EL RUMBO

Si aceptamos la simbología de que la vida es un desierto, podremos entender lo que significa perder el rumbo en un panorama donde todo es peligrosamente igual.

Este pensamiento me ha acompañado durante un cierto tiempo, como consecuencia de las cosas que les ocurren a las personas más cercanas.

Qué fácil es perderse!

Primeramente lo digo por mí, por la necesidad que tengo de volver sobre mis pasos, para situarme de nuevo frente a la Majestad del Altísimo.

Perderse es fácil, reencontrar el Camino muy difícil!

Seguir los pasos de Jesús es maravilloso, pero exige el máximo de cada uno, para no caer ni en los descuidos ni en las tentaciones de las encrucijadas.

Siempre me digo que el camino es uno, no tiene atajos ni tampoco senderos que hagan más fácil la marcha!

Por eso debo estar más que atento para no perder la Guía que representan las enseñanzas del Hijo del Hombre y aplicarlas en cada momento de mi vida.

Por duro y exigente que sea el camino, es el único que nos lleva al Glorioso final de la vida Eterna!

Juan 10:4

Y cuando ha sacado fuera todas las propias, va delante de ellas;

y las ovejas le siguen, porque conocen su voz.

João 10:4

E, quando tira para fora as suas ovelhas, vai adiante delas,

e as ovelhas o seguem, porque conhecem a sua voz.

Diego Acosta / Neide Ferreira

apartarse septimomilenio

RIESGO

Una de las situaciones más complejas que podemos afrontar los seres humanos, es vincular las confrontaciones personales, con Dios.

Esta es una de mis mayores preocupaciones porque muy a menudo me encuentro con esta especie de dilema, que significa diferenciar los problemas de hombres y entre hombres, con lo relacionado con el Eterno.

Principalmente esta situación se plantea cuando por las razones que sea tengo un problema, de carácter personal, con alguien muy cercano.

La parte irracional de mi persona se rebela, sobre todo cuando creo que tengo razón en una discusión, pero tengo que ceder por una cuestión que hace a la jerarquía de la otra persona.

Entonces comienza mi conflicto interior y creo que Dios no ha sido justo conmigo y me ha abandonado.

Y es en ese momento cuando yo mismo me pongo en peligro, al no saber diferenciar que un problema con otro hombre, no tiene nada que ver para que se modifique mi relación con el Eterno.

Ser sabio en estas circunstancias es muy difícil, pero absolutamente necesario, para no agregar a un problema mundano, otro de tremenda gravedad espiritual.

En las cuestiones humanas, dejemos al margen al Señor, quién es nuestro verdadero socorro.

Esdras 9:10

ES – Pero ahora, ¿qué diremos, oh Dios nuestro, después de esto?

Porque nosotros hemos dejado tus mandamientos.

PT – Agora, pois, ó nosso Deus, que diremos depois disso?

Pois deixamos os teus mandamentos.

Diego Acosta / Neide Ferreira

www.septimomilenio.com

triángulo septimomilenio

INSTRUMENTO

A veces escuchamos conversaciones casi en forma obligada, por la poca prudencia de los interlocutores.

Fue así como me enteré que había un cierto debate en torno a ser instrumentos de Dios. En principio había acuerdo en que todos deberíamos estar preparados para ser utilizados sin reservas.

Pero, esta aparente coincidencia, quedó expuesta a la controversia, cuando dos hermanos siguieron hablando del tema.

Recuerdo que uno decía, que también era legítimo aspirar a ser un instrumento del mayor nivel posible. Y argumentaba que para eso él se preparó durante mucho tiempo, estudiando y trabajando en la Obra del Supremo.

El otro le respondió, que esa era una forma de esconder la propia vanidad, de pretender ser mejor que los demás, aún exponiéndose a aspirar a cosas distintas de las que el Eterno podía disponer.

Mientras la discusión seguía, me pregunté con la mayor claridad, acerca de lo que pensaba sobre el tema del debate.

Y debo confesar, que debí pedir perdón al Creador, porque en algún momento de mi vida, también pensé que podía ser una forma de instrumento superior.

Pobre de mí. Había olvidado que la única Honra  verdadera que recibimos los hombres, es la de quién nos ha dado la vida!

Proverbios 29:23

La soberbia del hombre le abate;

Pero al humilde de espíritu sustenta la honra.

Provérbios 29:23

A soberba do homem o abaterá,

mas o humilde de espírito obterá honra.

Diego Acosta / Neide Ferreira

www.septimomilenio.com

CONGREGACIÓN septimomilenio

LA RUTINA – 2

En más de una congregación he podido comprobar como todo se hace esquemáticamente, rutinariamente.

