La Biblia 2 12

LA BIBLIA – Romanos 12:1-8

Pablo nos exhorta a cuidar nuestros cuerpos, transformar nuestro entendimiento y a servir con nuestros dones.

1Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional.

No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.

Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno.

Porque de la manera que en un cuerpo tenemos muchos miembros, pero no todos los miembros tienen la misma función,

así nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos de los otros.

De manera que, teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada, si el de profecía, úsese conforme a la medida de la fe;

o si de servicio, en servir; o el que enseña, en la enseñanza;

el que exhorta, en la exhortación; el que reparte, con liberalidad; el que preside, con solicitud; el que hace misericordia, con alegría.

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gilabert 1

AGUA

CONGREGACIÓN

SÉPTIMO MILENIO

El día era caluroso, y el camino se hizo más largo de lo previsto. Tras una enorme caminata, pude al fin divisar un pequeño establecimiento donde pensé encontrar algún refresco que pudiera saciar mi sed.

Al acercarme, pude ver que no era gran cosa, y se veía descuidado y algo viejo. Me acerqué al mostrador con incertidumbre, y tuve que llamar a voces al dependiente, pues no parecía haber nadie. Al fin, un hombre de edad madura se acercó sin prisa y me preguntó:

– ¿Qué desea? ¿Algún aperitivo?
– Me bastaría con un poco de agua. Calculé mal el trayecto y agoté cuanto tenía. Comida llevo, y cuantos utensilios se imagine también, pero… Nada de beber.
– Bueno, le puedo ofrecer una botellita de esta marca, o si lo prefiere, un vaso de agua medicinal.
– ¿Agua medicinal? ¿Qué es eso?
– La que recogemos nosotros mismos del río que discurre tras esta finca.
– ¡Ah no, gracias! Prefiero la botella. No se ofenda, pero viene precintada, con registro de garantía y de sanidad…
– No siga, no es necesario: Todos dicen lo mismo, nadie prueba mi agua. La gente de la ciudad se cree que lo sabe todo.
– No se ofenda pero, las medidas de higiene que siguen en la elaboración de estas botellitas, seguro que son más estrictas que las que usted pueda ofrecer.
– ¿De veras? Usted bebe tranquilo ese agua porque tiene etiquetas que le hacen confiar. Mi agua no tiene etiquetas porque no las necesita…
– No estoy de acuerdo. Bebo tranquilo porque sé que es agua de manantial.
– ¿Acaso usted a visto de donde sale? ¿Ha comprobado si son tan limpios esos procesos como usted cree? Por eso le digo que usted bebe tranquilo por la etiqueta, porque se cree lo que en ella pone, pero nunca se ha planteado que la etiqueta pudiera ser mentira ¿Verdad?
– Bueno, si fuera así, los de sanidad ya habrían hecho algo.
– No continúe, esa canción la conozco. Venga conmigo y luego hablaremos si lo cree oportuno. De todos modos, tome esta botella y sacie su sed, pero no haga como todos los demás, que compran dos o tres botella y se marchan corriendo.

Mientras caminaba para alejarnos de la casa, pensaba cómo me habría dejado convencer tan fácilmente a acompañar a este hombre, quizás por no ser descortés, quizás por curiosidad… Curiosidad que me guiaría más tarde a descubrir una las realidades más importantes de mi vida.

Tras bajar un pequeño sendero, el camino se hizo estrecho entre la maleza, pero al poco, llegaba a un lugar que no pensé que pudiera esconderse en aquel paraje: Todo era verdor, y un paradisíaco lago nos esperaba quieto, sereno. Poco después, buscando el surco de un arroyo, subimos hasta el lugar en el que las grietas de la roca brotaban con abundancia formando un cristalino estanque. Era el lugar más relajante que jamás he conocido en la tierra.

El hombre metió un recipiente bajo aquel bucólico chorro, y me la dio a probar. Él tomó también, para mostrarme que el agua no era dañina. Reconozco que nunca había probado un agua tan suave, insabora y fresca como aquella. Entonces mi repentino compañero me preguntó:

– ¿Qué tal?
– Excelente (contesté) No imaginaba encontrar esto aquí.
– Yo no sé si la etiqueta de esa botella será veraz o no, pero le aseguro que usted está bebiendo ahora verdadera agua de manantial, recién salida de la madre tierra, filtrada por las nobles montañas que regalan sus minerales a este vital líquido. Usted, como tantos, está acostumbrado a que se lo den todo hecho, a leer las etiquetas y creer lo que dicen, a juzgar las cosas por las apariencias; hasta el día de hoy, usted no había venido al origen real de las aguas, usted creía beber agua de manantial, pero hoy puede estar seguro de que realmente lo ha hecho. En el origen de las cosas se encuentra su esencia, su pureza, y aún si me apura, la verdad misma. No beba del grifo si puede beber directamente del mismísimo manantial.

