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LOS CANANEOS, VIVIERON BAJO LA MALDICIÓN DE NOÉ

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LA OTRA HISTORIA

Canaán fue hijo de Cam y nieto de Noé, quién lo maldijo junto con su padre por haber visto su desnudez, Génesis 22:9, 18,22-27.

Sus descendientes formaban parte de los grupos que habitaban la actual Palestina y se los conocía por ser comerciantes o mercaderes.

Sus lugares de residencia eran la región costera con el Mediterráneo, los valles y también las llanuras del oeste palestino y el valle del Jordán. Como es notorio, los amorreos ocupaban las alturas de esta última región.

Los puertos de Canaán eran importantes por su movimiento comercial y eran los Tiro, Sidón, Beirut y Biblos. Los cananeos eran productores de papiro y también de madera.

Su presencia en la región se ubica en torno a los 3000 años a.C. y en ciertas etapas estuvieron dominados por los egipcios. Pero cuando Josué invadió su territorio, alrededor del año 1.230 a.C. el poderío de los egipcios había disminuido.

También los llamados pueblos del mar invadieron Canaán. Los filisteos que así se los identificaba, se ubicaron especialmente en el sur de la región, en la zona costera.

Los cananeos tenían un idioma de raíz semítica, eran buenos escultores, orfebres y también productores de telas de alta calidad.

Los judíos recibieron la orden de exterminar a los cananeos, pero su desobediencia provocó que este pueblo continuamente fuera un problema para Israel, Jueces, 1:27, 2:1-3.

La historia de los siete pueblos que habitaban la Tierra Prometida, revela sin ningún género de dudas, que no hubo árabes en la región.

Diego Acosta

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EN LA DIFICULTAD HAY UNA OPORTUNIDAD

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SÉPTIMO MILENIO

Un día, el burro de un campesino se cayó en un pozo. El animal rebuznó por horas mientras el campesino trataba de buscar la forma de ayudarle pero finalmente decidió que el burro ya estaba viejo y el pozo necesitaba ser tapado con urgencia, así que echando tierra podría solucionar los dos problemas a la vez. Con ese fin pidió ayuda a sus vecinos.
Cada uno tomó una pala y empezaron a echar tierra al interior del pozo. El burro al notar lo que se le venía encima empezó a rebuznar con más fuerza pero después de un rato se aquietó. La gente no lo veía y pensaba que habría quedado enterrado pero lo que realmente sucedía era que el burro estaba ocupándose de sacudirse la tierra que le arrojaban con cada palada.
Al poco tiempo, para sorpresa de todos, empezaron a verse las orejas del asno que, apoyándose en la tierra que se sacudía y caía al suelo, estaba logrando elevarse. Cuando llegó a la altura de la boca del pozo, dando un salto, salió corriendo alegremente dejando boquiabiertos a sus supuestos enterradores.”
Podemos aprender de este burro, que a pesar de todos los problemas que se le venían encima al rato se aquietó y comenzó a elegir lo que le convenía hacer. No se dejó llevar por pensamientos negativos, tampoco se enganchó en las criticas o juicios que le hicieron, no quedo pensando en el pasado, en todo lo bueno que había hecho y que ahora con eso le pagaban, no se quedó quieto preso de la tristeza y el dolor, el desengaño que se había llevado de su amo, el no adoptó la posición de pobrecito yo, el dejó de ser víctima de las circunstancias y asumió responsabilidad por sus miedos, controló sus emociones y no esperó a que los demás lo hicieran feliz.
El burro se convirtió en protagonista, cada vez que le echaban tierra se sacudía fuertemente hasta que pudo salir del pozo. El transformó el problema en una bendición. Podemos salir del pozo de la desesperación o del lodo cenagoso si nos convertimos en gerentes de nuestra vida. Todos deseamos correr alegremente por la vida, sin estrés, sin angustia, sin presiones, llenos de paz y gozo.
“Pacientemente esperé a Jehová, y se inclinó a mí, y oyó mi clamor. Y me hizo sacar del pozo de la desesperación, del lodo cenagoso; puso mis pies sobre peña, y enderezó mis pasos. Puso luego en mi boca cántico nuevo, alabanza a nuestro Dios. Verán esto muchos, y temerán, y confiarán en Jehová” (Salmo 40:1-3).

Lourdes Dias

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LA PALABRA…

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Es sorprendente como un solo vocablo puede tener tanto significado.

