octava plaga

OCTAVA PLAGA

ESCUDRIÑAR

Faraón con el corazón endurecido, no solo no permitió que salieran los niños de Egipto junto con sus padres como se le había solicitado, sino que tuvo el atrevimiento de echar de su presencia a los enviados de Jehová.

Ante esta actitud de rebeldía, el Todopoderoso ordenó a Moisés que extendiera su mano sobre la tierra de Egipto, para traer la langosta, a fin de que consumieran todo lo que la plaga de granizo no había destruido.

Tras extender su mano Moisés, las langostas llegaron con el fuerte viento del este, probablemente el siroco y comenzaron su obra destructiva.

En el Libro de los Salmos 105:34-35 podemos leer a propósito de esta plaga y del Poder de Jehová:
Habló, y vinieron langostas,
y pulgón sin número;
 y comieron toda la hierba de su país
y devoraron el fruto de su tierra.

Las langostas se abatieron sobre Egipto en un número como no lo hubo antes ni lo habrá después. Fue de tal magnitud que se oscureció la tierra y no quedó nada verde ni para los hombres ni para sus animales.

Ante la magnitud del desastre Faraón pidió perdón a Moisés y Aarón, por haber pecado contra ellos. Y les pidió perdón a los hermanos y no al Eterno, para que la plaga dejara de afectar al reino.

Moisés oró a Jehová y el viento del oeste se llevó todas las langostas hasta el Mar Rojo. Advirtamos como el viento responde a las órdenes del Altísimo: Trajo las langostas con el viento del este y las quitó con otro, pero del oeste.

Jehová endureció el corazón de Faraón y pese a todo, no dejó libres a los israelíes.

Diego Acosta

 

hombre mujer

HOMBRE-MUJER

ANTIVIRUS

El Senado de los Estados Unidos aprobó el matrimonio entre personas del mismo sexo, por 61 votos a favor por 36 en contra y ahora el proyecto de ley pasará a ser considerado por la Cámara de Representantes.

El libre funcionamiento de las cámaras legislativas garantizadas por la Constitución, base fundamental de la democracia en Occidente, exime de cualquier comentario sobre la validez de esta decisión.

Sin embargo es necesario recalcar que desde la visión espiritual, la decisión del Senado americano, debe ser analizada para sustentar la opinión de quienes nos llamamos hijos de Dios.

El Eterno consagró el matrimonio entre el hombre y la mujer, como la forma superior de relación entre los seres humanos y ha sido y será el Mandato que debemos respetar.

Distinto sería que cuando se habla de personas del mismo sexo, se utilizara por ejemplo la palabra unión, pero no la de matrimonio porque vulnera un principio espiritual establecido por Dios.

Diego Acosta