LA PRUDENCIA

Puede que según pasen los años vayamos aprendiendo sobre la vida, más producto de los golpes recibidos que de la inteligencia con la que obramos.

Lo digo a título personal. Hay quienes podemos ostentar el dudoso título de ser especialistas en errores!

Esta clase de situaciones tienen su origen en algunas de las características que nos diferencian como personas, como seres únicos que somos.

En mi caso se trata de ser un hacedor más que un pensador, un impulsivo más que un reflexivo, un vitalista más que un sereno.

Y Dios?

Esa es la cuestión!

Solamente con el paso de los años aprendemos a ser totalmente dependientes de ÉL. Cuando los golpes duelen cada día más, es cuando aprendemos a someternos a su Soberana Voluntad.

Entonces puedo comprender lo que significa someter cada acción al Eterno, para que sea ÉL quien resuelva como debo obrar.

Por la sencilla razón de que sus decisiones siempre han sido y serán las mejores para mí. Y para todos quienes declaramos ser sus hijos.

Seamos prudentes y aprendamos a guardar todo, allí donde solamente Dios puede mirar!

Lucas 2:19

ES – Pero María guardaba todas estas cosas,

       meditándolas en su corazón.

PT – Mas Maria guardava todas essas coisas,

      conferindo-as em seu coração.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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BELÉN Y LA BUROCRACIA ROMANA

LA OTRA HISTORIA

Los especialistas ponen en duda algunas de las teorías existentes con relación al censo que fue decretado en Palestina, en los tiempos del nacimiento de Jesús.

Las discrepancias surgen como consecuencia de los errores del calendario que se utilizaba, que era el de Dionisio Exiguo, confeccionado en el II siglo después del nacimiento del Mesías.

También existen controversias para determinar cuál fue el censo que debieron cumplir José y María. Hubo censos que afectaron a todos los ciudadanos del imperio y hubo otros provinciales, como pudo ser el de Palestina.

Ellos debieron viajar desde Nazaret en la Galilea, hasta Belén. Este traslado también ofrece dudas porque el avanzado estado de gravidez de María, no lo habría hecho aconsejable.

Estas disputas entre historiadores antiguos y modernos, no impiden que la realidad sea que efectivamente el Hijo del Hombre naciera en Belén.

Los censos convocados por los romanos tenían un doble propósito: El más obvio de todos, conocer el número de habitantes pero también se buscaba conocer el nivel de riqueza de los pobladores.

Estos conocimientos eran importantes para la aplicación de los impuestos que debían abonar quienes vivían bajo el mandato imperial romano.

Lo cierto es que por el imperativo de la burocracia romana, tanto José como María, viajaron hasta Belén, para que se cumpliera la profecía de Miqueas, formulada alrededor de 800 años antes del nacimiento de Jesús y expuesta por Mateo en el segundo capítulo de su Evangelio, versículo 6:

Y tú, Belén, de la tierra de Judá,
No eres la más pequeña entre los príncipes de Judá;
Porque de ti saldrá un guiador,
Que apacentará a mi pueblo Israel.

Diego Acosta

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