Estoy hablando en contra de un mínimo de orden?

De ninguna manera, estoy hablando de lo que se hace en las Iglesias cada día. Hoy hacemos esto porque está en el calendario y mañana, esto otro porque también figura entre lo que lo debemos hacer.

Y lo triste de esto, es que con toda lógica nos aburrimos y aburrimos al prójimo, al hermano y sobre todo al que recién está comenzando a caminar con Jesús.

Esta es la vida cristiana?

De lunes a domingo, una actividad, que debe ser igual a la de la semana pasada y que será igual a la próxima. Jesús no vino al mundo para esto!

Cada cosa que hago, me la propongo como si fuera la última vez que fuera a servir al Señor, sirviendo al prójimo, al que necesita de mi ayuda.

Haciendo esto, verdaderamente honro a quién me dio la Salvación y también soy fiel en el servicio a quién el Eterno colocó a mi lado.

Romper con la rutina, exige cambiar de vida, de mente, de actitud, como nos mandó Jesús.

Proverbios 10:17

Camino a la vida es guardar la instrucción;
Pero quien desecha la reprensión, yerra.

Provérbios 10:17

O caminho para a vida é daquele que guarda a correção,

mas o que abandona a repreensão erra.

Diego Acosta / Neide Ferreira

pastoresricos septimomilenio

DE ORO…

Recuerdo que cuando era niño se decía de una persona que hacía buenas obras, que tenía un… corazón de oro.

Seguramente en estos tiempos aquellas buenas acciones, habrán quedado en el pasado y se pueda seguir diciendo de algunas personas que tienen corazón de oro, pero por motivos diferentes.

Que quiero decir con esto?

Que infelizmente en nuestros días hay muchas personas que tienen el corazón de oro, porque lo único que ambicionan es el dinero.

Tristemente se puede afirmar, que aquellos hombres y mujeres de las buenas obras de mi infancia, se han ido convirtiendo en personas ambiciosas, codiciosas que aman el dinero por encima de todo y de todos.

Creo que es uno de los síntomas de la sociedad en la que vivimos, que la vuelven dura, despiadada, sin límites morales, donde todo está permitido menos la derrota.

Volvamos nuestros ojos a Jesús!

Con un corazón de oro no puedo seguir al Hijo del Hombre, pero con nuevo corazón si lo puedo servir!

Eclesiastés 5:10

El que ama el dinero, no se saciará de dinero;

y el que ama el mucho tener, no sacará fruto.

También esto es vanidad.

Eclesiastes 5:10

O que amar o dinheiro nunca se fartará de dinheiro;

e quem amar a abundância nunca se fartará da renda;

 também isso é vaidade.

Diego Acosta / Neide Ferreira

www.septimomilenio.com

rutina septimomilenio

LA RUTINA (1)

Cuando escucho quejas sobre la rutina, pienso en mis propias luchas contra esta forma de vivir. Y entonces busco comprender lo que realmente significa.

Tal vez sea una promisoria señal, saber que estoy viviendo rutinariamente. Tengo un problema y soy consciente de su existencia.

Pero, cuál es la solución?

Una de ellas es leer con detenimiento el Evangelio de Marcos. Y nos sorprenderemos con algo muy relevante relacionado con Jesús.

Si ejerció durante poco tiempo más de tres años su ministerio terrenal, podría haber considerado en algún momento que había caído en la rutina?

Rotundamente NO!

Por qué?

Porque en Marcos, el Hijo de Dios, es revelado en una constante y prolífica acción. Sin detenerse ni angustiarse por ninguna situación, por mala que se fuere presentando.

Recordemos que los tiempos finales del Ministerio de Jesús fueron muy difíciles. El hostigamiento que había comenzado a sufrir en Galilea, fue aumentando continuamente.

Jesús no claudicó ante nada, no buscó soluciones rutinarias y enseñó las Buenas Nuevas y oró en cualquier circunstancia!

Haciendo lo mismo, tengo lugar para la rutina?

Cuánto más sirva, cuánto más difícil sea todo, más tendré que orar y que clamar!

Así derrotaré la rutina!

Proverbios 22:29

¿Has visto hombre solícito en su trabajo?  

Delante de los reyes estará;

No estará delante de los de baja condición.

Provérbios 22:29

Viste um homem diligente na sua obra?

Perante reis será posto;

não será posto perante os de baixa sorte.

Diego Acosta / Neide Ferreira

www.septimomilenio.com

               

desnudo septimomilenio

LA DESNUDEZ

Cuando era niño me enseñaron que había cosas que no se debían hacer. No fueron enseñanzas de padres creyentes, sino de padres preocupados por sus hijos.

