el viento

EL VIENTO

DEVOCIONAL

En su diálogo con Nicodemo, Jesús habló con relación a las cosas materiales y a las espirituales. Y nos dejó la idea de que quienes no entienden las cuestiones espirituales, de la carne son y pertenecen al mundo material y por tanto no pueden entrar en el Reino de Dios.

Y también habló del viento al que no vemos pero sí percibimos, sin saber de donde viene y ni a donde va, utilizando un ejemplo eficaz para quienes sabían griego, porque viento es similar a Espíritu en ese idioma.

Los que sí hemos nacido de nuevo, sabemos que a veces el Espíritu es como una suave brisa que mece las copas de los árboles y en otras, es como un viento recio que las agita y las hace estremecer provocando el ruido tan especial que se produce.

Cuando percibo que hay viento, me acuerdo de Jesús y del judío Nicodemo, porque muchas veces el Espíritu me ha hablado con un susurro casi inaudible y en otras, me ha estremecido con la fuerza de su intensidad.

Suave o recio, siempre me es bueno percibir la acción del Espíritu en mi vida!

Juan 3:8
El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido;
mas ni sabes de dónde viene, ni a dónde va;
así es todo aquel que es nacido del Espíritu.

Diego Acosta / Neide Ferreira

 

a donde iremos

A DONDE IREMOS…?

DEVOCIONAL

A donde iremos en la hora de la angustia?

A donde iremos en la hora del miedo?

A donde iremos?

Muchas veces he pensado en que es probable que haya muchas personas que se hayan hecho estas preguntas y aún así, se siguen negando las respuestas.

Me apena profundamente pensar que haya quienes sabiendo de Dios reniegan de ÉL, de su Hijo, de su Mensaje de Salvación, negándose toda posibilidad de ser libres con la Verdad.

Y también pienso cuál es mi parte de responsabilidad en estos dramas personales, que son más dolorosos sabiendo que quienes perseveren por este camino tan equivocado, solo tendrán el dolor eterno.

A donde iremos?

Es necesario insistir que el único lugar al que debemos ir es ante el Trono de la Gloria, para pedir perdón por nuestros pecados, por la soberbia y por el orgullo que nos impide aceptar que nada somos.

Clamo al Eterno para que este Mensaje no se pierda, como tantos otros que no fueron escuchados.

Mateo 25:31
Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria,
y todos los santos ángeles con él,
entonces se sentará en su trono de gloria,

 

Diego Acosta / Neide Ferreira

jesus es bautizado en el rio jor

JESÚS ES BAUTIZADO EN EL RÍO JORDÁN

El Hijo del Hombre llega hasta la orilla del Jordán para ser bautizado por Juan el Bautista. Pero éste se niega, por cuanto consideraba que el bautismo que practicaba era para arrepentimiento, algo que no condecía con la Perfección del Cordero.

MATEO 3:14 Juan dejó perfectamente establecida su posición al decirle a Jesús, que era él quién precisaba ser bautizado por el Hijo de Dios y no al revés.

MATEO 3:15 Jesús revela el Propósito de su presencia en la Tierra: Venía a identificarse con los pecadores y a morir por sus pecados. Jesús expresa que así conviene para que cumplamos con toda Justicia. Estas palabras puede interpretarse como la plena aceptación de la Voluntad de Dios.

Esta comparecencia delante de Juan es el primer episodio del Ministerio Terrenal de Jesús y tiene varios aspectos que deben ser remarcados.

  • Representa su muerte y Resurrección
  • Anticipa el sentido del bautismo cristiano
  • Establece la primera identificación pública con aquellos por cuyos pecados habría de realizar el sacrificio de la expiación.

De esta manera se cumplía lo anunciado por Isaías 53:1: Verá el fruto de la aflicción de su alma, y quedará satisfecho; por su conocimiento justificará mi siervo justo a muchos, y llevará las iniquidades de ellos.

MATEO 3:16 Una vez consumado el bautismo en las aguas del río Jordán, los cielos le fueron abiertos y la sobrenatural presencia del Espíritu de Dios se posó sobre ÉL, con forma de paloma. De esta manera quedaba expuesto el carácter que tenía Jesús para el cumplimiento del Plan de Salvación para los hombres.

La humanidad puede ver en este episodio trascendental el comienzo de la consumación del perdón para los pecadores arrepentidos.

Diego Acosta