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DEFENDER

Hace unos años un amigo dijo que en el mundo había dos clases de personas: Las que hablaban cuando no debían y las que callaban cuando debían hablar.

Esto que podría interpretarse como un juego de palabras, más o menos ingenioso, tiene sin embargo una gran lógica.

Hablar cuando no se debe, es bastante fácil de explicar!

Pero callarse cuando no se debe, tiene muchas más facetas para comprender el verdadero significado de esta actitud.

La Palabra de Dios en su infinita Sabiduría nos enseña acerca de esta cuestión. Y reconozco que en su día también me enseñó.

Por qué callamos cuando deberíamos hablar?

Podría decir, que en la mayoría de los casos ante cuestiones difíciles, callarse es lo más cómodo, lo menos comprometido.

Me callo porque beneficia mis intereses personales, aunque con mi actitud esté perjudicando a quienes esperan que hable.

Me callo, porque creo que es mejor hacerlo ante los poderosos y de esta manera librarme de su ira o de su enfado.

Hay otras situaciones en las que también me callo, por mera conveniencia. Pero en el fondo tengo la seguridad de que estoy obrando incorrectamente.

En la Biblia se nos manda hablar con Justicia y también se nos manda hablar para defender a quienes no pueden hacerlo.

O no saben hacerlo!

Pienso que quedarse callado, es ni más ni menos que una doble mala acción. Porque estoy mostrando mi mezquindad y cobardía y también porque dejo de cumplir lo que se me ha dado como mandato.

No nos callemos nunca frente a la injusticia, aunque nuestro hombre antiguo, nos aconseje lo contrario.

Proverbios 31:9

Abre tu boca, juzga con justicia,
Y defiende la causa del pobre y del menesteroso.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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DOS TEXTOS

Luego de bastante tiempo de pensarlo una y otra vez, se me ocurrió poner en práctica una sencilla experiencia. Leer un texto de Jesús y otro de alguien que comentara lo que el Hijo del Hombre  hubiera dicho.

La sorpresa fue menor de lo que se podía esperar, porque tal y como lo imaginaba, a partir de mi propia experiencia, los hombres siempre somos más ostentosos que el propio Jesús.

ÉL siendo Dios, siempre habló con extrema sencillez, sin caer en las frases grandilocuentes ni tampoco en los grandes adjetivos.

Muchas veces me he preguntado, por qué esto es así?

Y la respuesta es tan elemental como evidente.

La tendencia natural de los hombres es magnificar el propio conocimiento y exhibirlo delante de los demás.

Así es como buscamos ser admirados, reconocidos, exaltados por el nivel de conocimiento, por la altura de  comprensión de los Textos y también admirados por el alto sentido de la exposición los temas.

En estos pensamientos, me reconozco. En realidad, todos los hombres obramos de la misma manera, solo que algunos tienen más posibilidades que otros de exhibirse y de hacerse notar.

Cuando leo lo que Jesús nos dejó como testimonio de su Ministerio Terrenal, siempre me lleno de un profundo sentido de la vergüenza y también de arrepentimiento.

Es bueno que seamos capaces de entender que ningún gran pensador, por sabio que sea, podrá igualar en profundidad y autoridad lo que dijo el Autor de la FE.

Pero sí podemos tratar de hacer algo que ÉL hizo: Ser humildes y mansos…

No caer en la suprema vanidad de expresarnos mejor que ÉL. Es una torpe forma de manifestar nuestra humana condición.

Proverbios 16:22

Manantial de vida es el entendimiento al que lo posee;
Mas la erudición de los necios es necedad
.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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LOS LÍMITES

Cuando leo el Antiguo Testamento y aprecio con qué minuciosidad Jehová administra los territorios de Su Pueblo, recibo una gran lección sobre los límites que les impone.

Evidentemente se trata de límites físicos, que son los que permitieron que las Tribus de Israel, pudieran no solamente convivir, sino también establecer sus propias normas y crecer.

No es acaso lo mismo que ocurre con las personas?

Algunos piensan, que los límites son los impiden a los hombres y a las mujeres desarrollar sus talentos, cuando en realidad es todo lo contrario.

Pienso que cuando obramos sin límites, lo que ocurre es que perdemos la libertad, porque inevitablemente somos cautivos de las acechanzas del mundo.

Somos víctimas del dinero, de la lascivia, de la vanidad y del caos, porque creyendo que cada vez somos más libres, lo que estamos haciendo es caer en un abismo tenebroso.

