Así como la Misericordia de Dios se renueva cada día, así debemos de renovar nuestro Pacto con el Eterno, para ser fieles cumplidores en el nuevo año del Mandato de llevar el Evangelio a toda criatura. Diego Acosta – MENSAJE
CONGREGACIÓN SÉPTIMO MILENIO
Ante el nuevo año podemos tener distintos sentimientos. Podemos tener incertidumbre, verlo amenazante o cambiante, pero debemos tener la certeza que el Amor de Dios es para siempre MENSAJE
Nuevamente los hombres buscamos en el espacio, las respuestas que no encontramos en la Tierra. Otro vano intento, porque la respuesta que buscamos
está en nuestro interior y es la existencia del Dios Eterno. Diego Acosta – BLOG del TIEMPO
Los hombres olvidamos muy fácilmente el privilegio que tenemos de clamar a Dios en la necesidad, en la angustia, en la desesperanza. Seamos agradecidos y brindemos al Prójimo el mismo Amor que recibimos. Diego Acosta – MENSAJE
Negar la existencia de Dios es tan inexplicables como negar su Obra. Es posible negar las estaciones o no somos capaces de abandonar nuestras circunstancias y elevar nuestra mirada hacia lo Alto? Diego Acosta – BLOG del TIEMPO
Jesús repitió en varias ocasiones: el que quiera oír…oiga. Una enseñanza que debemos atesorar como algo esencial en nuestras vidas, razón por la que debemos aprender a escuchar. Diego Acosta – MENSAJE
Que agradable nos resulta leer en la Palabra de Dios, todas las promesas que están sobre nuestras vidas.
Y nos regocijamos una y otra vez recordando aquellos versículos que nos impulsan a acercarnos al Eterno, dando las gracias por tantas bendiciones.
Pero, y los deberes?
Nuestra actitud cambia por completo cuando en la Biblia, se nos recuerda que también tenemos obligaciones y que las bendiciones están relacionadas con el cumplimiento que tenemos de los Mandamientos establecidos por el Todopoderoso.
En nuestra vida cotidiana nos ocurre más o menos lo mismo, porque siempre estamos dispuestos a reclamar por todos nuestros derechos y también frecuentemente, nos olvidamos de aquello que nos obliga como miembros de la sociedad a la que pertenecemos.
Y en nuestra congregación repetimos lo mismo, reclamamos otra vez la defensa de nuestros derechos que tenemos por ser parte de la membresía, pero en cuánto se nos pide compromiso, reaccionamos malamente.
Es tiempo de obrar como personas mayores y responsables y abandonar actitudes que son más propias de niños.
1 Corintios 14:20 Hermanos, no seáis niños en el modo de pensar,
sino sed niños en la malicia,
pero maduros en el modo de pensar.
Observando con detenimiento la vida de David, podríamos imaginarnos que fue un círculo en el que hubo grandes momentos y otros más que difíciles.
En ese círculo imaginario podemos ubicar los triunfos y las alegrías en la parte superior y las angustias y derrotas en la inferior. Esto respondería a la lógica más elemental.
Pero, en todo esto hay algo esencial, que tal vez se pierda de vista por plantearnos situaciones que destacan de manera notable la vida de quién fuera Rey de Israel.
Y lo esencial es que debemos advertir que en todo círculo hay un centro y en ese centro del rey, siempre, en cualquier circunstancia estuvo Jehová.
El Dios al que David clamó, agradeció y también preguntó, si lo había abandonado. Estas circunstancias tanto se parecen a nuestra propia vida, que deberíamos recordarlo continuamente.
No para quejarnos o alegrarnos de las distintas partes del círculo, sino para recordar que el centro de nuestra vida, siempre lo debe ocupar Dios.
Salmo 51:8 Hazme oír gozo y alegría,
y se recrearán los huesos que has abatido.
Tengamos mucho cuidado en los tiempos finales, de la obra de maldad de quienes son instrumentos del Anticristo. Los falsos profetas utilizan argumentos que manipulan la Palabra de Dios. Diego Acosta – MENSAJE CONGREGACIÓN SÉPTIMO MILENIO