Yo no te voy a convencer de nada, pero quiero retarte a algo. Veamos la Biblia como si nunca nos hubiesen hablado de ella, encontremos la sencillez que esconde tras la fachada de complicación con la que algunos «eruditos» la han embotellado, y los más importante, usémosla para conocer a Su Autor de una forma vital y dinámica. No pretendo dar clases de erudición, pero sí abrir tus ojos a una realidad que quizás hasta el momento haya estado escondida por causa de una botella mal etiquetada.

Juan 4:13-14
13. Respondió Jesús y le dijo:Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed;
14. mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna.

Pr. José Gilabert – España

La Biblia 2 11

LABIBLIA – 1 Pedro 1:13-25

Pedro nos convoca a llevar una vida en santidad recordando que la Palabra permanecerá para siempre.

13 Por tanto, ceñid los lomos de vuestro entendimiento, sed sobrios, y esperad por completo en la gracia que se os traerá cuando Jesucristo sea manifestado;

14 como hijos obedientes, no os conforméis a los deseos que antes teníais estando en vuestra ignorancia;

15 sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir;

16 porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo.

17 Y si invocáis por Padre a aquel que sin acepción de personas juzga según la obra de cada uno, conducíos en temor todo el tiempo de vuestra peregrinación;

18 sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata,

19 sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación,

20 ya destinado desde antes de la fundación del mundo, pero manifestado en los postreros tiempos por amor de vosotros,

21 y mediante el cual creéis en Dios, quien le resucitó de los muertos y le ha dado gloria, para que vuestra fe y esperanza sean en Dios.

22 Habiendo purificado vuestras almas por la obediencia a la verdad, mediante el Espíritu, para el amor fraternal no fingido, amaos unos a otros entrañablemente, de corazón puro;

23 siendo renacidos, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre.

24 Porque:
    Toda carne es como hierba,
    Y toda la gloria del hombre como flor de la hierba.
    La hierba se seca, y la flor se cae;

25 Mas la palabra del Señor permanece para siempre. m Y esta es la palabra que por el evangelio os ha sido anunciada.

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leer

SIN RESPUESTA

Más de una vez me he quejado amargamente porque Dios no respondía a mis preguntas!

Más de una vez!

Pero lo único que quedó en evidencia es la torpeza y la necedad por reclamar, a quién no le debemos hacer y por cosas que menos aún debemos reclamar.

Pero en medio de la ofuscación leí una frase contundente, que fue la primera respuesta que el Eterno me dio: Con una Biblia cerrada no esperemos sus respuestas…

Entonces reparé cuánto hacía que no dedicaba tiempo y sobre todo atención a la Sabiduría que nace como un manantial de aguas vivas del Texto Sagrado.

Con profundo arrepentimiento pedí perdón por tanta tontería y simpleza, por haber comparado el mundo de los hombres y los comportamientos de los hombres, con el del Soberano sobre todas las cosas.

Y aprendí: Dios nos habla, nos responde, nos amonesta, nos enseña, siempre y cuando que tengamos la Biblia abierta, escudriñando sus Palabras.

De haber comprendido esto antes me hubiera evitado  disgustos y hasta problemas, porque todo depende de mi actitud, no de los hechos del Poderoso de Israel.

Con cuanta frecuencia cometo y creo que la mayoría de nosotros cometemos, el error de pensar que Dios se ha alejado de nosotros, cuando es exactamente lo contrario.

Además caemos en el tremendo acto irrespetuoso a Su Majestad, de reclamarle cosas que hacen a Su Voluntad y por lo tanto exceden a la de nuestra humana condición.

Fue así que comprendí que la Sabiduría no viene por los años, sino por la Revelación que viene de lo Alto.

Y desde entonces tengo la Biblia siempre abierta…!

Salmo 34:11

PT – Vinde, meninos, ouvi-me;

        eu vos ensinarei o temor do Senhor.

ES – Venid, hijos, oídme;

        el temor de Jehová os enseñaré.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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La Biblia 2 10

LA BIBLIA – 1 Timoteo 4: 6-16

Pablo exhorta a su joven discípulo a que persevere en la enseñanza y la doctrina.