En la vejez de Josué, recibió de Jehová las instrucciones para que las Tribus pudieran ocupar los territorios que les asignó.

Y lo hizo con límites muy precisos!

Yo también tengo límites, que cada vez que trato de violentarlos, siempre termino lamentando mi torpeza y pidiendo perdón al Supremo para restaurar los daños.

Cada límite que me impongo y que impongo a mis hijos, es en realidad una defensa poderosa, primero contra mi propia persona, que no termino de someter a la Obediencia reclamada.

Cada vez que hablemos de límites, no caigamos en la tentación de evitarlos o de negarlos, porque entonces estaremos dando los primeros pasos en la dirección equivocada.

Nos estaremos alejando del verdadero Camino!

Josué 18:20

Y el Jordán era el límite al lado del oriente. Esta es la heredad de los hijos de Benjamín por sus límites alrededor, conforme a sus familias.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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LA NIEBLA

Uno de los fenómenos más sorprendentes de la naturaleza, es para mí, la niebla o la neblina.

Es notable como la baja temperatura y un alto porcentaje de humedad, puedan producir efectos tan distintos como impactantes.

Incluso, cuando la niebla es leve, tiene el poder de distorsionar las figuras, las distancias y las perspectivas, convirtiendo en peligroso cualquier forma de movimiento.

Las más severas producen efectos fantasmagóricos, incluso sobre las personas, a las que recién vemos cuando prácticamente las tenemos delante.

Este invierno la ciudad en donde vivo, ha tenido varios días de neblina, más o menos intensas. Las imágenes que percibí, trajeron a mí, un antiguo consejo de mi padre.

Con la neblina debemos ser muy cuidadosos, pues lo que vemos no es toda la realidad y por lo tanto podemos cometer errores.

Como él vivió muchos años en una región de la Cordillera de los Andes, donde eran frecuentes las neblinas, conocía los efectos que producía.

Esta reflexión me llevó a pensar en mi propia vida, cuando parece que hubiera niebla o neblina delante de mí y aprecio todo distorsionado.

Quizás, la niebla sea como la influencia del mundo en nuestros hechos, que tiende a desdibujarlos, a hacerlos más leves y por lo tanto a facilitarnos que nuestra conducta tenga límites más difusos.

Por eso es peligroso que vivamos en un ambiente de neblina, porque la falta de perspectiva, nos puede hacer equivocar el único Camino que debemos de seguir.

Frente a esta clase de dificultades, lo válido es la prudencia. No permitamos que la neblina del mundo nos haga perder de vista o distorsione, lo único verdadero.

Proverbios 8:34

Bienaventurado el hombre que me escucha,
Velando a mis puertas cada día,
Aguardando a los postes de mis puertas.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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Evangelical church

LA IGLESIA DE JESÚS

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La Iglesia es de Jesús!

Esta rotunda afirmación está presente en mi ánimo y en mi espíritu desde siempre.

Por eso adquirió un valor muy especial una frase que acompañó un mensaje de un líder espiritual por quién tengo un alto concepto.

El dejó este pensamiento: No os olvideis que la Iglesia es de Jesús y no nuestra, pero debemos de dar cuenta por las ovejas.

Con precisión y contundencia dejó claro los dos conceptos fundamentales que se relacionan con el servicio al prójimo y en cada congregación.

La Iglesia es de Jesús y las ovejas son su rebaño, puesto al cuidado de quienes servimos!

Estos conceptos muchas veces son olvidados por la múltiple coincidencia de distintas causas. Una de ellas, es lamentablemente, la actitud de algunos líderes.

Consideran a la Iglesia como propia e incluso a veces la identifican con su nombre y luchan por la posesión del rebaño del Hijo del Hombre, con otros líderes para asegurar su pertenencia a su congregación.

Esta cuestión es fundamental para entender como es el presente y el futuro de la Iglesia. Si la consideramos propiedad personal, deberemos asumir las consecuencias de la decisión y rendir cuentas en el Juicio.

Si consideramos que la Iglesia está a nuestro cuidado por mandato de Jesús, entonces comprenderemos que las ovejas también son de ÉL y en ningún caso, pertenencia personal.

Por la Gracia tengo claros los conceptos y también por la Gracia, siempre he tratado de cumplirlos. Y cuando no me ha sido posible, he optado por alejarme. Sin rebeldías personales, pero descansando en el Señor!

Por eso me alegré de este mensaje: No os olvideis que la Iglesia es de Jesús y no nuestra, pero debemos de dar cuenta por las ovejas.

