TRADICIÓN…?
Por qué festejamos el nacimiento de Jesús?
Esta pregunta estuvo flotando en una conversación, en la que se debatía el propósito de una celebración, que ha pasado de ser Feliz Navidad, a Felices fiestas y más simplemente a decir: Felices días.
Tiene algún significado esto de decir felices días?
Alguien seguramente se lo buscará y a su modo tal vez lo encuentre, pero seguirá siendo una solemne tontería decir: Felices días…
El lado oculto de estas conversaciones-discusiones no es otro que pretender restarle importancia al acontecimiento más notable de la Historia de la humanidad.
Por utilizar un lugar común podríamos decir: Se pretende tapar el sol con las manos. O ignorar que el prodigioso orden que reina en la Creación, es obra de un proceso que nadie sabe cómo ha empezado ni como ha continuado.
El nacimiento de Jesús constituye por sí mismo, un hecho tan asombroso, que se merece respeto solamente por todas las profecías que lo anunciaron.
Aunque solamente fuera por eso, deberíamos inclinarnos ante la grandiosidad del alumbramiento de Belén.
Pero también es verdad que las tradiciones le restan valor a todo lo que verdaderamente tiene importancia. Y la Navidad, es una de ellas.
Pero no por eso podemos poner en duda, que el Glorioso Nacimiento, es un hecho maravilloso para cada uno de los hombres y las mujeres que a lo largo de la Historia poblamos la Tierra.
Es verdaderamente penoso imaginar, por qué hay quienes lo niegan, intentan denigrarlo o ignorarlo. Por mucho empeño que se ponga, en afirmar lo contrario, Jesús nació como prueba del Amor de Dios para cada uno de nosotros.
Isaías 42:2
He aquí mi siervo, yo le sostendré; mi escogido, en quien mi alma tiene contentamiento; he puesto sobre él mi Espíritu; él traerá justicia a las naciones.
Diego Acosta / Neide Ferreira
UN NIÑO…!
Quienes somos padres sabemos lo maravilloso que es el nacimiento de un nuevo ser!
También sabemos cuánto nos duele el sufrimiento de nuestro hijo!
Hablo en singular porque aunque tengamos varios hijos, siempre que tenemos alguna situación con uno de ellos, hablamos en singular por el problema que tenemos con ese hijo en particular.
Esto me hace reflexionar acerca del Nacimiento más notable de la Historia humana: El de Jesús!
Aún quienes lo niegan, no lo aceptan o lo repudian, deben aceptar que su presencia en la Tierra siendo Dios como Hombre, es tan extraordinaria, que marcó la época en el tiempo que medimos en años y siglos y milenios.
El Nacimiento de Jesús es el símbolo maravilloso del Amor de Dios por las joyas de su Creación y su preocupación por nuestra Salvación.
De allí el significado de este Nacimiento, Jesús nació para dejarnos el más importante legado que podríamos recibir: La Vida Eterna, tras el arrepentimiento, el perdón y el bautismo, que acredita nuestra nueva condición de Hijos.
Pensando en esto, es que creo que en estas horas debemos tratar de aislarnos del bullicio del mundo, para en silencio dar gracias por el Nacimiento Glorioso.
Podríamos decir que ese es el más grande presente que Dios nos ha dado a los hombres. Tal vez sea por eso que no somos capaces de valorarlo en su auténtica magnitud.
Hagamos de estas horas, un tiempo diferente en nuestra vida, con abstracción de si la fecha del 24 es correcta o no. Eso es lo menos relevante.
Lo importante es que un Niño nos es nacido!
Mateo 1:23
He aquí, una virgen concebirá y dará a luz un hijo,
y llamarás su nombre Emanuel, que traducido es: Dios con nosotros.
Diego Acosta/ Neide Ferreira
YO SOY ASÍ…!
Más de una vez, creo que la mayoría de nosotros, hemos empleado un tono desafiante para pronunciar esta breve frase de ocho letras: Yo soy así!
Y digo que es desafiante, porque es una declaración de que somos de una determinada manera y que nada nos hará cambiar.
O para decirlo de otra forma: Somos así y estamos muy contentos de serlo y por tanto los demás deben aceptarnos.
Esta frase en el mundo sería vista como una forma de fuerte personalidad, avasallante y categórica, capaz de definir con propiedad la propia naturaleza.
En el mundo, tal vez alguna persona nos podría mirar con una cierta envidia, al ver a alguien tan seguro de sí mismo.
Pero qué valor tiene esta afirmación desde la perspectiva espiritual?
La visión cambia y los conceptos también!
Esta forma de expresarse, desafiante y agresiva, no es lo que se espera de una persona que afirma que tiene al Señor en su vida.
No es la forma de expresar el conocimiento que tenemos del Hijo del Hombre y sus enseñanzas!
Porque como serán nuestras obras si somos tan prepotentes?
Acaso hay alguien que pueda desafiar a Dios?
Quién soy yo para afirmar que nadie me puede cambiar?
Es necesario ser prudente con las respuestas que vayamos a dar. Tal vez las primeras palabras que salgan de nuestra boca, deberían ser de arrepentimiento por haber sido tan irreflexivos.
Cada hombre y cada mujer que el Eterno ha Creado está sujeto a su Autoridad y por tanto, ÉL puede cambiar lo que crea conveniente en nuestra vida.
