SI JESÚS TE DICE VEN…NO DUDES!

CONGREGACIÓN

del SÉPTIMO MILENIO

Entonces le respondió Pedro, y dijo: Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas.
Y él dijo: Ven. Y descendiendo Pedro de la barca, andaba sobre las aguas para ir a Jesús.
Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo; y comenzando a hundirse, dio voces, diciendo: !Señor, sálvame!
Al momento Jesús, extendiendo la mano, asió de él, y le dijo: !!Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste? Mateo 14:28-33
¿Cuántas veces pedimos a Dios un milagro y cuándo recibimos lo que pedimos nos sorprendemos, miramos lo que nos rodea y dudamos?

Lourdes Diaz

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CARGAR LA CRUZ

El instrumento en forma de cruz, que adquirió el carácter de símbolo para los cristianos, fue probablemente un invento de los persas, los actuales iraníes.

Era utilizado como un verdadero tormento para los ajusticiados y se lo consideraba tan humillante que los romanos, que lo aplicaban en sus condenas, no lo utilizaban entre sus pares.

Cuando Jesús amonestó a Pedro por ser piedra de tropiezo, por pensar solamente en las cosas de los hombres, pronunció un mandato: Para seguirlo deberíamos tomar nuestra propia cruz.

Qué significado tiene esta afirmación?

La debemos tomar literalmente?

Debemos tener una cruz de madera para seguirlo?

O representa una expresión de un alto contenido espiritual?

Seguramente la interpretación correcta es la última, la que supone una simbología muy especial, para indicarnos que la cruz en la que ÉL murió tuvo una condición singular.

No es solo por lo puramente material, que supuso una muerte cruel y dolorosa, sino porque fue una manera de ejecutar SU sacrificio supremo por la grandiosa causa de la Salvación de los hombres.

Si la interpretamos en ese sentido la cruz representa un símbolo de renuncia, de entrega, de vocación de servir al prójimo y a los demás hasta sus últimas consecuencias.

Y que mayor consecuencia para un ser humano, como era ÉL siendo Dios, que entregar su propia vida?

Desde entonces ya no fue necesario ofrecer sacrificios sangre por la expiación de los pecados, porque fue la Expiación Final, la última que se ofreció al Padre por las iniquidades y los fallos de los humanos.

Por eso para seguir a Jesús debemos cargar con nuestra propia cruz. Y cuál es la cruz con la que lo seguiremos?

Sencillamente la personal, la que significa una cuestión que probablemente solamente nosotros sepamos qué es y que arrastramos en nuestro interior cada día.

Esa es nuestra cruz, la que llevamos callada y sufridamente cada día y con la que debemos de seguir al Hijo del Hombre.

Sin lamentos, quejas  ni victimismo, como ÉL hizo. Esta es la única manera de seguirlo, en Espíritu y con Verdad, para entregarnos por completo al cumplimiento del Mandato de servirlo y de servir a los demás.

Diego Acosta

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INCOMPRENSIBLE…? INCOMPREENSÍVEL…?

CONGREGACIÓN

SÉPTIMO MILENIO

La Biblia nos enseña que Dios confunde la mente de los hombres, para que no nos vanagloriemos de nuestra propia sabiduría.

Esta Verdad tiene su plena vigencia cuando recordamos uno de los momentos culminantes del Ministerio Terrenal de Jesús.

Uno de sus discípulos acuerda entregar a su Maestro a cambio de 30 denarios, una cantidad relativamente modesta, que revela la codicia y a la vez la miserable condición de su corazón.

En el Evangelio de Mateo, se nos revela el momento de cómo Judas se llega hasta el Hijo del Hombre y lo saluda  y lo besa.

En aquellos tiempos llamar Mestre a un hombre significaba reconocerle su Autoridad y el beso ejemplificaba la consideración que se tenía por ÉL.

Judas era plenamente consciente de lo que estaba haciendo.

Jesús, aún sabiéndolo todo por ser Dios le preguntó: A qué vienes?

Y lo llamó: Amigo…!, Mateo 26:50.

Llamaríamos amigo a alguien que sabemos tiene el propósito de traicionarnos? Y más aún: Lo llamaríamos amigo luego de haber consumado su traición, como hizo Judas con su beso?

Seguramente no!

Y por qué lo hizo Jesús?

Porque aún cuando era absolutamente conocedor de la intención de quién era su discípulo, le dio todavía una oportunidad.

Para qué?

Para que se arrepintiera, para no cambiar la profecía de que sería entregado a cambio de dinero. La traición ya estaba consumada cuando le llamó Amigo.

Jesús hasta el último momento tuvo Misericordia por el hombre que se estaba condenando a sí mismo, tanto, que  Judas se ahorcó.

