TIEMPO DE ORAR
La invasión de Rusia a Ukrania
provocará muertos y destrucción
y el lamento de las víctimas indefensas.
Es tiempo de arrodillarnos
y ORAR por Misericordia.
Diego Acosta – BLOG del TIEMPO
La invasión de Rusia a Ukrania
provocará muertos y destrucción
y el lamento de las víctimas indefensas.
Es tiempo de arrodillarnos
y ORAR por Misericordia.
Diego Acosta – BLOG del TIEMPO
Así se ve en el espacio nuestro hogar
el planeta Tierra,
el que el Eterno creó para que viviéramos,
lo pobláramos y lo cuidáramos.
Una imagen de lo pequeños que somos.
LA CREACIÓN
DEVOCIONAL
A lo largo de la vida se van presentando situaciones que nos afectan, algunas para nuestro regocijo y otras para perturbación de ánimo. Y algunas más concretas que otras.
El día que por las razones que sea debemos cambiarnos de casa, es un ejemplo claro. Algunas veces nos alegramos y en otras lo lamentamos. Pero en los dos casos nos alteramos.
Es como se hubiera algo en nuestro interior que se resiste a cambiar lo que nos resulta conocido y tenemos miedo a lo nuevo, a lo que nos resulta diferente.
Lo mismo ocurre con otras cuestiones materiales, como suele suceder con el trabajo y también si lo trasladamos a lo más serio y profundo que es nuestra relación con Dios.
Tal vez esto justifique cuánto nos cuesta abandonar al hombre viejo o a la mujer vieja, transformándonos por la obra del Espíritu Santo y ser hombres y mujeres nuevos, nacidos de nuevo.
Seamos sabios y aprendamos la gran lección que nos dio Jesús, porque si nos resistimos a este cambio o nos produce miedo, es porque verdaderamente a pesar de lo que digamos, la Obra del Espíritu no se ha perfeccionado en nosotros.
Juan 14:26 Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho.
Diego Acosta / Neide Ferreira
ANTIVIRUS
En tiempos en que parece más que necesario, urgente, repoblar el planeta de árboles, un rico de Georgia, hizo exactamente lo contrario.
Por absurdo que resulte, un millonario compró un árbol grandes dimensiones de 130 años y unos 40 metros de altura y lo trasladó hasta su propio parque con el consiguiente costo, ya que tuvo que atravesar el Mar Negro.
Esto significó que un campesino de pobre condición se resignó a perder un árbol de las características indicadas y ceder ante la necesidad económica.
Este hombre de campo no solo ha cambiado el paisaje de su lugar de sustento, sino que también se expone a que su falta modifique el régimen de lluvias o su intensidad.
No es desde luego un ejemplo de razonabilidad este episodio, que muestra una vez más como el poder del dinero es capaz de cambiar hasta el raciocinio de las personas. Ignorando lo que estableció el Creador: Que somos los mayordomos de la Creación.
Diego Acosta
El Eterno nos enseñó como vivir
en estos tiempos de confusión
que deben ser de afirmación.
Jesús nos dejó Mandatos
para amar a Dios y al Prójimo.
Diego Acosta – MENSAJE
CONGREGACIÓN
SÉPTIMO MILENIO
ESCUDRIÑAR
En el Libro de la Revelación o el Libro de Apocalipsis, leemos como una gran voz mandaba a los siete ángeles a que derramaran las siete copas de la ira de Dios. El sexto ángel en Apocalipsis 16:12 ejecutó la orden, dando origen a la profecía: El sexto ángel derramó su copa sobre el gran río Éufrates; y el agua de este se secó, para que estuviese preparado el camino a los reyes del oriente.
Estos reyes y sus ejércitos serán los destruidos en la batalla anunciada en el versículo 14: pues son espíritus de demonios, que hacen señales, y van a los reyes de la tierra en todo el mundo, para reunirlos a la batalla de aquel gran día del Dios Todopoderoso. Versículo 16: Y los reunió en el lugar que en hebreo se llama Armagedón.
La sequía del río Éufrates permitirá que se cumpla la profecía de Apocalipsis 9:14-16 El sexto ángel tocó la trompeta, y oí una voz de entre los cuatro cuernos del altar de oro que estaba delante de Dios, diciendo al sexto ángel que tenía la trompeta: Desata a los cuatro ángeles que están atados junto al gran río Éufrates. Y fueron desatados los cuatro ángeles que estaban preparados para la hora, día, mes y año, a fin de matar a la tercera parte de los hombres. Y el número de los ejércitos de los jinetes era doscientos millones. Yo oí su número.
Esta es la profecía sobre el río Éufrates, que en los últimos meses ha seguido disminuyendo su caudal como consecuencia de la gran sequía que afecta a la región que abarca Turquía, Siria e Irak. El Éufrates es uno de los límites de la Tierra Prometida por Dios a Abraham.
El deterioro por sequía y por el uso desmedido de sus recursos en Turquía de uno de los grandes ríos de la Mesopotamia, ha determinado que los especialistas estimen que alrededor del 2040, El Éufrates se habrá secado por completo en Irak.
Diego Acosta
El vértigo y el bullicio
en el que vivimos,
nos impiden aprreciar la Obra maravillosa
que el Señor ha hecho para que la disfrutemos
y nos sea más placentera la vida cotidiana.
LA CREACIÓN
En las horas de incertidumbre de rumores de guerra
tenemos el arma más poderosa de todos los hombres:
La Oración.
Podemos clamar al Dios Todopoderoso
por ayuda y consuelo en los tiempos difíciles.
Diego Acosta – MENSAJE
CONGREGACIÓN
SÉPTIMO MILENIO
DEVOCIONAL
Más de una vez me he preguntado acerca de que es lo que ven en mí, las personas con las que me cruzo en cualquier circunstancia cotidiana.
Y más importante aún: Podrían llegar a apreciar aunque sea fugazmente algo que me pueda relacionar con Jesús?
Y todas las veces me contesto que tristemente, mis ejemplos de la vida diaria no llevarían a nadie a pensar en el Hijo del Hombre y mucho menos a creer que me considere hijo de Dios.
Por qué?
Seguramente porque mis palabras son mucho más elocuentes que mis hechos y como las palabras se pierden en el bullicio que nos rodea, lo único que quedan son las insignificantes actitudes.
Y aquí es donde comienza mi aflicción! Que pobres resultan las evidencias de ser seguidor de Jesús. Son tan escasas que nadie las podrá ver. Es tiempo de cambiar mi vida y mi relación con el Prójimo.
1 Pedro 2:21
Pues para esto fuisteis llamados;
porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo,
para que sigáis sus pisadas.
Diego Acosta / Neide Ferreira
PERSONAL
Cuando dudemos, recordemos que el Eterno creó el tiempo,
como una Gracia para los hombres.
Por tanto, ÉL cumplirá sus promesas
con cada uno de nosotros,
en el momento Perfecto, ni antes ni después.
No lo olvidemos!