Incluso hasta la forma arrogante de hablar!
Jeremías 49:16
Tu arrogancia te engañó, y la soberbia de tu corazón. Tú que habitas en cavernas de peñas, que tienes la altura del monte, aunque alces como águila tu nido, de allí te haré descender, dice Jehová.
Diego Acosta / Neide Ferreira
EL 24 ES NAVIDAD!
DOS MILAGROS…!
Por unas horas estuve viviendo en una casa donde residen dos familias, que recibieron el maravilloso presente de hijos recién nacidos.
Viví una experiencia reconfortante, porque en medio de la situación que plantea recibir a los primeros hijos, es asombroso como la Obra de Dios se proyecta sobre la vida de las personas.
Quién le enseñó a una joven a ser madre?
Quién le enseñó a comprender las necesidades de una criatura con horas de vida?
Quién le enseñó a los padres, a los esposos, a cuidar de sus esposas y de sus hijos?
Estas y otras cuestiones vinieron a mi mente y todas tuvieron la misma respuesta: Dios en su Grandeza y Misericordia, enseña a los humanos sobre las cuestiones fundamentales para conservar la vida.
Por muchos consejos que las personas mayores puedan dar a los jóvenes padres, ninguna enseñanza es mayor que la del Creador.
Tuve el privilegio de poder apartar unos minutos para reflexionar en todo lo que estaba viendo y viviendo y comprender la inmensa magnitud que tiene el nacimiento de un niño.
Y en mi predicación surgió el tema, inspirado por el Espíritu, para poder comprender lo que significa el nacimiento del Hijo del Hombre.
Así como un niño es una bendición para su familia, el nacimiento del Niño Jesús, es la bendición para toda la humanidad.
Maravillosa revelación que tenemos para que cada hombre y cada mujer, advierta todas las grandes Verdades contenidas en la Palabra de Dios.
Un niño nace de la unión de un hombre y de una mujer!
Un niño es el testimonio del milagro de la Vida!
Salmo 36:9
Porque contigo está el manantial de la vida;
En tu Luz veremos la luz.
Diego Acosta / Neide Ferreira
LUTERO COMPRENDE QUE LAS BUENAS OBRAS NO LLEVAN A LA SALVACIÓN
500 ANIVERSARIO…A 321 DÍAS
NOTAS DE LA REFORMA / 35
19 de Diciembre de 2016
Que ocurrió cuando Lutero ingresó a la orden de los agustinos?
Se reconoció su indiscutible talento, pero a la vez los responsables buscaron humillarlo. Para ello recurrieron al simple método de tratarlo con dureza y obligarlo a realizar los trabajos más irrelevantes.
Sus tareas consistían en barrer la iglesia y las celdas y otras tareas menores como el de trabajar como portero. Cuando las concluía se lo mandaba con una alforja a la ciudad de Erfurt, mendigando casa por casa.
Lutero llegó a cambiar su nombre por el de Agustín, hecho sobre el que se lamentaría un tiempo después.
Los agustinos impedían que el nuevo pupilo pudiera estudiar, con el argumento: Mendigando y no estudiando se hace el bien en nuestro monasterio.
En ese tiempo Lutero asumió con calma todo lo que le estaba ocurriendo, pensando que era el propio Dios quién lo estaba preparando para ser apto para otros propósitos.
Diego Acosta
PAN DE VIDA
DIOS CORRIGE
El Libro de Job encierra enseñanzas grandiosas para la vida de los creyentes.
Una de ellas, es la de saber el alto significado que tiene el hecho de que Dios haya puesto sus ojos sobre nuestra vida, para corregirnos.
Solamente así entenderemos que se nos pueda considerar Bienaventurados, cuando estamos atravesando momentos difíciles, tremendos, como los que sufrió Job.
Es precisamente en esas circunstancias cuando debemos aferrarnos a esa convicción, de saber que todo lo que nos ocurre nos tiene por los principales beneficiados.
Dios no se complace con nuestro dolor!
Dios no se complace con nuestras dificultades!
Dios no se complace con nuestro sufrimiento!
Todo lo contrario!
Cada momento de tribulación en el que moldea nuestro ánimo, nuestro corazón, nuestra mente y nos hace mejores, nos acerca a esa Perfección a la que debemos aspirar.
Esta es la idea que Elifaz, el temanita, intentó trasladar a Job en medio de su cruel realidad y de la propia visión que tenía de todo lo que le había ocurrido.
El propósito final del Eterno con cada prueba a la que nos somete, es hacernos hombres y mujeres mejores, capaces de saber que en medio del sufrimiento, es cuando más debemos recurrir a la confianza puesta en ÉL.
Cuando pienso en Job, me recuerdo de algunos momentos de mi vida en los que parecía todo oscuro. Hasta que por fe me imaginaba el momento en el que la Luz resplandecería y me haría olvidar los momentos de tribulación.
En la hora de la adversidad, recordemos que somos Bienaventurados, aunque nuestra mente se niegue a aceptarlo.
Job 5:17
He aquí, bienaventurado es el hombre a quien Dios castiga;
Por tanto, no menosprecies la corrección del Todopoderoso.
Diego Acosta / Neide Ferreira



