Esto nos demuestra que muchas veces aún teniendo la oportunidad del arrepentimiento y el perdón, lo desechamos por nuestra soberbia y altivez.

En cambio Pedro, que también traicionó a quién vendrá como Rey, lloró amargamente cuando lo hubo negado tres veces.

Y así como Judas desechó ese llamado final sintetizado en la palabra amigo, Pedro se arrepintió con su llanto, buscando el perdón.

Puede que a los hombres nos resulte incomprensible llamar amigo a alguien que nos traicione, pero esto nos lleva a pensar que nunca debemos desechar a nadie. Por grande que haya sido su maldad.

Esa Misericordia que brindamos, puede que un día nosotros mismos la necesitemos.

Diego Acosta

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A BÍBLIA – 1 Pedro 2

Pedro exorta para que guardemos dos desejos carnais e vivamos como filhos de Deus.

1 Deixando, pois, toda malícia, e todo engano, e fingimentos, e invejas, e todas as murmurações,

desejai afetuosamente, como meninos novamente nascidos, o leite racional, não falsificado, para que, por ele, vades crescendo,

se é que já provastes que o Senhor é benigno.

E, chegando-vos para ele, a pedra viva, reprovada, na verdade, pelos homens, mas para com Deus eleita e preciosa,

vós também, como pedras vivas, sois edificados casa espiritual e sacerdócio santo, para oferecerdes sacrifícios espirituais, agradáveis a Deus, por Jesus Cristo.

Pelo que também na Escritura se contém: Eis que ponho em Sião a pedra principal da esquina, eleita e preciosa; e quem nela crer não será confundido.

E assim para vós, os que credes, é preciosa, mas, para os rebeldes, a pedra que os edificadores reprovaram, essa foi a principal da esquina;

e uma pedra de tropeço e rocha de escândalo, para aqueles que tropeçam na palavra, sendo desobedientes; para o que também foram destinados.

Mas vós sois a geração eleita, o sacerdócio real, a nação santa, o povo adquirido, para que anuncieis as virtudes daquele que vos chamou das trevas para a sua maravilhosa luz;

10 vós que, em outro tempo, não éreis povo, mas, agora, sois povo de Deus; que não tínheis alcançado misericórdia, mas, agora, alcançastes misericórdia.

11 Amados, peço-vos, como a peregrinos e forasteiros, que vos abstenhais das concupiscências carnais, que combatem contra a alma,

12 tendo o vosso viver honesto entre os gentios, para que, naquilo em que falam mal de vós, como de malfeitores, glorifiquem a Deus no Dia da visitação, pelas boas obras que em vós observem.

13 Sujeitai-vos, pois, a toda ordenação humana por amor do Senhor; quer ao rei, como superior;

Temei a Deus, 14 quer aos governadores, como por ele enviados para castigo dos malfeitores e para louvor dos que fazem o bem.

15 Porque assim é a vontade de Deus, que, fazendo o bem, tapeis a boca à ignorância dos homens loucos;

16 como livres e não tendo a liberdade por cobertura da malícia, mas como servos de Deus.

17 Honrai a todos. Amai a fraternidade. Temei a Deus. Honrai o rei.

18 Vós, servos, sujeitai-vos com todo o temor ao senhor, não somente ao bom e humano, mas também ao mau;

19 porque é coisa agradável que alguém, por causa da consciência para com Deus, sofra agravos, padecendo injustamente.

20 Porque que glória será essa, se, pecando, sois esbofeteados e sofreis? Mas, se fazendo o bem, sois afligidos e o sofreis, isso é agradável a Deus.

21 Porque para isto sois chamados, pois também Cristo padeceu por nós, deixando-nos o exemplo, para que sigais as suas pisadas,

22 o qual não cometeu pecado, nem na sua boca se achou engano,

23 o qual, quando o injuriavam, não injuriava e, quando padecia, não ameaçava, mas entregava-se àquele que julga justamente,

24 levando ele mesmo em seu corpo os nossos pecados sobre o madeiro, para que, mortos para os pecados, pudéssemos viver para a justiça; e pelas suas feridas fostes sarados.

25 Porque éreis como ovelhas desgarradas; mas, agora, tendes voltado ao Pastor e Bispo da vossa alma.

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LA BIBLIA – 1 Pedro 2

Pedro nos exhorta a guardarnos de los deseos carnales y a vivir como hijos de Dios.

1 Desechando, pues, toda malicia, todo engaño, hipocresía, envidias, y todas las detracciones,

desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación,

si es que habéis gustado la benignidad del Señor.

Acercándoos a él, piedra viva, desechada ciertamente por los hombres, mas para Dios escogida y preciosa,

vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo.

Por lo cual también contiene la Escritura: He aquí, pongo en Sion la principal piedra del ángulo, escogida, preciosa; Y el que creyere en él, no será avergonzado.  