1 Pedro 5:2

Apacentad la grey de Dios que está entre vosotros, cuidando de ella, no por fuerza, sino voluntariamente; no por ganancia deshonesta, sino con ánimo pronto.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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JEROBOAM

UNA CAPA

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Una prenda de vestir fue lo que utilizó el profeta Ahías para mostrar a Jeroboam, como eran las decisiones de Jehová con relación al futuro de Salomón.

Ahías, cortó su capa en doce trozos y le dijo a Jeroboam que recibiría 10 tribus y que el rey Salomón se quedaría con una, por causa de su padre el rey David.

Cuáles fueron las causas de esta decisión?

Salomón adoró a Astartet la diosa de los sidonios, a Quemos dios de Moab y a Moloc dios de los hijos de Amón.

Salomón tampoco había hecho lo recto delante de Jehová, ni había cumplido con sus estatutos y sus decretos.

Todo esto fue explicado con una capa del profetas Ahías, de la que se cortaron doce pedazos!

Leyendo este pasaje he pensado como a veces tenemos delante de nosotros razones y explicaciones que nos deja el Supremo y no las entendemos.

O no las entiendo, como sería mi caso, cuando a veces pido al Señor que me ayude con su Guía y en la torpeza personal ignoro aquello que me está mostrando.

También debemos reparar como Jehová SIEMPRE cumple sus promesas y en el caso de Salomón, le mantiene el reino de Judá, por la Memoria de su padre David.

Para que se pudiera cumplir la promesa de que de su casa, nacería el Mesías de Israel!

Por todo esto pongo especial atención cuando me sumerjo en la Palabra de Dios, para tratar de no dejar pasar nada por alto, que me pueda conducir por el Camino Perfecto.

No desdeñemos, ni siquiera una capa, en cualquier explicación que nos conceda el Eterno.

1 Reyes 11:36

Y a su hijo daré una tribu, para que mi siervo David tenga lámpara todos los días delante de mí en Jerusalén, ciudad que yo me elegí para poner en ella mi nombre.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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resultados

SIN RESULTADOS

resultados

Vivimos en una sociedad donde todo se cuantifica, aún las cosas espirituales. Y también en las congregaciones.

Hacemos estadísticas sobre:

Cuántas visitas realizamos,

Cuántas Biblias entregamos,

Cuántas personas convertimos con la Evangelización,

Cuántos hermanos participaron de los Estudios Bíblicos,

Cuántos hermanos asisten a los cultos,

Cuántas veces ensayaron los levitas de la congregación…

Si pensamos un momento, quizá podamos agregar nuevos datos a estas planillas que supuestamente reflejan la vida de una Iglesia.

La pregunta es: Que ocurre con los resultados?

Lo que ocurre con los buenos números, es una obviedad.

Pero que sucede cuando los números no resultan los esperados o demuestran una baja en lo que podríamos llamar la “productividad” de la Iglesia?

Me pregunto, que ocurriría si Jesús entrara en mi congregación y se le ofrecieran planillas y más planillas?

Las aceptaría?

Las rechazaría?

Pensando en estas cuestiones es que siempre recuerdo a un querido maestro que un día dijo, que la mejor forma de servir al Señor, era no ver nunca los resultados de nuestra tarea.

Es decir, trabajo…sin resultados!

He pensado y pienso que es muy difícil asumir esta forma de servir, pero también es necesario recordar que quienes siembran, casi nunca recogen las cosechas.

Si esta forma de obrar estuviera librándonos de la envidia o de la vanidad, tal vez sería buena como consejo. Trabajar sin ver resultados, puede resultar saludable para nuestra vida espiritual.

Tengamos mucho cuidado con aplicar los métodos del mundo en la Iglesia. Porque es otra manera de que el mundo prevalezca en lo que Jesús ha depositado en nuestras manos.

1 Corintios 3:17

Si alguno destruyere el templo de Dios, Dios le destruirá a él;

porque el templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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orar

INCREÍBLE

orar

Muy frecuentemente utilizo esta palabra, increíble, que puede entenderse como algo que no se puede creer o que resulta muy difícil de creer.

Y lo que más me preocupa, es que casi siempre que uso la palabra en cuestión, es cuando algo me sorprende con relación a las cosas de Dios.

Cada vez que advierto que estoy a punto de utilizarla, trato de no hacerlo, porque increíble, está estrechamente relacionada con hechos o situaciones, que solamente el Soberano puede provocar o ejecutar.

Como es evidente, en lugar de increíble…debería decir extraordinario, milagroso!