La Palabra…sintetiza nada más ni nada menos que la propia Biblia.

La Palabra, es la Palabra de Dios!

Cuando leo el Texto Sagrado, recuerdo como mis maestros me alentaban a hacerlo, pero de una manera muy especial.

Se trataba de encontrar un momento en el que tuviera sosiego, no solamente físico, sino también espiritual, para entonces sí beber de esta Fuente de Vida.

Soy plenamente consciente de que mis lecturas de la Biblia no se dieron en esas circunstancias, de sosiego, de paz interior.

Más bien, las lecturas fueron hechas…y son hechas, más con el signo de la necesidad y la prisa, que con la calma y la pausa.

Es importante recordar algo sobre lo que fui enseñado: El valor que tiene cada cosa que decimos, cada expresión que sale de nuestra boca tiene un poder que si lo apreciáramos en su justa medida, permaneceríamos en silencio la mayor parte del tiempo.

Desde los remotos tiempos de la escritura de los Salmos, los judíos le daban un valor notable a la palabra dicha, tanto en el sentido literal como en el de la alabanza a Jehová.

Cada vez que voy a decir algo, lentamente voy aprendiendo a callar. A tener plena conciencia de lo que voy a decir, porque puede ser de bendición o de maldición.

Una sola palabra puede destruir una vida, porque con una sola expresión, podemos sembrar la raíz de amargura en el corazón de una persona.

Hagamos como Jesús: Solamente hablemos lo que debamos hablar!

Todo lo demás, lo callemos!

Salmo 147:15

ÉL envía su palabra a la tierra;
Velozmente corre su palabra.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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SOY…

Jerusalem

Una de las cuestiones que me resultan de más difícil comprensión, es la relación que tenemos los evangélicos con Israel.

Todos nos consideramos coherederos de las promesas que Jehová hizo a Su Pueblo!

Sin embargo y a pesar de esa convicción, nuestras reacciones son diversas y lo que es peor, casi todas alejadas del propio Israel.

Algunos utilizan la coartada de no caer en la condición de ser judaizantes, cosa que nadie ha reclamado que deba cumplirse.

Otros, critican las actitudes de los israelíes a lo largo del tiempo y especialmente en estos años de los que somos contemporáneos.

Nadie, ni el propio Dios ha considerado perfectos a quienes forman parte de su Pueblo, por lo que esta afirmación pretende esconder el propósito de no aparecer como alineados con Israel.

También están quienes tienen actitudes que se sintetizan con las dos fórmulas enunciadas, teniendo en común la reticencia a aparecer públicamente al lado de Israel.

Me sorprenden estas actitudes que una vez más demuestran la alta hipocresía de los hombres, con relación a las cuestiones de Dios.

Resulta evidente que si me declaro como coheredero de las promesas del Eterno a Israel, no tengo razones para negarlo, a menos que me importen más los pensamientos del mundo.

Estoy convencido que cada día nos acercamos a los tiempos finales, que definió Jesús. Y cada día se nos exigirá más compromiso con Israel.

A menos que vivamos en la tibieza de permanecer indefinidos, esperando no tener que afrontar los duros tiempos que vendrán.

Pero, la tibieza tendrá su castigo!

Gálatas 3:29

Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente linaje de Abraham sois,

y herederos según la promesa.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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LA CONFIANZA

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David es autor de numerosos Salmos, en los que deja claramente manifestada sus actitudes frente al Creador.

Pocos hombres como él pueden exhibir luchas personales y también tantas muestras de confianza en el Eterno.

Su vida se torna como una suerte de gran espejo donde se magnifican todos los hechos de un hombre y todos aquellos que lo convierten en un personaje ejemplar.

Así como en la vida del Rey hay cosas que cuestionar y alabar, pensemos que del mismo modo también en nuestra vida hay situaciones similares.

Es evidente que la idea del gran espejo, aleja toda posibilidad de comparación entre quién fue uno de los grandes hombres de Israel, con cada uno de nosotros.

Pero es bueno que consideremos un aspecto de David, que es digno de valorar como uno de sus más notables méritos.

Y no es otro, que a pesar de su humana condición, tuvo  siempre una ejemplar relación con el Señor.

Teniendo todo esto en cuenta, es bueno reflexionar en forma personal acerca de la vida de David y la de cada uno.

Bien podría decir, que como en la vida del Rey, en mi vida hubo dos tiempos claramente definidos. Uno en los que pensé que podía luchar contra el mundo y otro en los que comprendí que sin el Soberano nada podía hacer.

