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YO MIRARÉ…!

Si fuéramos capaces de imaginar a Jehová buscando a alguien para mirar en la Tierra, que sorpresas podríamos llevarnos.

Los grandes y los poderosos, buscando aquellos lugares que podríamos pensar son los mejores para que el Creador posase su mirada.

También habría quienes siendo menos en cuánto a riquezas y poder, se puedan sentir grandes en cuanto a su propia justificación.

Y habría muchos, millones y millones de seres, tan sencillos como nosotros mismos, que esperaríamos con ansiedad pero con serenidad aquello que haría el Eterno.

Por qué tantas diferencias entre unos y otros?

Seguramente porque los poderosos no tienen tiempo para considerar que hay alguien superior a ellos. Y porque los que se consideran justos, tampoco considerarían a otros que no fueran ellos mismos.

Pero el Soberano sí sabe a quién mirar!

ÉL conoce el corazón de todos y así como a lo largo de la historia siempre encontró a un justo entre millares, también lo encontrará ahora.

Si esto dejara de ser un ejercicio de imaginación, esperemos confiadamente la decisión del Señor!

Isaías 66:2

ES – Mi mano hizo todas estas cosas, y así todas estas cosas fueron, dice Jehová; pero miraré a aquel que es pobre y humilde de espíritu, y que tiembla a mi palabra.

PT  –  Porque a minha mão fez todas estas coisas, e todas estas coisas foram feitas, diz o Senhor; mas eis para quem olharei: para o pobre e abatido de espírito e que treme diante da minha palavra.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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TRABAJO…!

Las personas del mundo la mayoría de las veces se quejan de su trabajo, se quejan porque están cansadas por el esfuerzo que les demanda.

Otros se quejan porque están haciendo lo que no les gusta o porque es diferente de aquello para lo que estudiaron.

El trabajo, la mayoría de las veces suscita quejas!

Lo sorprendente de esta cuestión, es que en el mundo espiritual, también ocurre lo mismo con muchas personas que se llaman hijos de Dios.

Están cansados de servir!

Están cansados de trabajar para Dios!

Como es posible?

La respuesta es tan simple como dura!

Quién se cansa cuando está sirviendo, es porque no está trabajando en el Espíritu, sino que se está esforzando en su propio esfuerzo.

Nadie que trabaje verdaderamente para el Eterno puede estar cansado!

El Altísimo renueva las fuerzas, tanto de los jóvenes como de los mayores!

Si declaro que estoy cansando en mi vocación de servir, es porque no estoy sirviendo a Dios, sino a mí mismo!

1 Corintios 15:58

Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes,

creciendo en la obra del Señor siempre,

sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano.

1 Coríntios 15:58

Portanto, meus amados irmãos, sede firmes e constantes,

sempre abundantes na obra do Senhor,

sabendo que o vosso trabalho não é vão no Senhor.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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elie1 1

Adopción: ¿Sí o no?

CONGREGACIÓN

SÉPTIMO MILENIO

Cuando nació mi tercera hija, mi hermana me dijo: adopta un niño. Yo pensé: no tengo corazón adoptivo, amo a mis hijas y estoy feliz de que sean chicas. No sería capaz de adoptar un niño, ¿ysi llegará el día en el que yo lo rechazase?

Los años pasaron, mis 3 hijas crecieron y se volvieron mujeres preciosas, madres a su vez de hijos. Toda una alegría. Pero Dios tenía más para enseñarme.

Ya con 55 años, cuando pensé que no tendría más hijos, Dios me regaló dos chicas preciosas (sí, chicas también, ¡Pobre marido!) y me enseñó una cosa que ya sabía, pero que no conocía de esa manera: el corazón adoptivo de Dios Padre. El otro día, pasando por la ciudad donde ellas nacieron, intenté buscar en mi mente a las chicas que habían vivido allí, pero no las encontré. No podía identificar a mis hijas con aquellas niñas; no eran las mismas, eran otras. Ellas se parecen a mí: tienen la misma forma de pensar, de arreglar la casa, de cocinar y el mismo comportamiento ¡Tienen la misma identidad! Y fue ahí donde Dios me habló acerca de “su corazón adoptivo’’. Me emociono cuando lo pienso y hablo de ello.

