos son diferentes, es porque no hemos sido capaces de luchar contra nuestro corazón malo desafiando al Poder del Espíritu Santo.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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HACEDORES

CONGREGACIÓN
SÉPTIMO MILENIO

MENSAJE

Pablo nos enseñó que debemos actuar como creyentes haciendo obras que demuestren nuestra fe.

Esta cuestión esencial es la que pone en evidencia que realmente somos hombres y mujeres nuevos, nacidos tras el bautismo, en el que demostramos públicamente nuestra aceptación del Señor como nuestro Salvador.

Con estos sencillos argumentos debemos mostrarnos al mundo como ejemplos vivientes de la transformación que ha cambiado nuestras vidas, en cosas tan evidentes como nuestro comportamiento, nuestra actitud, nuestra vocación de servir al prójimo.

Frente a estos planteamientos podemos analizar otra clase de situaciones, principalmente las que se verifican en muchas congregaciones. Según Pablo somos hacedores de obras que muestran nuestra fe.

Pero esa forma de obrar, se transforma en un vértigo de actividades que convierten a las iglesias en auténticos ámbitos donde pareciera que quienes no participen o lo hagan con menos intensidad, son menos creyentes o tienen una fe no tan grande.

Es esto correcto?

De ninguna manera. Pablo no nos demandó ser hacedores frenéticos, nos habló de que debemos de hacer obras, pero no convertirnos en máquinas que están siempre en movimiento.

Podría entenderse esto como una crítica, pero nada es más alejado de la intencionalidad con que ha sido formulada la idea. El propósito es llamar la atención sobre este frenesí de hacer cosas, todos los días a ser posible.

Las congregaciones tienden a mostrar su nivel de actividades como una medida de la fe que las mueve, pero esta afirmación es muy discutible, si la interpretamos con otra forma de entender la vida de creyentes.

Servir al prójimo, SÍ. Servirnos del prójimo, NO. Pero esto es diferente de caer en el frenesí de ocupar todos los días con actividades, que tal vez lo que demuestran en la voluntad de exhibirse como hacedores.

Y tal vez lo más importante: Qué tiempo le dedicamos a nuestra relación como congregación con el Señor?

Las actividades son buenas y necesarias, pero es fundamental que se vean respaldadas por tiempos preciosos de oración y comunión con el Eterno, porque entonces sí verdaderamente podemos crecer como hacedores de la fe.

Reflexionar sobre esto, puede parecer frustrante, porque significaría que estamos abandonando las actividades que nos tienen ocupados constantemente, pero el frenesí no es sinónimo de relación con el Señor.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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EPÍGRAFES

DEVOCIONAL

Buscando en un álbum de fotos me quedé sorprendido por los epígrafes que tenían algunas.

Personas de elevada estatura se quejaban de eso precisamente y lo mismo hacían quienes por el contrario, eran de baja talla. Que tenían en común: Su voluntad de quejarse por su apariencia.

Estas observaciones me llevaron a pensar en la Palabra de Dios y a cómo nos olvidamos de la Sabiduría infinita que hay en ella. Allí, altos y bajos tienen la respuesta a sus supuestos males.

Pablo nos advierte a que no nos conformemos con las cosas del mundo. Advertencia perfecta para estos y otros muchos casos, porque no se trata de que sustituyamos la queja por el conformismo.

Se trata de algo mucho más profundo Y es que nos aceptemos tal y como somos, porque así le ha placido al Eterno que seamos. Esta es la Verdad Única con relación a nuestra apariencia.

Cada uno con la suya, porque así somos semejantes a ÉL.

Romanos 12:2
ES – No os conforméis a este siglo,
sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento,
para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios,
agradable y perfecta.

PT – E não vos conformeis com este mundo,
mas transformai-vos pela renovação do vosso entendimento,
para que experimenteis qual seja a boa,
agradável e perfeita vontade de Deus.

Diego Acosta / Neide ferreira

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TEORÍA…?

CONGREGACIÓN
SÉPTIMO MILENIO

Siempre que tengamos en nuestras manos la Biblia, debemos recordar que además de las hojas que están ante nuestra mirada, esencialmente nos encontramos ante la Palabra de Dios.