Así es como cuento mis errores, mis iniquidades y mis malos procederes, sabiendo que en el arrepentimiento de todo, está el principio del Perdón que es el único que nos redime.

Seamos como David: Que el amor y reverencia hacia el Supremo, sea más grande que nuestros errores.

Salmo 19:14

Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti,
Oh Jehová, roca mía, y redentor mío.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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QUIENES ERAN LOS FEREZEOS

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LA OTRA HISTORIA

Este es uno de los siete pueblos que formaban parte de la población de Canaán, cuando Jehová introdujo a su Pueblo en la Tierra Prometida, Génesis 15:20, Deuteronomio 7:1, Josué 3:10, 9:1, Jueces 3:5.

A pesar de que el mandato era de destruirlas del todo, sin formar alianzas con ellas ni tenerles misericordia, en los tiempos de Salomón vuelven ser mencionados, 1 de Reyes 9:20. También permanecían en la región de Canaán en los tiempos del regreso del cautiverio babilónico, Esdras 9:1.

El término Ferezeo podría traducirse como aldeanos y sus orígenes los vincularían con los heteos y también con los Refaítas, que habitaban en la región oeste del río Jordán.

Esta relación con Refaim, sería la que identifica a los Ferezeos, como uno de los probables pueblos que tenían elevadas estaturas, como se revela en Deuteronomio 2:10, 3:11.

La historia de los Ferezeos confirma una vez más el celo de Jehová para que los hebreos no se mezclaran con ningún otro pueblo, tanto en las relaciones personales como en las espirituales.

Es decir para que no contrajeran enlaces con los nativos ni tampoco adoptaran sus ídolos, ya que eran politeístas y Jehová no comparte con nadie su Gloria.

Diego Acosta

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LLAMITA…

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Como iluminaría nuestro camino la magnitud de nuestra fe?

Alcanzaría para ver a lo lejos o apenas haría visible nuestros pasos más inmediatos?

Estas preguntas deberían ser las más habituales que nos podamos hacer quienes nos llamamos hijos de Dios. Pero no ocurre así.

La primera vez que escuché este aparente juego de palabras o de imaginación, sonreí pensando con la idea de que se trataba de algo tan sencillo como elemental.

Con el paso del tiempo fui comprendiendo que se trataba de cuestiones fundamentales. No tenían nada de sencillo ni eran pequeños juegos.

El alcance de nuestra fe, siempre será una cuestión en continua revisión. Hoy será mayor, pero mañana puede menguar y pasado mañana ser todavía menor.

Todo depende, según mi propia experiencia de la forma en que se desarrollen los acontecimientos que nos afectan en forma directa.

Si son favorables estaremos pletóricos de fe, pero si lo que deseamos no se concreta,  disminuirá continuamente.

Entonces comprenderemos por qué nuestros caminos a veces los vemos oscuros y muy pocas veces muy claros, luminosos.

Las tinieblas que nos impiden ver por donde caminamos son la exacta medida de la fe con la que vivimos. Las tribulaciones muchas veces pueden llegar hasta acabar con la débil llamita que se agita en nuestro interior.

Puedo afirmar que desde hace un tiempo, muy poco lamentablemente, he comenzado a ver más claros mis caminos.

La llama de mi fe está superando las tinieblas que producen los fracasos, las decisiones erradas, las motivaciones equivocadas, los sueños irrealizables.

La confianza en el Señor es el mejor alimento para la llama de nuestra fe!

Isaías 12:2

He aquí Dios es salvación mía; me aseguraré y no temeré; porque mi fortaleza y mi canción es JAH Jehová, quien ha sido salvación para mí.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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noescuchar

SI ME OYERES…

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El Supremo clama para que su gente lo escuche y por eso les recuerda como fueron sacados de  calamidades y fue aliviada la carga sobre sus hombros.

Pero el Eterno no consigue ser escuchado, porque los hombres y mujeres a quienes redimió de Egipto ahora han decidido caminar según sus propios consejos.

Sorprende todavía más cuando el propio Creador asegura que estaba dispuesto a sustentarlos con lo mejor del trigo y saciarlos con la miel de la peña.

Este impresionante momento de la historia de Israel, bien puede parecerse a algún tiempo de nuestra propia vida!