Cuando Dios nos envió a Jesús fue para que aprendiésemos y nos convirtiésemos en sus iguales. Para que volviésemos a ser sus hijos. Para que nos identificaremos con él en su comportamiento,manera de hablar, de pensar, de actuar… en todo. Porque Jesús vino para romper con la ley, para que pudiésemos volver a tener acceso directo a nuestro padre, al Abba, en intimidad con él.

“ (…) Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley, para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos.Y por cuanto sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, el cual clama: ¡Abba, Padre! Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios por medio de Cristo (…) De manera, hermanos, que no somos hijos de la esclava, sino de la libre’’.
Gálatas 4:3-7, 31
La imagen que me vino a la cabeza es: Dios nos ha recibido, nos ha puesto en su regazo y hadicho: no sé quien eras, pero sí sé quien eres.
Adopción; hoy entiendo esto.
Muchas veces, nosotros, por haber experimentado problemas de relación y aceptación connuestros padres biológicos (cosa mucho más común de lo que pensamos) medimos nuestrarelación paterna con Dios en esta misma medida. Por lo que no sabemos ser aceptados, nosabemos confiar sin miedo, no sabemos entregar y hablar con nuestro padre, nuestro Abba,como conviene. Como Dios es un Padre que conoce a sus hijos, en lo más íntimo. Él haprovidenciado al Espíritu Santo para enseñarnos esto. Dios ha enviado a su hijo para rescatar esta intimidad. Dios quiere restablecer esta relación con nosotros.
La mayor prueba de intimidad que tuve con mis dos hijas fue cuando, un Domingo por lamañana, ellas vinieron a mi cama y se acogieron en mi intimidad, sin miedo, sabiendo queserían aceptadas y nunca rechazadas. Dios había cambiado mi corazón no adoptivo en uncorazón entregado a ellas como con las otras tres.Si Dios me ha hecho entender eso dentro de mi corazón, ¿puedes imaginarte como él quiererelacionarse con nosotros? “Una diminuta mota de polvo como yo“, tal como diría el cantante.
Déjate ser “adoptado“ por Dios y recibe la libertad con la cual el te libertó y te hizo hijo de lalibre, y no más de la esclava. Sé libre de entrar en la presencia de tu padre y de derramartedelante de él, sin miedo a ser rechazado. Conoce esta libertad en el amor de tu padre, del Abba. Conoce el corazón adoptivo de Dios y vive este amor sin comparación, sin medida, de un padre para con su hijo. De Dios Padre, Abba, para contigo, su hijo adoptado a través de Jesús.

Elié Ferreira.

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QUIÉN MUERE…?

La natural tendencia a disfrutar de lo bueno y evitar aquello que no nos gusta, nos aparta de las grandes verdades que se atesoran en la Biblia.

Es completamente natural que esto ocurra, pero no es propio de nuestra condición de hijos de Dios que perseveremos en este tipo de actitudes.

Recuerdo que un maestro enseñaba que muchas veces por evitar lo malo, lo que estamos haciendo es descuidarnos y permitir que las brechas se abran para que el enemigo las aproveche.

Una de esas grandes brechas no es otra cosa que la falta de conocimiento que tenemos de la Palabra de Dios.

Sabiendo como sabemos lo que afrontó Jesús en el desierto al ser tentado por el diablo, deberíamos comprender la importancia de conocer en profundidad el Texto.

Jesús respondió con firmeza a cada tentación con un pasaje bíblico. Que podríamos responder si no sabemos la Palabra?

Vanos serían nuestros argumentos y torpes nuestras explicaciones. Quizás solamente conseguiríamos demorar el triunfo del mal sobre el bien.

Y será en ese momento cuando mueran a las promesas del Eterno, quienes nunca se preocuparon en conocer la Biblia.

Esto debemos entenderlo como una responsabilidad personal, porque el interés primero debe demostrarse.

Estoy advertido, estamos advertidos!

Oseas 4:6

 Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento.

 Por cuanto desechaste el conocimiento, yo te echaré del sacerdocio;

 porque olvidaste la ley de tu Dios, también yo me olvidaré de tus

hijos.

Oseias 4:6

O meu povo foi destruído, porque lhe faltou o conhecimento;

porque tu rejeitaste o conhecimento, também eu te rejeitarei, para que não

sejas sacerdote diante de mim;

visto que te esqueceste da lei do teu Deus, também eu me esquecerei

de teus filhos.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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HE CAMBIADO…?