Única. Irrepetible. Poderosa. Inmutable. Perfecta!

Por tanto debemos abandonar las prácticas del mundo de interpretar, de analizar, de comprender todo, para asumir la actitud reverente que nos enseñó Pablo: Temor y Temblor.

Temor ante la Majestad del Eterno, Temblor ante la responsabilidad que asumimos por ser sus hijos.

Ante la magnitud de estos pensamientos, no caben las teorías ni los ejercicios de racionalidad, sino la humildad para que sea el propio Dios quién se nos revele!

Así reemplazaremos lo falso con lo Verdadero, los sentimientos y las emociones con el Amor, la lástima por la Misericordia, la soberbia por la Mansedumbre.

No podemos ni debemos asumir que tenemos alguna capacidad para interpretar a Dios, porque sería cometer un acto de arrogancia y hasta de rebeldía, que nos alejaría tal vez eternamente de la sombra benefactora de su cobijo.

Pensando en estas cuestiones, me sorprendió como una y otra vez pretendemos ser más sabios que los sabios, ignorando que la única Sabiduría verdadera es la que se nos concede desde lo Alto.

Las alegaciones, justificaciones y explicaciones humanas, son meras muestras de la religiosidad que domina nuestras mentes y nuestros corazones.

Solo la religión se considera autoridad para interpretar al Todopoderoso y solo la religión convierte lo bueno en malo y lo Verdadero en dogmas y normas incumplibles.

Por eso es peligroso teorizar!

Más que peligroso, resulta de una osadía inaudita, más propia de hombres y mujeres mundanos, que de quienes nos consideramos que por haber dado los pasos a través del arrepentimiento y el perdón, estamos viviendo en el Camino de la Salvación.

No caigamos en la trampa legalista de sentirnos superiores a otros y creer que podemos ayudarles a interpretar lo que solo ÉL, nos puede revelar por su Gracia infinita.

La teoría es otra forma de la tradición que trata de humanizar lo que es esencialmente espiritual!

El único que nos puede llevar a la comprensión es el propio Dios y el único que se nos presenta en su Grandeza infinita es ÉL. Todo lo demás es vana-gloria y religiosidad humana.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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GLORIA…?

CONGREGACIÓN
SÉPTIMO MILENIO

A lo largo de las diferentes épocas históricas, siempre hubo hombres que se distinguieron de sus contemporáneos. Y por esta razón tuvieron para recordarlos monumentos o denominaciones de distintos lugares con sus nombres.
Como ilustró maravillosamente el sabio en Eclesiastés, no hay nada nuevo bajo el sol y seguimos distinguiendo a los hombres y mujeres sobresalientes, para que las generaciones futuras los recuerden.
En la mayoría de los casos podríamos estar hablando de la vana-gloria a la que aludió Pablo y en los tiempos presentes, casi sin ninguna duda nos enfrentamos a esta forma de realidad.
Cada cual busca su gloria!
Pero qué gloria buscamos?
Simplemente en la que nos conceden nuestros pares y nos conformamos con la pequeña gloria de ser reconocidos por hechos y obras, que deberían ser recordados con mayor énfasis, según nuestra opinión.
Si estuviera frente a un espejo el dedo acusador me apuntaría a mí en forma directa, con lo que estoy declarando que creo que en estas situaciones prácticamente no hay excepciones.
Entonces la gloria personal también es un afán de los que nos llamamos hijos de Dios?
Sin la menor duda y si la tuviéramos, nos debería bastar para aclararnos, con mirar a nuestro alrededor o a nosotros mismos.
Hemos perdido el temor y temblor declarado por Pablo y la humildad enseñada por el Hijo del Hombre.
Sin temor ni temblor no podremos presentarnos ante la Majestad del Eterno ni nos podremos declarar discípulos de Jesús, con nuestra falta de toda forma de humildad.
Es triste muy triste esta realidad, pero no por ello es menos cierta, cuando podemos comprobar las luchas por ocupar puestos que conceden una pequeña notoriedad y el vacío que se produce cuando se trata de encontrar servidores del prójimo.
Para ser notorios son muchos los candidatos, pero para servir muy pocos!
Haciendo un símil, si Jesús nos dijera: Sígueme, que haríamos?
Pensaríamos en que nos podríamos beneficiar o dejaríamos todo para tener el privilegio de ser sus discípulos?
El fin de los tiempos se está acercando y está mostrando como falsos profetas o sus imitadores, están proclamando mensajes que son propios de la gloria humana, que de la única Gloria verdadera: La que concede el Santo de Israel!

