escuchar la palabra de dios

ESCUCHAR LA PALABRA DE DIOS

DEVOCIONAL

Cuando abrimos una ventana nos sorprendemos de muchas cosas que vemos y que no habíamos percibido en la vez anterior. Así es de bueno, además, dejar entrar aire fresco!

Esta figura es exactamente la que podemos utilizar cada vez que abrimos nuestra Biblia!

Muchos de nosotros nos admiramos cuando leemos un versículo que conocemos de memoria y que inesperadamente se nos destaca de todos los demás.

Que ha ocurrido?

Simplemente que el Espíritu comienza a obrar, cada vez que abrimos la ventana simbólica de la Palabra de Dios. No es otra cosa y por eso nos admiramos.

Esto nos debería renovar el interés y la necesidad de permitir que el aire fresco que renueva un ambiente viciado, siga entrando en nuestra vida.

Leer la Biblia debe ser un ejercicio apasionante, porque es el que nos permite escuchar la Voz del Todopoderoso, que se expresa a través de esos versículos que nos sorprenden, porque parecen escritos para nosotros.

Deuteronomio 12:28
Guarda y escucha todas estas palabras que yo te mando,
para que haciendo lo bueno y lo recto
ante los ojos de Jehová tu Dios,
te vaya bien a ti y a tus hijos después de ti para siempre.

Diego Acosta / Neide Ferreira

paises bajos y la esclavitud

PAÍSES BAJOS Y LA ESCLAVITUD

El primer ministro de los Países Bajos
pidió disculpas por los años en que se consumó
el tráfico de seres humanos desde su país.
Más de 600 mil hombres, mujeres y niños
enriquecieron con su esfuerzo a sus esclavizadores.
Diego Acosta – BLOG del TIEMPO

hombre y animal

HOMBRE Y ANIMAL

ANTIVIRUS

Con estupor primero y preocupación después, leímos un comentario de una persona, relacionado con las leyes que se estudian para la defensa de los animales.

No se cuestionaba este principio, lo que se ponía en evidencia es que según los borradores de esas leyes era mucho más grave pegarle a un animal que pegarle a una mujer.

No sabemos el grado de verdad que pueden tener los borradores conocidos, pero resultan bastante preocupantes si los valoramos desde la perspectiva espiritual, entendiendo que pegarle a una mujer es obviamente lo mismo que decir que pegarle a un hombre.

Creemos que en el fondo se trata de un nuevo síntoma de la rebeldía sistemática contra lo establecido por Dios, en su Obra Perfecta y en las normas que la rigen.

Está claro que debemos cuidar los animales porque somos los Mayordomos de todo, pero no es menos cierto que anteponer el derecho de los animales al derecho de las personas, escapa a toda lógica humana. Y se enfrenta al Eterno.

Diego Acosta

 

peligrosa profecia

PELIGROSA PROFECÍA

No nos equivocamos si pensamos que la abundancia
es Bendita si proviene de Dios
y maldita si la proclaman los hombres y el mundo.
La verdadera prosperidad es la Salvación
y el mayor tesoro el temor al Eterno.
Diego Acosta – MENSAJE
CONGREGACIÓN
SÉPTIMO MILENIO

 

octava plaga

OCTAVA PLAGA

ESCUDRIÑAR

Faraón con el corazón endurecido, no solo no permitió que salieran los niños de Egipto junto con sus padres como se le había solicitado, sino que tuvo el atrevimiento de echar de su presencia a los enviados de Jehová.

Ante esta actitud de rebeldía, el Todopoderoso ordenó a Moisés que extendiera su mano sobre la tierra de Egipto, para traer la langosta, a fin de que consumieran todo lo que la plaga de granizo no había destruido.

Tras extender su mano Moisés, las langostas llegaron con el fuerte viento del este, probablemente el siroco y comenzaron su obra destructiva.

En el Libro de los Salmos 105:34-35 podemos leer a propósito de esta plaga y del Poder de Jehová:
Habló, y vinieron langostas,
y pulgón sin número;
 y comieron toda la hierba de su país
y devoraron el fruto de su tierra.

Las langostas se abatieron sobre Egipto en un número como no lo hubo antes ni lo habrá después. Fue de tal magnitud que se oscureció la tierra y no quedó nada verde ni para los hombres ni para sus animales.

Ante la magnitud del desastre Faraón pidió perdón a Moisés y Aarón, por haber pecado contra ellos. Y les pidió perdón a los hermanos y no al Eterno, para que la plaga dejara de afectar al reino.

Moisés oró a Jehová y el viento del oeste se llevó todas las langostas hasta el Mar Rojo. Advirtamos como el viento responde a las órdenes del Altísimo: Trajo las langostas con el viento del este y las quitó con otro, pero del oeste.

Jehová endureció el corazón de Faraón y pese a todo, no dejó libres a los israelíes.

Diego Acosta