ATAQUE

DEVOCIONAL

La Biblia nos advierte que el enemigo está alrededor nuestro para atacarnos en cuanto le concedamos la más mínima oportunidad.

A pesar de la advertencia, hay veces en que cuando dejo de controlar mis pensamientos, se abre la brecha para que se consume el ataque.

Aunque no parezca posible, esto me ocurrió en el momento mismo en que cedí a la humana tentación de recordar momentos difíciles de mi pasado.

Bastó solamente eso, para tener que librar una dura lucha contra el enemigo de nuestra fe, para poder colocar lo sucedido en su justo lugar y perdonar a quien debía perdonar, sabiendo que yo mismo he sido perdonado.

A la advertencia bíblica se sumó esta compleja experiencia, de tener que luchar contra las artimañas del enemigo, que se vale de la humana debilidad para tratar de quitarnos la Paz y el Gozo.

No tengo ningún derecho a permitir que el enemigo tome posesión de mis pensamientos, porque ellos siempre deben estar bajo el control de Jesús.

Precisamente, en la debilidad consentida está la acechanza!

1 Pedro 5:8

ES – Sed sobrios, y velad;

porque vuestro adversario el diablo,

como león rugiente,

anda alrededor buscando a quien devorar.

PT – Sede sóbrios, vigiai,

 porque o diabo, vosso adversário,

anda em derredor,

bramando como leão, buscando a quem possa tragar.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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DES-CONFIAR

Qué difícil es ser coherente con nuestras propias opiniones o decisiones. Un día confiamos y otro des-confiamos.

No es un juego de palabras, es simplemente una forma de actuar que tiene una raíz muy profunda: NO termino de confiar en el Señor!

Tal vez sea una situación parecida a la que vivió Pedro cuando caminó sobre las aguas. Mientras las circunstancias del tiempo no lo atemorizaron, confió.

Este ir y venir de una posición a la otra, me llena de desconcierto y también de incertidumbre, porque no termino de acreditar ni en mis propias decisiones.

He aprendido que orando primero y obrando después, muchos de estos problemas quedan eliminados, aunque mi propia falta de fe me lleve a hacer girar la rueda en un movimiento que parece no tener fin.

Me he prometido ser fiel y una vez tomada una decisión basada en lo que creo que el Eterno ha dispuesto, no volver a pensar en nada y seguir el rumbo indicado.

Confiar, no es des-confiar. Y lamentablemente, no es un juego de palabras!

Salmo 118:8

ES – Mejor es confiar en Jehová

Que confiar en el hombre.

PT – É melhor confiar no Senhorr

do que confiar no homem.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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EL RIESGO

Según pasan los años y me voy acercando a ese tiempo indefinible que es la vejez, me sigue preocupando no convertirme en piedra de tropiezo para nadie.

Quizás la forma más fácil de caer en esa situación, sea la de confiar en mi propia sabiduría, pensando que domino, lo que creo ningún hombre puede llegar a dominar.

El conocimiento de la Palabra de Dios supone no solamente años y años de estudios, sino también años y años de revelaciones.

Es decir: A todo lo que podamos haber aprendido, le debemos agregar lo que por Gracia podamos haber recibido para el discernimiento de los Tesoros ocultos de la Biblia.

Estos pensamientos se originan cuando advierto con cuánta ligereza, muchos hombres jóvenes se atribuyen un nivel de sabiduría, que seguramente en la vejez los avergonzaría.

El proceso debería ser al revés o al menos trato de aplicarlo en mi caso. Cuánto más conocimientos tengo, más aumenta mi certeza de que lo que ignoro es mucho mayor.

Es grave confundirnos. Pero más grave en confundir y enseñar erradamente al prójimo.

1 Pedro 2:8

ES – y: Piedra de tropiezo, y roca que hace caer,

porque tropiezan en la palabra, siendo desobedientes;

a lo cual fueron también destinados.

PT – e uma pedra de tropeço e rocha de escândalo,

para aqueles que tropeçam na palavra, sendo desobedientes;

para o que também foram destinados.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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CRUZ Y TUMBA VACÍAS

CONGREGACIÓN

DEL SÉPTIMO MILENIO

Más de 1.900 años después sabemos que Jesús es el Mesías prometido del Antiguo Testamento!

Sin ninguna clase dudas y en el tiempo que conmemoramos su Gloriosa Resurrección, aguardamos confiadamente su Segundo Advenimiento.

Pero es bueno recordar como fueron aquellos días que cambiaron para siempre la Historia de la Humanidad, para los habitantes de Jerusalén y más precisamente para el grupo de hombres que estuvo estrechamente ligado a Jesús.