Esta es una de mis luchas cotidianas, pensando en alcanzar esa meta de la que habló Pablo, siendo plenamente consciente de la humildad de mis recursos para lograrla.

Este pensamiento viene en momentos difíciles, no tanto personales sino por cuestiones que se relacionan con nuestros amados.

Que son las más difíciles y las que más nos afectan. Esto solo lo puede entender desde la condición de padres o de abuelos.

Nos duele y nos afecta más lo que pasa con nuestros hijos o con nuestros nietos, que nuestros propios dolores o afecciones.

Pero este es el momento de no rendirnos ni entregarnos al desánimo. Muy por el contrario, este es el tiempo de clamar al Todopoderoso por nuestros amados.

Nada hay más importante que podamos hacer por ellos que orar por los tiempos que están viviendo, que nadie conoce mejor que el propio Dios.

No digamos: Solo nos queda orar. Demos gracias al Hijo del Hombre, que nos dio la libertad de pedir al Padre en su Santo Nombre!

Oremos, clamemos, porque el Eterno siempre nos escucha! Y olvidemos lo increíble!

Juan 14:13-14

Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo.

Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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biblia

LA PALABRA…

biblia

Es sorprendente como un solo vocablo puede tener tanto significado.

La Palabra…sintetiza nada más ni nada menos que la propia Biblia.

La Palabra, es la Palabra de Dios!

Cuando leo el Texto Sagrado, recuerdo como mis maestros me alentaban a hacerlo, pero de una manera muy especial.

Se trataba de encontrar un momento en el que tuviera sosiego, no solamente físico, sino también espiritual, para entonces sí beber de esta Fuente de Vida.

Soy plenamente consciente de que mis lecturas de la Biblia no se dieron en esas circunstancias, de sosiego, de paz interior.

Más bien, las lecturas fueron hechas…y son hechas, más con el signo de la necesidad y la prisa, que con la calma y la pausa.

Es importante recordar algo sobre lo que fui enseñado: El valor que tiene cada cosa que decimos, cada expresión que sale de nuestra boca tiene un poder que si lo apreciáramos en su justa medida, permaneceríamos en silencio la mayor parte del tiempo.

Desde los remotos tiempos de la escritura de los Salmos, los judíos le daban un valor notable a la palabra dicha, tanto en el sentido literal como en el de la alabanza a Jehová.

Cada vez que voy a decir algo, lentamente voy aprendiendo a callar. A tener plena conciencia de lo que voy a decir, porque puede ser de bendición o de maldición.

Una sola palabra puede destruir una vida, porque con una sola expresión, podemos sembrar la raíz de amargura en el corazón de una persona.

Hagamos como Jesús: Solamente hablemos lo que debamos hablar!

Todo lo demás, lo callemos!

Salmo 147:15

ÉL envía su palabra a la tierra;
Velozmente corre su palabra.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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jer

SOY…

Jerusalem

Una de las cuestiones que me resultan de más difícil comprensión, es la relación que tenemos los evangélicos con Israel.

Todos nos consideramos coherederos de las promesas que Jehová hizo a Su Pueblo!

Sin embargo y a pesar de esa convicción, nuestras reacciones son diversas y lo que es peor, casi todas alejadas del propio Israel.

Algunos utilizan la coartada de no caer en la condición de ser judaizantes, cosa que nadie ha reclamado que deba cumplirse.

Otros, critican las actitudes de los israelíes a lo largo del tiempo y especialmente en estos años de los que somos contemporáneos.

Nadie, ni el propio Dios ha considerado perfectos a quienes forman parte de su Pueblo, por lo que esta afirmación pretende esconder el propósito de no aparecer como alineados con Israel.

También están quienes tienen actitudes que se sintetizan con las dos fórmulas enunciadas, teniendo en común la reticencia a aparecer públicamente al lado de Israel.

Me sorprenden estas actitudes que una vez más demuestran la alta hipocresía de los hombres, con relación a las cuestiones de Dios.

Resulta evidente que si me declaro como coheredero de las promesas del Eterno a Israel, no tengo razones para negarlo, a menos que me importen más los pensamientos del mundo.

Estoy convencido que cada día nos acercamos a los tiempos finales, que definió Jesús. Y cada día se nos exigirá más compromiso con Israel.

A menos que vivamos en la tibieza de permanecer indefinidos, esperando no tener que afrontar los duros tiempos que vendrán.

Pero, la tibieza tendrá su castigo!

Gálatas 3:29

Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente linaje de Abraham sois,

y herederos según la promesa.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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