En esos hermosos y difíciles momentos en que nos postramos delante del Eterno, solamente cabe la más total y absoluta sinceridad ante su Deidad.

Una madrugada más o menos reciente, me desperté con la inquietud de responder a una pregunta: He cambiado desde que acepté al Señor?

En qué he cambiado?

Quienes me rodean al ver mis actitudes pueden plantearse qué  es lo que me ha pasado?

Difíciles preguntas!

Y más que difíciles respuestas!

Si fuera por mis dichos, estaría bordeando la perfección. Pero por mis hechos, estoy bordeando ese nebuloso atajo que me aparta del Señor.

Es muy duro tener que enfrentarse con esta realidad, pero es absolutamente necesario que confrontemos nuestra vida con la Palabra viva y eficaz.

Si no lo hacemos estaríamos perseverando en el peor de los errores y también estaríamos engañándonos a nosotros mismos.

Desde esa madrugada sigo teniendo difícil poder explicar en qué he cambiado. Pero sí puedo decir que me estoy esforzando como nunca antes para hacerlo.

Jesús me alienta y trato de responder a su Voz pletórica de Poder!

Romanos 12:9

ES –  El amor sea sin fingimiento.

        Aborreced lo malo, seguid lo bueno.

PT –  O amor seja não fingido.

       Aborrecei o mal e apegai-vos ao bem.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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LA PRUDENCIA

Puede que según pasen los años vayamos aprendiendo sobre la vida, más producto de los golpes recibidos que de la inteligencia con la que obramos.

Lo digo a título personal. Hay quienes podemos ostentar el dudoso título de ser especialistas en errores!

Esta clase de situaciones tienen su origen en algunas de las características que nos diferencian como personas, como seres únicos que somos.

En mi caso se trata de ser un hacedor más que un pensador, un impulsivo más que un reflexivo, un vitalista más que un sereno.

Y Dios?

Esa es la cuestión!

Solamente con el paso de los años aprendemos a ser totalmente dependientes de ÉL. Cuando los golpes duelen cada día más, es cuando aprendemos a someternos a su Soberana Voluntad.

Entonces puedo comprender lo que significa someter cada acción al Eterno, para que sea ÉL quien resuelva como debo obrar.

Por la sencilla razón de que sus decisiones siempre han sido y serán las mejores para mí. Y para todos quienes declaramos ser sus hijos.

Seamos prudentes y aprendamos a guardar todo, allí donde solamente Dios puede mirar!

Lucas 2:19

ES – Pero María guardaba todas estas cosas,

       meditándolas en su corazón.

PT – Mas Maria guardava todas essas coisas,

      conferindo-as em seu coração.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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GRACIA REVELADORA

Durante más de veinte años esperé una respuesta con relación a una cuestión bíblica, que me resultaba incomprensible.

Además de buscar la aclaración que acabara con la cuestión, he orado pidiendo que ese tema quedara aclarado.

Fundamentalmente porque en los estudios bíblicos,  era un asunto que me impedía avanzar en determinados puntos.

Aquello se pasar conocimientos por gracia por haberlos recibido de igual manera, era una especie de congoja, cuando llegaba al punto sobre el que tenía dudas.

Incluso las opiniones, las sugerencias que muchos de mis buenos maestros me dieron, no pudieron cubrir el vacío que había en mí.

Pero quién espera con Confianza, siempre recibe respuesta. Aunque para ello tenga que esperar muchos años.

Y también es necesario comprender, que la Gracia reveladora, me obligó a cambiar algunas actitudes que erradamente consideraba como válidas.

La inquietud que tenía, ahora se ha transformado en un tiempo de profunda reflexión, para acomodar mis juicios y también mis decisiones a la revelación que recibí por Gracia.

Se ha iniciado un nuevo tiempo en mi vida, donde antiguas convicciones tuvieron que ser desechadas, aún pagando el alto precio de mostrar mi arrepentimiento por mis errores.

Lo más importante es vivir bajo la Verdad de Jesús!

Jeremías 33:6

He aquí que yo les traeré sanidad y medicina;

y los curaré, y les revelaré abundancia de paz y de verdad.

Jeremias 33:6

Eis que eu farei vir sobre ela saúde e cura, e os sararei,

e lhes manifestarei abundância de paz e de verdade.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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NADA OCULTO

Más de una madrugada he tenido la necesidad de pedir perdón por mis temores y por mis flaquezas.