Para los judíos su condena y ejecución significó según entendieron en esos días, el fin del problema que había planteado un humilde profeta venido de Nazaret.

Para los romanos fue también el final de un problema que habían creado a Poncio Pilatos, las diferencias entre los judíos habitantes de Jerusalén.

Creemos no equivocarnos al afirmar que también para los discípulos había llegado el final, porque a pesar de las tres advertencias del Hijo del Hombre, sobre su muerte y Resurrección no terminaron de comprenderlo y aceptarlo.

Más todavía: El hombre a quién Jesús llamó amigo, sería quién lo entregara miserablemente por 30 denarios, buscando él mismo su propio fin colgado con una soga.

Aquel viernes terrible, significó la huida de los hombres más cercanos a Jesús. Temían por su vida, como le sucedió a Pedro y los demás trataron de permanecer lejos para no ser recordados como los frustrados seguidores.

El viernes la Cruz de Jesús quedó vacía al ser depositado su cuerpo en la tumba y el domingo fue precisamente ese lugar el que quedó vacío.

Jesús había Resucitado!

Se cumplieron todas las profecías del Antiguo Testamento y en especial la que formuló Isaías y que conocemos como el Canto del Siervo, que leemos en el Capítulo 53:10-11 de su Libro.

Por ser especialmente significativo, recordamos con temor y temblor lo que Pablo nos dejó como legado para nuestra fe en 1 de Corintios 15:1-9

Además os declaro, hermanos, el evangelio que os he predicado, el cual también recibisteis, en el cual también perseveráis;

por el cual asimismo, si retenéis la palabra que os he predicado, sois salvos, si no creísteis en vano.

Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras;

y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras;

y que apareció a Cefas, y después a los doce.

Después apareció a más de quinientos hermanos a la vez, de los cuales muchos viven aún, y otros ya duermen.

Después apareció a Jacobo; después a todos los apóstoles;

y al último de todos, como a un abortivo, me apareció a mí.

Porque yo soy el más pequeño de los apóstoles, que no soy digno de ser llamado apóstol, porque perseguí a la iglesia de Dios.

Por eso, recordemos que el Bien triunfó sobre el mal, que la Vida triunfó sobre la muerte, para siempre. Por eso la tumba y la cruz están vacías!

Diego Acosta

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SEDUCIR

La vida de los que nos llamamos hijos de Dios, se caracteriza por una constante confrontación, entre los Mandatos del Eterno y las propuestas del mundo.

No en vano oró Jesús al Padre, para que nos guardara y que nos dejara en este difícil lugar en que estamos.

Debo de reconocer que siempre me llamó la atención, como se nos advertía acerca de que tendríamos problemas y que contaríamos con la ayuda del Espíritu para resolverlos.

Pero valorando mi experiencia, he llegado a la conclusión que mi mayor enemigo, soy yo mismo!

Sencillamente porque el mundo me atrae una y otra vez a sus propuestas, que son muy atractivas y sobre todo novedosas en grado sumo.

Y son las cosas nuevas las que más atracción me producen, quizás porque el enemigo de la fe, conoce que los hombres somos atrapados por todo lo que sea desconocido y bien presentado.

Todos los días lucho y todos los días pierdo. Pero también tengo la certeza de que todos los días el Eterno me ayuda para continuar la buena batalla.

Estamos advertidos: No es grave luchar todos los días. Lo gravísimo, es perder el ánimo para seguir a Jesús y no al mundo.

2 Pedro 2:9

ES – Sabe el Señor librar de tentación a los piadosos,

y reservar a los injustos para ser castigados en el día del juicio.

PT – Assim, sabe o Senhor livrar da tentação os piedosos

e reservar os injustos para o Dia de Juízo, para serem castigados.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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CUIDADO

En el primer tiempo de mi vida laboral, siendo muy joven, viví un episodio que me hizo pensar profundamente acerca de cómo deberían ser mis comportamientos.

En una oportunidad se me confió un vehículo, que tuve que conducir junto a uno de mis compañeros. A los pocos kilómetros, me llevé la sorpresa!

Mi compañero visiblemente contrariado me dijo: No entiendo por qué estás cuidando tanto este vehículo, si al fin de cuentas no es tuyo?

Respondí del mismo modo. No me importa, lo cuido porque han confiado en mí!

Esto me valió algunos problemas más o menos serios con mis compañeros, quienes además de criticarme se burlaban de mi actitud, supuestamente a favor de los intereses de los dueños de la empresa.

Con los años, siendo ya creyente, comprendí que aquella decisión de cuidar, era la que se ajustaba perfectamente con lo que nos manda la Biblia.

Debemos de cuidar, todo lo que se ponga en nuestras manos, sea lo que sea y sea en el tiempo y oportunidad que sea.