Si esto enseñas a los hermanos, serás buen ministro de Jesucristo, nutrido con las palabras de la fe y de la buena doctrina que has seguido.

Desecha las fábulas profanas y de viejas. Ejercítate para la piedad;

porque el ejercicio corporal para poco es provechoso, pero la piedad para todo aprovecha, pues tiene promesa de esta vida presente, y de la venidera.

Palabra fiel es esta, y digna de ser recibida por todos.

10 Que por esto mismo trabajamos y sufrimos oprobios, porque esperamos en el Dios viviente, que es el Salvador de todos los hombres, mayormente de los que creen.

11 Esto manda y enseña.

12 Ninguno tenga en poco tu juventud, sino sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza.

13 Entre tanto que voy, ocúpate en la lectura, la exhortación y la enseñanza.

14 No descuides el don que hay en ti, que te fue dado mediante profecía con la imposición de las manos del presbiterio.

15 Ocúpate en estas cosas; permanece en ellas, para que tu aprovechamiento sea manifiesto a todos.

16 Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello, pues haciendo esto, te salvarás a ti mismo y a los que te oyeren.

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LA BIBLIA – Efesios 6:10-20

 Pablo nos enseña acerca de la necesidad de usar SIEMPRE la Armadura de Dios

10 Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza.

11 Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo.

12 Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.

13 Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes.

14 Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la coraza de justicia,

15 y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz.

16 Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno.

17 Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios;

18 orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos;

19 y por mí, a fin de que al abrir mi boca me sea dada palabra para dar a conocer con denuedo el misterio del evangelio,

20 por el cual soy embajador en cadenas; que con denuedo hable de él, como debo hablar.

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La Biblia 2 8

LA BIBLIA – Juan 5:30-47

Jesús afirma que su testimonio es mayor que el de Juan el Bautista, pues proviene del Padre.

30 No puedo yo hacer nada por mí mismo; según oigo, así juzgo; y mi juicio es justo, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del que me envió, la del Padre.

31 Si yo doy testimonio acerca de mí mismo, mi testimonio no es verdadero.

32 Otro es el que da testimonio acerca de mí, y sé que el testimonio que da de mí es verdadero.

33 Vosotros enviasteis mensajeros a Juan, y él dio testimonio de la verdad.

34 Pero yo no recibo testimonio de hombre alguno; mas digo esto, para que vosotros seáis salvos.

35 El era antorcha que ardía y alumbraba; y vosotros quisisteis regocijaros por un tiempo en su luz.

36 Mas yo tengo mayor testimonio que el de Juan; porque las obras que el Padre me dio para que cumpliese, las mismas obras que yo hago, dan testimonio de mí, que el Padre me ha enviado.

37 También el Padre que me envió ha dado testimonio de mí. Nunca habéis oído su voz, ni habéis visto su aspecto,

38 ni tenéis su palabra morando en vosotros; porque a quien él envió, vosotros no creéis.

39 Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí;

40 y no queréis venir a mí para que tengáis vida.

41 Gloria de los hombres no recibo.

42 Mas yo os conozco, que no tenéis amor de Dios en vosotros.

43 Yo he venido en nombre de mi Padre, y no me recibís; si otro viniere en su propio nombre, a ése recibiréis.

44 ¿Cómo podéis vosotros creer, pues recibís gloria los unos de los otros, y no buscáis la gloria que viene del Dios único?

45 No penséis que yo voy a acusaros delante del Padre; hay quien os acusa, Moisés, en quien tenéis vuestra esperanza.

46 Porque si creyeseis a Moisés, me creeríais a mí, porque de mí escribió él.

47 Pero si no creéis a sus escritos, ¿cómo creeréis a mis palabras?

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A Bíblia3 5

A BÍBLIA – Romanos 2:1-16

Paulo ensina sobre o juízo de Deus e como os homens devem atuar com relação à lei.

1 Portanto, és inescusável quando julgas, ó homem, quem quer que sejas, porque te condenas a ti mesmo naquilo em que julgas a outro; pois tu, que julgas, fazes o mesmo.

E bem sabemos que o juízo de Deus é segundo a verdade sobre os que tais coisas fazem.

E tu, ó homem, que julgas os que fazem tais cosas, cuidas que, fazendo-as tu, escaparás ao juízo de Deus?