En realidad todo lo que pude haber hablado, el Eterno ya lo sabía, pero era necesario proclamar con mis palabras aquello que había hecho mal.

El origen de esta situación no es otro que el de esperar que el tiempo solucione los problemas, como es habitual que en el mundo se haga.

Procediendo así lo único que conseguí que las situaciones  tuvieran otra dimensión más grave, además de recibir la consabida pregunta: Por qué no hablaste antes?

Y es en ese momento cuando se comprende la magnitud del error cometido. Hablamos cuando no debemos y nos callamos cuando debemos hablar.

Por qué?

Porque ignoramos al Espíritu Santo que nos inquieta para tomar una determinada actitud y porque tenemos temor de las consecuencias de lo que podamos decir.

Y esto es lo triste: Si sabemos que Dios tiene todo bajo su Autoridad, por qué tememos cuando manda a obrar?

Se trata de que no debemos permitir que nada quede oculto, porque las aparentes buenas intenciones, destruyen relaciones, afectan a las congregaciones y lo que es peor, nos colocan muy tibiamente al lado del Altísimo.

Recordemos como hablaba Jesús, sin omitir nada y sin herir a nadie. Solamente con el supremo argumento de la Verdad.

Lucas 12:56

ES – !Hipócritas! Sabéis distinguir el aspecto del cielo y de la tierra; ¿y cómo no distinguís este tiempo?

PT – Hipócritas, sabeis discernir a face da terra e do céu; como não sabeis, então, discernir este tempo?

Diego Acosta / Neide Ferreira

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CALLADOS

Hay personas que muestran su sabiduría hablando. Otras, lo hacen callando.

Son igual de sabias?

Probablemente sí, pero si nos atenemos a las enseñanzas bíblicas, tal vez podamos estar más cerca de la Verdad si aprendemos a guardar nuestra boca.

Hay personas que hablan para no estar calladas y en consecuencia son imprevisibles en cuanto a lo que puedan llegar a decir.

Por lo tanto darle valor a lo que el Espíritu Santo nos manda hablar o callar, resulta fundamental para una vida en obediencia y con buenos frutos.

Debemos recordar que la promesa del Espíritu es poner las palabras que debamos hablar en nuestra boca. Pero no siempre lo hace y entonces hablamos a pesar de no haber recibido lo Sabiduría de lo Alto.

En esto consiste el valor del silencio!

Ser sabios con la Sabiduría que nos da el Eterno, para hablar lo que debemos y también para callar lo que es necesario.

No se trata de ocultar nada. Se trata de hablar lo que debemos hablar que no es otra cosa que lo que el Espíritu nos manda.

Diego Acosta

Lucas 12:11-12

ES – Cuando os trajeren a las sinagogas, y ante los magistrados y las    autoridades, no os preocupéis por cómo o qué habréis de responder, o qué habréis de decir;

porque el Espíritu Santo os enseñará en la misma hora lo que debáis decir.

PT E, quando vos conduzirem às sinagogas, aos magistrados e potestades, não estejais solícitos de como ou do que haveis de responder, nem do que haveis de dizer.

Porque na mesma hora vos ensinará o Espírito Santo o que vos convenha falar.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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RICO…!

 

La cuestión de la avaricia es tan antigua, probablemente como el hombre mismo.

Siempre hubo y habrá hombres y mujeres que son cautivos de su propia necesidad de tener más y más dinero, de ser más y más ricos.

A veces pienso sobre este tema, que esto demuestra que los seres humanos, obramos como si fuéramos a vivir eternamente.

Esto justificaría en parte el afán de ser más ricos, más exitosos, más famosos, que son algunas de las claves de la sociedad en la que vivimos.

Me olvido y nos olvidamos, que así como llegamos de la misma manera nos iremos. Desnudos…sin nada, sin bolsillos donde tener nada o sin poder llevarnos ni siquiera una pequeña moneda.

Esta es la dura realidad de quienes ambicionamos ser más importantes de lo que somos, ante una sociedad que solo aprecia esa condición como la más importante y que a la hora de la verdad suprema, carece por completo de valor.

Pidamos perdón por nuestro error y elevemos nuestra mirada hacia lo Alto, allí donde está la única Verdad.

27:19

 Rico se deita e não será recolhido;

seus olhos abre e ele não será.

Job 27:19

Rico se acuesta, pero por última vez;
Abrirá sus ojos, y nada tendrá.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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