Si pensamos con detenimiento, también advertiremos que en algún momento, decidimos obrar según nuestras  opiniones, ignorando aquello que sabíamos que debíamos hacer.

En eso consiste no escuchar la voz del Hacedor!

Nos cegamos con nuestra propia sabiduría, nos encandilamos con nuestros pensamientos y nos enorgullecemos de nuestras capacidades.

Este tiempo tan tremendamente peligroso, es al que nos exponemos  a ser verdugos de nosotros mismos, porque nos alejamos de la Protección del Bendito y solo confiamos en la debilidad de nuestras manos para defendernos.

Aún sabiendo que Dios tiene su mirada de Amor sobre nosotros, persistimos en nuestra obstinación y nos negamos a seguir sus caminos.

Entonces utilizamos atajos y sendas erradas, que finalmente nos llevarán a los lugares no deseados, para luego reemprender el verdadero Camino, solo que maltrechos y malheridos por negarnos a escuchar al Todopoderoso.

Salmo 81:8

Oye, pueblo mío, y te amonestaré.
Israel, si me oyeres

Diego Acosta / Neide Ferreira

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QUIENES ERAN LOS GERGESEOS

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LA OTRA HISTORIA

En Deuteronomio 7:1 Jehová manda a los israelitas a que expulsen de la Tierra Prometida a los miembros de siete pueblos.

Uno de ellos eran los Gergeseos, mencionados en Génesis 15:21 cuando Jehová hizo Pacto con Abram y le concedió la tierra, de entre otros pueblos, de estos descendientes de Canaán.

También son mencionados en Nehemías 9:8 cuando se alude precisamente al Pacto que hizo Jehová con el Patriarca para concederle la Tierra Prometida.

A los gergeseos se los relaciona como estrechamente vinculados con los heteos, pero es muy difícil establecer mayor relaciones sobre su origen.

De manera muy significativa son nombrados en el Libro de Josué en el Capítulo 3, cuando el propio Josué anuncia que serán expulsados de delante de ellos, de la Tierra que había sido prometida por Jehová.

Según algunas interpretaciones Gergeseos, significa moradores del barro. Precisamente sobre la condición de estar vinculados con la tierra mezclada con agua, se comenta que eran hombres de elevada estatura y no aptos para la guerra.

Por ello rodeaban sus asentamientos con pozos a los que luego echaban agua y la tierra quitada para formar barro y de esta forma defenderse de sus agresores.

Es de destacar que no se hace ninguna mención a los árabes y obviamente esto constituye un gran argumento en contra de los supuestos derechos palestinos sobre la tierra que ocupan.

Diego Acosta

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NO ENTENDER…

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Cuando no entiendo algo que ocurre, tengo la sensación de ser un poco ignorante, un poco torpe en mis pensamientos.

Principalmente cuando no entiendo algunas cosas de Dios!

Por qué ocurre esto?

Es una cuestión personal?

Esta situación de ninguna manera es algo que me afecta solamente a mí, puesto que he escuchado y he leído comentarios en la misma dirección.

Sabiendo esto es bueno interrogarse sobre los fundamentos de nuestra fe y los principios que la sustentan.

No resulta un poco osado pretender abarcar a Dios?

No resulta algo alejado de nuestras posibilidades tratar de interpretar sus decisiones?

Tal vez la respuesta afirmativa, sea el principio de llegar a una conclusión sobre la cuestión de entender lo que el Eterno hace o ha dispuesto.

Recuerdo que en una ocasión ante un hecho de dolorosa realidad de mi vida, me pregunté por qué ocurrían cosas como esas.

Y también recuerdo como lo único que recibí del Supremo fue su Consuelo!

No hubo ninguna respuesta ni nada que pudiera ser interpretado como tal. Solamente esa maravillosa e inolvidable percepción del Consuelo del Amor Superior.

Con el tiempo llegué a la conclusión que ese día en el que recibí el Consuelo, si me hubiera rebelado contra el Padre, no lo habría recibido, sencillamente porque mi corazón hubiera estado endurecido.

Creo que cuando no alcanzamos  a comprender las decisiones del Todopoderoso, lo único que nos cabe hacer es mantener nuestra confianza en ÉL, recordando que aunque nos duela, ÉL está en el control de todas las cosas.

Así como agradecemos las bendiciones, seamos sabios y aceptemos lo que nos hace gemir.

Proverbios 16:20

El entendido en la palabra hallará el bien,
Y el que confía en Jehová es bienaventurado.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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