Simplemente eso. Con el tiempo tuve que enseñar a mis hijos, exactamente lo mismo: Hay cosas que es mejor no hacer.

Y ahora, con mis nietas, está ocurriendo el mismo proceso. Y por qué esta preocupación que se continúa de generación en generación?

Por la necesidad que tenemos los seres humanos, de crecer bajo un mínimo de normas, que nos aseguren una convivencia basada en el respeto, por encima de otras consideraciones.

Por estas razones, ahora cuando observo como el desnudo es parte de un deplorable intento de llamar la atención, no me escandalizo pero si me preocupo.

Desnudarse en público una y otra vez, solo revela la pobre consideración del valor como ser pensante, del escaso sentido del pudor bien entendido y un exceso de vulgaridad evidente.

El Eterno nos ha dado normas precisas, para que respetemos la desnudez en todas las situaciones imaginables.

Como siempre, esas normas son lo mejor para cada uno de nosotros!

Levítico 18:5

ES –  Por tanto, guardaréis mis estatutos y mis ordenanzas,

los cuales haciendo el hombre, vivirá en ellos. Yo Jehová.

PT – Portanto, os meus estatutos e os meus juízos guardareis;

os quais, fazendo-os o homem, viverá por eles. Eu sou o Senhor.

Diego Acosta / Neide Ferreira

www.septimomilenio.com

evangelizar septimomilenio

ESCONDIDOS…!

 

Prestando un mínimo de atención se puede comprobar como quienes nos llamamos hijos de Dios, estamos como temerosos de mostrar lo que somos.

Asumo mi propia responsabilidad en este asunto, porque el mundo va ocupando los lugares que torpemente estamos cediendo.

Es necesario y me lo digo cada día, que recuperar el Mandato de Jesús y afirmar con rotundidad lo que Él hizo en mi vida y lo que puede hacer en la vida de cada persona. 

No puedo y no debo silenciar esta Grandiosa Obra, como si se tratara de un secreto familiar o de un hecho del que mejor es no hablar.

Hasta cuando me esconderé en mis torpes argumentos para estar callado, para no mostrar ninguna señal que me pueda relacionar con Jesús?

La conquista del Reino es para los valientes, no para quién se escuda en el temor, en la falta de oportunidad o en ese miserable pretexto de no escandalizar a nadie.

Me digo y me repito: La hora ha llegado!

No me digo, está llegando, porque sería postergar una vez más el cumplimiento del Mandato de hablar de las Buenas Nuevas!

Romanos 1:16

ES – Porque no me averguenzo del evangelio,

porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree;

al judío primeramente, y también al griego.

PT – Porque não me envergonho do evangelho de Cristo,

pois é o poder de Deus para salvação de todo aquele que crê,

primeiro do judeu e também do grego.

Diego Acosta / Neide Ferreira

www.septimomilenio.com

encanto septimomilenio

ORACIÓN – Por LUZ

Oremos para que el mundo y su seducción no nos haga equivocar!

Oremos para que el mundo no influya en nuestro ánimo!

Oremos para que el mundo no prevalezca sobre la Iglesia de Jesús!

Oremos para que el mundo no nos atrape con sus falsos atractivos!

Oremos para que el mundo no nos aparte nunca de Jesús!

Oremos para que el mundo no oscurezca la Única Luz verdadera!

www.septimomilenio.com

lucha septimomilenio

EL PODER

 La lucha por conquistar y mantener el poder es uno de los más relevantes aspectos del mundo, que podamos observar.

En varios momentos de mi vida he participado en la lucha por conquistar un espacio que creía que me merecía y obré como todos, sin piedad y a cualquier precio.

Los resultados obtenidos fueron diversos, pero siempre  tras la lucha, queda la amarga sensación de no haber conseguido lo que pretendía.

Y este sentimiento alimentaba nuevamente la necesidad de buscar el poder, en una cadena que me parecía que no tendría fin.

Sin embargo luego de haberme arrepentido y de reconocer que Jesús es mi Señor y mi Salvador, todo cambió.

Ahora tengo la certeza de que cada hombre y cada mujer tiene un Propósito para su vida y que de nada valen los esfuerzos por modificarlo.

Solamente un necio se atrevería a discutir con el Eterno el Plan para su vida. Y habiendo sido necio como fui, nunca he llegado a tanto. Y menos ahora, gracias a Dios!

Hechos 4:20

Porque no podemos dejar de decir

lo que hemos visto y oído.

Atos 4:20

Porque não podemos deixar de falar

do que temos visto e ouvido.

Diego Acosta / Neide Ferreira

www.septimomilenio.com