Para vosotros, pues, los que creéis, él es precioso; pero para los que no creen, La piedra que los edificadores desecharon, Ha venido a ser la cabeza del ángulo;

y: Piedra de tropiezo, y roca que hace caer, porque tropiezan en la palabra, siendo desobedientes; a lo cual fueron también destinados.

Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable;

10 vosotros que en otro tiempo no erais pueblo, pero que ahora sois pueblo de Dios; que en otro tiempo no habíais alcanzado misericordia, pero ahora habéis alcanzado misericordia.

11 Amados, yo os ruego como a extranjeros y peregrinos, que os abstengáis de los deseos carnales que batallan contra el alma,

12 manteniendo buena vuestra manera de vivir entre los gentiles; para que en lo que murmuran de vosotros como de malhechores, glorifiquen a Dios en el día de la visitación, al considerar vuestras buenas obras.

13 Por causa del Señor someteos a toda institución humana, ya sea al rey, como a superior,

14 ya a los gobernadores, como por él enviados para castigo de los malhechores y alabanza de los que hacen bien.

15 Porque esta es la voluntad de Dios: que haciendo bien, hagáis callar la ignorancia de los hombres insensatos;

16 como libres, pero no como los que tienen la libertad como pretexto para hacer lo malo, sino como siervos de Dios.

17 Honrad a todos. Amad a los hermanos. Temed a Dios. Honrad al rey.

18 Criados, estad sujetos con todo respeto a vuestros amos; no solamente a los buenos y afables, sino también a los difíciles de soportar.

19 Porque esto merece aprobación, si alguno a causa de la conciencia delante de Dios, sufre molestias padeciendo injustamente.

20 Pues ¿qué gloria es, si pecando sois abofeteados, y lo soportáis? Mas si haciendo lo bueno sufrís, y lo soportáis, esto ciertamente es aprobado delante de Dios.

21 Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas;

22 el cual no hizo pecado, ni se halló engaño en su boca;

23 quien cuando le maldecían, no respondía con maldición; cuando padecía, no amenazaba, sino encomendaba la causa al que juzga justamente;

24 quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados.

25 Porque vosotros erais como ovejas descarriadas, pero ahora habéis vuelto al Pastor y Obispo de vuestras almas.

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TROPIEZO

La Palabra de Dios nos advierte acerca de que no debemos ser piedra de tropiezo para nadie.

Alguna vez pensamos, que en este mandato estamos incluidos en lo personal?

Por sorprendente que resulte podemos ser piedra de tropiezo para nosotros mismos!

Pensando en la cuestión de cuidarme de no ser el causante del mal de nadie, inesperadamente recibí esta inquietud del Espíritu.

La primera reacción fue de sorpresa y por qué no, de incredulidad. Como es que yo puedo ser mi propia piedra de tropiezo?

Profundizando en la cuestión, pensé: El Espíritu está para llevarnos a la Verdad y no a la confusión o el engaño, por tanto esta advertencia merece la máxima atención.

Estas inquietantes reflexiones se relacionan con el perdón de nuestros pecados y con la alegría de saber que hemos iniciado un nuevo tiempo en nuestra vida.

La cuestión es: Verdaderamente hemos iniciado una nueva vida luego del perdón de los pecados?

Hipotéticamente mirándome a los ojos, debería de responder que no. Que es verdad que muchas cosas han cambiado en mi vida, pero otras muchas siguen allí debatiéndose para no convertirse en pasado.

Y esas son nuestras piedras de tropiezo tan concretas como la vanidad, la envidia o el peligroso afán por el dinero.

Y también están aquellas cosas del pasado que nos resultan agradables, aún sabemos que no las debemos conservar.

Seamos sabios y pensemos en dejar de ser piedra de tropiezo de nosotros mismos!

Cuántas veces seremos perdonados por la repetición de nuestros pecados?

1 Pedro 2:8

ES –  Piedra de tropiezo, y roca que hace caer, porque tropiezan en la palabra, siendo desobedientes; a lo cual fueron también destinados.

PT – E uma pedra de tropeço e rocha de escândalo, para aqueles que tropeçam na palavra, sendo desobedientes; para o que também foram destinados.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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LOS INDIFERENTES

Esconderse siendo niños, es una forma de diversión que con diferentes nombres, creo que hemos jugado la mayoría de nosotros.

Y es bueno que haya ocurrido y que siga ocurriendo.

Esconderse de mayores, en cambio, no solamente es grave sino que encierra verdaderas definiciones sobre nuestro carácter y también sobre nuestra relación personal con Dios.

Podríamos preguntarnos: Quienes se esconden…y de qué  o de quién?

Probablemente todos nos escondamos de algo, que es una manera de decir que tratamos de no asumir nuestras responsabilidades en el momento preciso.