Ou desprezas tu as riquezas da sua benignidade, e paciência, e longanimidade, ignorando que a benignidade de Deus te leva ao arrependimento,

Mas, segundo a tua dureza e teu coração impenitente, entesouras ira para ti no dia da ira e da manifestação do juízo de Deus,

o qual recompensará cada um segundo as suas obras,

a saber: a vida eterna aos que, com perseverança em fazer bem, procuram glória, e honra, e incorrupção;

mas indignação e ira aos que são contenciosos e desobedientes à verdade e obedientes à iniquidade;

tribulação e angústia sobre toda alma do homem que faz o mal, primeiramente do judeu e também do grego;

10 glória, porém, e honra e paz a qualquer que faz o bem, primeiramente ao judeu e também ao grego;

11 porque, para com Deus, não há acepção de pessoas.

12 Porque todos os que sem lei pecaram sem lei também perecerão; e todos os que sob a lei pecaram pela lei serão julgados.

13 Porque os que ouvem a lei não são justos diante de Deus, mas os que praticam a lei hão de ser justificados.

14 Porque, quando os gentios, que não têm lei, fazem naturalmente as coisas que são da lei, não tendo eles lei, para si mesmos são lei,

15 os quais mostram a obra da lei escrita no seu coração, testificando juntamente a sua consciência e os seus pensamentos, quer acusando-os, quer defendendo-os,

16 no dia em que Deus há de julgar os segredos dos homens, por Jesus Cristo, segundo o meu evangelho.

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La Biblia 2 7

LA BIBLIA – Romanos 2:1-16

Pablo enseña sobre el Juicio de Dios y como los hombres actúan con relación a la Ley.

 1 Por lo cual eres inexcusable, oh hombre, quienquiera que seas tú que juzgas; pues en lo que juzgas a otro, te condenas a ti mismo; porque tú que juzgas haces lo mismo.

Mas sabemos que el juicio de Dios contra los que practican tales cosas es según verdad.

¿Y piensas esto, oh hombre, tú que juzgas a los que tal hacen, y haces lo mismo, que tú escaparás del juicio de Dios?

¿O menosprecias las riquezas de su benignidad, paciencia y longanimidad, ignorando que su benignidad te guía al arrepentimiento?

Pero por tu dureza y por tu corazón no arrepentido, atesoras para ti mismo ira para el día de la ira y de la revelación del justo juicio de Dios,

el cual pagará a cada uno conforme a sus obras:

vida eterna a los que, perseverando en bien hacer, buscan gloria y honra e inmortalidad,

pero ira y enojo a los que son contenciosos y no obedecen a la verdad, sino que obedecen a la injusticia;

tribulación y angustia sobre todo ser humano que hace lo malo, el judío primeramente y también el griego,

10 pero gloria y honra y paz a todo el que hace lo bueno, al judío primeramente y también al griego;

11 porque no hay acepción de personas para con Dios.

12 Porque todos los que sin ley han pecado, sin ley también perecerán; y todos los que bajo la ley han pecado, por la ley serán juzgados;

13 porque no son los oidores de la ley los justos ante Dios, sino los hacedores de la ley serán justificados.

14 Porque cuando los gentiles que no tienen ley, hacen por naturaleza lo que es de la ley, éstos, aunque no tengan ley, son ley para sí mismos,

15 mostrando la obra de la ley escrita en sus corazones, dando testimonio su conciencia, y acusándoles o defendiéndoles sus razonamientos,

16 en el día en que Dios juzgará por Jesucristo los secretos de los hombres, conforme a mi evangelio.

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La Biblia 2 6

LA BIBLIA – Romanos 1 1:18-32

Pablo advierte sobre la actitud pecadora de los hombres, a pesar de haber conocido a Dios, recibirán el pago de la muerte por sus hechos.

18 Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad;

19 porque lo que de Dios se conoce les es manifiesto, pues Dios se lo manifestó.

20 Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa.

21 Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido.

22 Profesando ser sabios, se hicieron necios,

23 y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles.

24 Por lo cual también Dios los entregó a la inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos,

25 ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos. Amén.

26 Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aun sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza,

27 y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío.

28 Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen;

29 estando atestados de toda injusticia, fornicación, perversidad, avaricia, maldad; llenos de envidia, homicidios, contiendas, engaños y malignidades;

30 murmuradores, detractores, aborrecedores de Dios, injuriosos, soberbios, altivos, inventores de males, desobedientes a los padres,

31 necios, desleales, sin afecto natural, implacables, sin misericordia;

32 quienes habiendo entendido el juicio de Dios, que los que practican tales cosas son dignos de muerte, no sólo las hacen, sino que también se complacen con los que las practican.

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