Es decir: Ser fieles en el cumplimiento del Mandato de la Mayordomía. En aquel lejano pasado, sin saberlo y en este presente, teniendo pleno conocimiento, trato de ser fiel, con aquello que se me confía.

1 Pedro 4:10

ES – Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros,

como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios.

PT – Cada um administre aos outros o dom como o recebeu,

como bons despenseiros da multiforme graça de Deus.

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PRIMERO DIOS


CONGREGACIÓN

del SÉPTIMO MILENIO

Cuándo le preguntaron a Jesús cuál es el gran mandamiento de la ley, él contestó: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente”, Mateo 32:27.
Este es el grande y primer mandamiento, parece fácil pero no lo es, podemos pensar que lo cumplimos pero fallamos constantemente. ¿Es fácil amar a quién no ves y ponerle en primer lugar? ¿ Preferir a Dios antes que a padre o madre, hijos, o antes que la pareja? ¿Antes que el trabajo? ¿Antes que los amigos?¿Antes que las posesiones?
¡¡Si, antes y ante todo!!
Es difícil cumplir con este mandamiento, no voy a hablar de nadie, puedo ponerme a mí misma de ejemplo. Para mí es un reto diario, no poner a nadie ni nada antes que a Dios, pero también reconozco mí cobardía a la hora de tener que recordarle a personas queridas y especiales para mí, que se están equivocando, que están dejando a Dios en un segundo o tercer plano; que cuándo ponen a sus hijos, a su pareja, su trabajo, antes que a Dios le están deshonrando.
Siempre me digo a mi misma ¡Eres una cobarde! Porque lo que no quieres es molestar a la otra persona, también me digo: ¡Eres una sentimentalona!! Porque como la tal o cual persona es tu amiga no quieres enfadarla.
Los cobardes no le gustan nada al Señor, la cobardía es un síntoma de miedo, Proverbios 29:25 dice: “El temor al hombre es un lazo, pero el que confía en el SEÑOR estará seguro”. Por cobardía Elí perdió su sacerdocio por cubrir y no amonestar a sus hijos. Pero lo más rotundo es lo que nos advierte Apocalipsis 21:8 los cobardes no entrarán al Reino.
Los sentimentales tampoco le agradan al Señor, el sentimentalismo es un mal consejero. Cuándo Jesús anuncia a sus discípulos que le es necesario ir a Jerusalén y allí padecer mucho, Pedro le quiso disuadir diciéndole: “Señor, ten compasión de ti; en ninguna manera esto te acontezca”, Mt.16:22.
Pedro le estaba hablando al amigo, al maestro, al compañero que les había acercado el Reino de Dios, con el que se deleitaba, no quería perderle, ya no podía imaginarse su vida sin él.
La respuesta de Jesús fue contundente: !!Quítate de delante de mí, Satanás!; me eres tropiezo, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres. Mateo 16:23
Poner la mira en las cosas de Dios es darle a Él las primicias, el primero en todo.
Por eso hoy quiero decirte a ti que lees, escudríñate, ¿qué es lo primero para ti? Dejas de orar? Dejas de acudir a la iglesia? Dejas de cumplir con el compromiso adquirido con Dios?
También quiero pedirte que te examines ¿ eres cobarde? ¿ eres sentimental? Pues tú cobardía y sentimentalismo le desagradan a Dios tanto como el que lo relega a un segundo plano.
De tal manera te ama Dios que dio a su único Hijo para que no te pierdas y tengas vida eterna, pero Jesús fue a la cruz primero porque amaba al Padre y no quería desobedecerle y después por amor a ti. Pon a Dios en primer lugar y todo lo que amas, lo que necesitas o lo que quieres, Él, lo tendrá en sus manos y lo guardará para ti.
Jesús lo tuvo claro, su decisión le llevó a negarse a si mismo. Decide.

Lourdes Diaz

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SI JESÚS TE DICE VEN…NO DUDES!

CONGREGACIÓN

del SÉPTIMO MILENIO

Entonces le respondió Pedro, y dijo: Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas.
Y él dijo: Ven. Y descendiendo Pedro de la barca, andaba sobre las aguas para ir a Jesús.
Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo; y comenzando a hundirse, dio voces, diciendo: !Señor, sálvame!
Al momento Jesús, extendiendo la mano, asió de él, y le dijo: !!Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste? Mateo 14:28-33
¿Cuántas veces pedimos a Dios un milagro y cuándo recibimos lo que pedimos nos sorprendemos, miramos lo que nos rodea y dudamos?