Esta ha sido una de mis grandes preocupaciones en mis años de creyente, tratar de no esconderme o de disimular mi condición de ser seguidor de Jesús.

La cuestión es muy grave pero más grave se torna, cuando con nuestra conducta tratamos de inducir a otras personas a hacer lo mismo.

Para que se entienda mejor la idea, sería como si Pedro hubiera intentado buscar que otros discípulos, hicieran lo mismo que él: Negar al Hijo del Hombre.

No son tiempos ni para el disimulo ni para escondernos!

Todo lo contrario!

Los propios acontecimientos nos llevan a tomar posiciones, que cada vez serán más difíciles de adoptar y sobre todo en forma pública.

Pero nadie puede excusarse, porque la Palabra de Dios nos recuerda, que al que mucho se le ha concedido, mucho se le reclamará.

Cada uno en su lugar, y yo en el mío, tendremos que hacer frente a lo que Jesús nos ha mandado a hacer!

Predicar el Evangelio, no es lo mismo que esconderse como los niños o ser indiferentes ante la maldad!

Proverbios 21:8

ES – El camino del hombre perverso es torcido y extraño;

Mas los hechos del limpio son rectos.

 

Pt – O caminho do homem perverso é inteiramente tortuoso,

mas a obra do puro é reta.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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LA IGLESIA DE JESÚS

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La Iglesia es de Jesús!

Esta rotunda afirmación está presente en mi ánimo y en mi espíritu desde siempre.

Por eso adquirió un valor muy especial una frase que acompañó un mensaje de un líder espiritual por quién tengo un alto concepto.

El dejó este pensamiento: No os olvideis que la Iglesia es de Jesús y no nuestra, pero debemos de dar cuenta por las ovejas.

Con precisión y contundencia dejó claro los dos conceptos fundamentales que se relacionan con el servicio al prójimo y en cada congregación.

La Iglesia es de Jesús y las ovejas son su rebaño, puesto al cuidado de quienes servimos!

Estos conceptos muchas veces son olvidados por la múltiple coincidencia de distintas causas. Una de ellas, es lamentablemente, la actitud de algunos líderes.

Consideran a la Iglesia como propia e incluso a veces la identifican con su nombre y luchan por la posesión del rebaño del Hijo del Hombre, con otros líderes para asegurar su pertenencia a su congregación.

Esta cuestión es fundamental para entender como es el presente y el futuro de la Iglesia. Si la consideramos propiedad personal, deberemos asumir las consecuencias de la decisión y rendir cuentas en el Juicio.

Si consideramos que la Iglesia está a nuestro cuidado por mandato de Jesús, entonces comprenderemos que las ovejas también son de ÉL y en ningún caso, pertenencia personal.

Por la Gracia tengo claros los conceptos y también por la Gracia, siempre he tratado de cumplirlos. Y cuando no me ha sido posible, he optado por alejarme. Sin rebeldías personales, pero descansando en el Señor!

Por eso me alegré de este mensaje: No os olvideis que la Iglesia es de Jesús y no nuestra, pero debemos de dar cuenta por las ovejas.

1 Pedro 5:2

Apacentad la grey de Dios que está entre vosotros, cuidando de ella, no por fuerza, sino voluntariamente; no por ganancia deshonesta, sino con ánimo pronto.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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COMO LLEGÓ A MONJE MARTIN LUTERO / I

reforma

 500 ANIVERSARIO…A 338 DÍAS

NOTAS DE LA REFORMA / 28

2 de Diciembre de 2016

Se afirma que uno de los hombres precursores de la Reforma, antes de morir en Constanza, pronunció una frase que fue profética.

Juan Hus, nacido en Bohemia, en la actual República Checa, antes de ser quemado en la hoguera por orden del cardenal Pedro d Ailly, dijo: Pueden matar el ganso (en su checo  ‘hus’ quiere decir ganso), pero dentro de cien años aparecerá un cisne que no podrán quemar.

El cisne era el iniciador de la Reforma, que nacía en Eisleben y por haberlo hecho en el día de San Martín, fue llamado Martin, como era la costumbre de la época.

Lutero fue bautizado en la Iglesia de San Pedro y San Pablo. Lo notable de esta historia, es que 102 años después de la frase de Juan Hus, el niño nacido en Eisleben, clavaba las 95 Tesis en la puerta de la Iglesia del castillo de Wittenberg.

Como es notorio, Lutero nació en un lugar sumamente humilde y él decía sobre eso: Soy hijo de campesinos; mi padre, mi abuelo y mi bisabuelo fueron verdaderos campesinos.

Luego añadía: “Tenemos tanta razón para vanagloriarnos de nuestra ascendencia, como tiene el diablo para enorgullecerse de su linaje angelical”.

Diego Acosta

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