Diego Acosta

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MIRAR O VER…

CONGREGACIÓN
SÉPTIMO MILENIO

Si reparamos en el significado profundo de algunas palabras comprobaremos también, como son nuestras actitudes como hijos de Dios.

Muchas veces miramos…casi con displicencia, dejando que nuestros ojos solamente perciban lo que resulta evidente, sin llegar a detenernos en ningún detalle.

A eso le llamamos mirar!

Ahora pensemos como era la actitud de Jesús con relación a todo lo que lo rodeaba, a todos los que lo rodeaban. En ningún caso el miró nada, pero si percibió con sus ojos otra cosas.

El estaba viendo a los hombres y a las mujeres que lo rodeaban como seres que precisaban de su ayuda, de su Amor, de su Misericordia y también de su palabra severa para corregir sus conductas.

Jesús percibía como era el interior de las personas, observaba, examinaba lo que se hacía y lo que se hablaba. Consideraba lo que estaba bien y lo que estaba mal y reflexionaba o advertía.

Y como obro en lo personal? Simplemente miro o me esfuerzo por ver?

La diferencia marca con rotundidad lo que tenemos en nuestro corazón, lo que hemos aprendido del Hijo del Hombre y lo que deseamos hacer con su Mandato.

Si solamente miramos, tal vez nos podamos sentir superiores ante quienes viven con tribulaciones, dificultades o han caído por ser débiles o por ser esclavos del pecado.

Si a las mismas personas las viéramos con la mirada intensa de Jesús, todo cambiaría, porque no habría sentimientos de superioridad ni de grandeza, ni de poder ni de gloria. Todo lo contrario.

Viendo al prójimo, podremos comprender en profundidad aquello que nos enseña la Palabra: LLorar con el que llora, sufrir con el que sufre… y por qué no, reír con el que ríe.

Dejemos de mirar lo superficial, lo mundano, lo frívolo y cambiemos la dirección de nuestra mirada. Si no lo hacemos dejaríamos de ver a un hombre como Pedro o a otro tan diferente como Pablo.

Tanto una cosa como la otra depende de lo que tengamos en el corazón. Oremos para que el Eterno nos conceda la Gracia de comenzar a ver la vida de otra manera. La personal y la de quienes nos rodean, de nuestro prójimo.

Así comenzaremos a comprender a Jesús y comenzaremos a ser mejores discípulos.

Diego Acosta

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FLEXIBLE

DEVOCIONAL

Pablo enseñó que había aprendido a vivir en lo poco y en lo mucho, incluso en circunstancias buenas y también las malas.

No se quejó!

Enseñó algo tan importante como es la necesidad de enfrentar las circunstancias con la mayor firmeza pero también con buen ánimo.

Siempre!

Cada vez que me enfrento a una situación nueva, pienso que es algo que el Eterno ha permitido y por tanto estoy en condiciones de asumirla.

Por qué razón?

Simplemente porque tengo la certeza total que ÉL me conoce y sabe la medida de mis posibilidades y también la medida que estoy en condiciones de soportar.

No hay margen ni para la queja ni para el disgusto, sino para tener templanza y disposición para no permitir que una situación nueva, que bien podríamos llamar prueba, nos quite la Paz y el Gozo.

Así vivió Pablo y debo vivir según su ejemplo!

2 Corintios 12:10

Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades,
en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias;
porque cuando soy débil,
entonces soy fuerte.

2 Coríntios 12:10

Pelo que sinto prazer nas fraquezas, nas injúrias, nas necessidades,
nas perseguições, nas angústias,
por amor de Cristo.
Porque, quando estou fraco, então, sou forte.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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