la vejez

LA VEJEZ

DEVOCIONAL

Resulta dramático ver como hay hombres y mujeres que combaten con denuedo los síntomas de la vejez, principalmente los que resultan evidentes.

De tan dramática que es esta lucha, resulta patética, pues por mucho que hagamos los mortales, el paso del tiempo es inexorable y debería ser aceptado como tal.

Recuerdo que cuando era niño me maravillaba ver la cabeza blanca de mi abuela y lo contenta que estaba ella con sus canas y como las cuidaba.

Desde entonces me pareció natural que hubiera personas jóvenes y otras mayores compartiendo el mismo tiempo, porque así es el ciclo de la vida que Dios estableció.

Por tanto de nada vale disimular o combatir el paso del tiempo, porque es absolutamente inevitable y representa una actitud de rebeldía hacia el Eterno que así lo ha determinado tras el pecado de Adán y Eva.

Seamos sabios y no luchemos contra la edad. Demos gracias por cada año que nos ha sido concedido.

Proverbios 19:20
Escucha el consejo, y recibe la corrección, para que seas sabio en tu vejez.

Diego Acosta / Neide Ferreira

 

 

la ley es palabra de dios

LA LEY ES PALABRA DE DIOS

LA LEY DE DIOS

El Hijo del Hombre siguió reflexionando a propósito de la Ley dada por Dios a Moisés en el Monte Sinaí.

MATEO 5:18 Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido. Jesús puso de manifiesto dos cuestiones fundamentales: La inspiración del Antiguo Testamento tanto como su permanente vigencia y validez.

Ejemplificó la absoluta infalibilidad del Antiguo Testamento, que es inequívocamente la Palabra de Dios y por tanto tiene plena autoridad.

Por tanto debemos comprender que de ninguna manera el Nuevo Testamento puede ser considerado como reemplazo o anulación del Antiguo, sino como su cumplimiento y explicación.

Desde esta perspectiva es posible asegurar que los requisitos ceremoniales fueron cumplidos por Cristo y los cristianos quedamos eximidos de cumplimentarlos, como se acredita en Colosenses 2:16-17, Por tanto, nadie os juzgue en comida o en bebida, o en cuanto a días de fiesta, luna nueva o días de reposo, todo lo cual es sombra de lo que ha de venir; pero el cuerpo es de Cristo.

Cabe recordar entonces lo escrito por Moisés en Deuteronomio 6:4-5 Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es. Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas. Las palabras que los judíos repiten a la mañana y al anochecer todos los días de su vida.

Y en el Salmo 119, el más largo de todos en el versículo 1 manifiesta: Bienaventurados los perfectos de camino, los que andan en la ley de Jehová. Y en el versículo 89 refrenda Para siempre, oh Jehová, permanece tu palabra en los cielos.

Con estos conceptos podemos entender lo que dijo Jesús, ni una jota ni una tilde pasará de la ley. Haciendo alusión a la letra yohd que es la más pequeña del alfabeto hebreo y al tilde que es una diminuta extensión de una letra.

 

 

 

decidir

DECIDIR

Todos los días de nuestra vida
tomamos determinaciones que se resumen
entre hacer el bien o hacer el mal.
Isaías nos enseña en los capítulos 34 y 35
de su libro, lo importante de la Bendición de obrar bien.
Diego Acosta – MENSAJE
CONGREGACIÓN
SÉPTIMO MILENIO

 

mas muertes

MÁS MUERTES

BLOG del TIEMPO

En Israel se repitió el horror de la muerte provocado por terroristas musulmanes, que asesinaron a tres hombres en la ciudad de Elad, en el centro de Israel.

Los terroristas son buscados intensamente, han sido identificados y su captura aportará detalles del triple crimen. Hay otras cuatro personas heridas, dos de ellas en estado crítico.

Este nuevo atentado ha provocado conmoción en el país y desde distintos sectores, se está reclamando que se actúe contra Hamás en la franja de Gaza.

La banda terrorista nuevamente ha celebrado estas muertes, lo que representa un desafío para la opinión pública israelí, que ha soportado 18 muertes desde finales de marzo.

El aumento de la tensión es evidente y se aguardan ahora los resultados de las fuerzas de seguridad que luchan contra el terrorismo y que buscan la detención de los autores de los últimos asesinatos.

Diego Acosta

Fuentes: Jerusalén Post – Haaretz / Israel

poncio pilato

PONCIO PILATO

ESCUDRIÑAR

Poncio Pilato nació en una familia rica del centro de Italia y pertenecía a la orden ecuestre que era el segundo nivel desde lo alto de la pirámide social romana.

Este grupo era el utilizado para compensar el poder de la aristocracia del Senado y tras las interminables guerras internas, los nuevos ricos tuvieron oportunidades de progresar en el imperio.

Pilato fue el quinto gobernador de Palestina, entre los años 26 al 36 y su larga permanencia en el cargo se habría debido a la complacencia que el emperador Tiberio sobre su gestión.

Era Prefecto y residía en Cesárea y ante los historiadores judíos su figura es la de un corrupto, violento y codicioso. Los cristianos lo presentaron durante siglos como el hombre que condenó a Jesús en contra de sus convicciones.

Cuando Pilato se instaló en Jerusalén para mantener el orden en la celebración de la Pascua, Caifás el líder del concilio judío le planteó el caso de Jesús, que podía ser considerado como de alta traición por su peligrosidad para el imperio romano.

Anás detuvo al Hijo del Hombre y luego de interrogarlo lo envió ante su suegro Caifás y este finalmente lo presentó a Pilato. Los evangelios narran como el gobernador ante la afirmación de los judíos que no tenían más rey que César, ordenó que lo crucificaran.

Recordamos Juan 19:21-22  Dijeron a Pilato los principales sacerdotes de los judíos: No escribas: Rey de los judíos; sino, que él dijo: Soy Rey de los judíos. 22 Respondió Pilato: Lo que he escrito, he escrito.

Con la muerte y Resurrección de Jesús se cumplieron las profecías bíblicas y el Reina en el Trono de la Gloria, junto a Dios Padre. El gobernador quedó en la memoria según lo registra Mateo en 27:24: Viendo Pilato que nada adelantaba, sino que se hacía más alboroto, tomó agua y se lavó las manos delante del pueblo, diciendo: Inocente soy yo de la sangre de este justo; allá vosotros.

Diego Acosta