Lourdes Diaz

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CARGAR LA CRUZ

El instrumento en forma de cruz, que adquirió el carácter de símbolo para los cristianos, fue probablemente un invento de los persas, los actuales iraníes.

Era utilizado como un verdadero tormento para los ajusticiados y se lo consideraba tan humillante que los romanos, que lo aplicaban en sus condenas, no lo utilizaban entre sus pares.

Cuando Jesús amonestó a Pedro por ser piedra de tropiezo, por pensar solamente en las cosas de los hombres, pronunció un mandato: Para seguirlo deberíamos tomar nuestra propia cruz.

Qué significado tiene esta afirmación?

La debemos tomar literalmente?

Debemos tener una cruz de madera para seguirlo?

O representa una expresión de un alto contenido espiritual?

Seguramente la interpretación correcta es la última, la que supone una simbología muy especial, para indicarnos que la cruz en la que ÉL murió tuvo una condición singular.

No es solo por lo puramente material, que supuso una muerte cruel y dolorosa, sino porque fue una manera de ejecutar SU sacrificio supremo por la grandiosa causa de la Salvación de los hombres.

Si la interpretamos en ese sentido la cruz representa un símbolo de renuncia, de entrega, de vocación de servir al prójimo y a los demás hasta sus últimas consecuencias.

Y que mayor consecuencia para un ser humano, como era ÉL siendo Dios, que entregar su propia vida?

Desde entonces ya no fue necesario ofrecer sacrificios sangre por la expiación de los pecados, porque fue la Expiación Final, la última que se ofreció al Padre por las iniquidades y los fallos de los humanos.

Por eso para seguir a Jesús debemos cargar con nuestra propia cruz. Y cuál es la cruz con la que lo seguiremos?

Sencillamente la personal, la que significa una cuestión que probablemente solamente nosotros sepamos qué es y que arrastramos en nuestro interior cada día.

Esa es nuestra cruz, la que llevamos callada y sufridamente cada día y con la que debemos de seguir al Hijo del Hombre.

Sin lamentos, quejas  ni victimismo, como ÉL hizo. Esta es la única manera de seguirlo, en Espíritu y con Verdad, para entregarnos por completo al cumplimiento del Mandato de servirlo y de servir a los demás.

Diego Acosta

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INCOMPRENSIBLE…? INCOMPREENSÍVEL…?

CONGREGACIÓN

SÉPTIMO MILENIO

La Biblia nos enseña que Dios confunde la mente de los hombres, para que no nos vanagloriemos de nuestra propia sabiduría.

Esta Verdad tiene su plena vigencia cuando recordamos uno de los momentos culminantes del Ministerio Terrenal de Jesús.

Uno de sus discípulos acuerda entregar a su Maestro a cambio de 30 denarios, una cantidad relativamente modesta, que revela la codicia y a la vez la miserable condición de su corazón.

En el Evangelio de Mateo, se nos revela el momento de cómo Judas se llega hasta el Hijo del Hombre y lo saluda  y lo besa.

En aquellos tiempos llamar Mestre a un hombre significaba reconocerle su Autoridad y el beso ejemplificaba la consideración que se tenía por ÉL.

Judas era plenamente consciente de lo que estaba haciendo.

Jesús, aún sabiéndolo todo por ser Dios le preguntó: A qué vienes?

Y lo llamó: Amigo…!, Mateo 26:50.

Llamaríamos amigo a alguien que sabemos tiene el propósito de traicionarnos? Y más aún: Lo llamaríamos amigo luego de haber consumado su traición, como hizo Judas con su beso?

Seguramente no!

Y por qué lo hizo Jesús?

Porque aún cuando era absolutamente conocedor de la intención de quién era su discípulo, le dio todavía una oportunidad.

Para qué?

Para que se arrepintiera, para no cambiar la profecía de que sería entregado a cambio de dinero. La traición ya estaba consumada cuando le llamó Amigo.

Jesús hasta el último momento tuvo Misericordia por el hombre que se estaba condenando a sí mismo, tanto, que  Judas se ahorcó.

Esto nos demuestra que muchas veces aún teniendo la oportunidad del arrepentimiento y el perdón, lo desechamos por nuestra soberbia y altivez.

En cambio Pedro, que también traicionó a quién vendrá como Rey, lloró amargamente cuando lo hubo negado tres veces.

Y así como Judas desechó ese llamado final sintetizado en la palabra amigo, Pedro se arrepintió con su llanto, buscando el perdón.

Puede que a los hombres nos resulte incomprensible llamar amigo a alguien que nos traicione, pero esto nos lleva a pensar que nunca debemos desechar a nadie. Por grande que haya sido su maldad.

Esa Misericordia que brindamos, puede que un día nosotros mismos la necesitemos.

Diego Acosta

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