La Biblia 2 22

LA BIBLIA – Salmo 111

El principio de la sabiduría es el temor de Jehová. ÉL ha manifestado el poder de Su obra a su pueblo.

1 Alabaré a Jehová con todo el corazón
    En la compañía y congregación de los rectos.

Grandes son las obras de Jehová,
Buscadas de todos los que las quieren.

Gloria y hermosura es su obra,
Y su justicia permanece para siempre.

Ha hecho memorables sus maravillas;
Clemente y misericordioso es Jehová.

Ha dado alimento a los que le temen;
Para siempre se acordará de su pacto.

El poder de sus obras manifestó a su pueblo,
Dándole la heredad de las naciones.

Las obras de sus manos son verdad y juicio;
Fieles son todos sus mandamientos,

Afirmados eternamente y para siempre,
Hechos en verdad y en rectitud.

Redención ha enviado a su pueblo;
Para siempre ha ordenado su pacto;
Santo y temible es su nombre.

10 El principio de la sabiduría es el temor de Jehová;
Buen entendimiento tienen todos los que practican sus mandamientos;
Su loor permanece para siempre.

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La Biblia 2 19

LA BIBLIA – Deuteronomio 4:1-22

 

Moisés enseña a ser fieles al Pacto con Jehová y nos manda no caer en ningún tipo de idolatría.

1Ahora, pues, oh Israel, oye los estatutos y decretos que yo os enseño, para que los ejecutéis, y viváis, y entréis y poseáis la tierra que Jehová el Dios de vuestros padres os da.

No añadiréis a la palabra que yo os mando, ni disminuiréis de ella, para que guardéis los mandamientos de Jehová vuestro Dios que yo os ordeno.

Vuestros ojos vieron lo que hizo Jehová con motivo de Baal-peor; que a todo hombre que fue en pos de Baal-peor destruyó Jehová tu Dios de en medio de ti.

Mas vosotros que seguisteis a Jehová vuestro Dios, todos estáis vivos hoy.

Mirad, yo os he enseñado estatutos y decretos, como Jehová mi Dios me mandó, para que hagáis así en medio de la tierra en la cual entráis para tomar posesión de ella.

Guardadlos, pues, y ponedlos por obra; porque esta es vuestra sabiduría y vuestra inteligencia ante los ojos de los pueblos, los cuales oirán todos estos estatutos, y dirán: Ciertamente pueblo sabio y entendido, nación grande es esta.

Porque ¿qué nación grande hay que tenga dioses tan cercanos a ellos como lo está Jehová nuestro Dios en todo cuanto le pedimos?

Y ¿qué nación grande hay que tenga estatutos y juicios justos como es toda esta ley que yo pongo hoy delante de vosotros?

Por tanto, guárdate, y guarda tu alma con diligencia, para que no te olvides de las cosas que tus ojos han visto, ni se aparten de tu corazón todos los días de tu vida; antes bien, las enseñarás a tus hijos, y a los hijos de tus hijos.

10 El día que estuviste delante de Jehová tu Dios en Horeb, cuando Jehová me dijo: Reúneme el pueblo, para que yo les haga oír mis palabras, las cuales aprenderán, para temerme todos los días que vivieren sobre la tierra, y las enseñarán a sus hijos;

11 y os acercasteis y os pusisteis al pie del monte; y el monte ardía en fuego hasta en medio de los cielos con tinieblas, nube y oscuridad;

12 y habló Jehová con vosotros de en medio del fuego; oísteis la voz de sus palabras, mas a excepción de oír la voz, ninguna figura visteis.

13 Y él os anunció su pacto, el cual os mandó poner por obra; los diez mandamientos, y los escribió en dos tablas de piedra.

14 A mí también me mandó Jehová en aquel tiempo que os enseñase los estatutos y juicios, para que los pusieseis por obra en la tierra a la cual pasáis a tomar posesión de ella.

15 Guardad, pues, mucho vuestras almas; pues ninguna figura visteis el día que Jehová habló con vosotros de en medio del fuego;

16 para que no os corrompáis y hagáis para vosotros escultura, imagen de figura alguna, efigie de varón o hembra,

17 figura de animal alguno que está en la tierra, figura de ave alguna alada que vuele por el aire,

18 figura de ningún animal que se arrastre sobre la tierra, figura de pez alguno que haya en el agua debajo de la tierra.

19 No sea que alces tus ojos al cielo, y viendo el sol y la luna y las estrellas, y todo el ejército del cielo, seas impulsado, y te inclines a ellos y les sirvas; porque Jehová tu Dios los ha concedido a todos los pueblos debajo de todos los cielos.

20 Pero a vosotros Jehová os tomó, y os ha sacado del horno de hierro, de Egipto, para que seáis el pueblo de su heredad como en este día.

21 Y Jehová se enojó contra mí por causa de vosotros, y juró que yo no pasaría el Jordán, ni entraría en la buena tierra que Jehová tu Dios te da por heredad.

22 Así que yo voy a morir en esta tierra, y no pasaré el Jordán; mas vosotros pasaréis, y poseeréis aquella buena tierra.

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La Biblia 2 15

LA BIBLIA – Isaías 35

Maravillosa revelación de Isaías sobre las bendiciones que se derramarán sobre Sión.

1Se alegrarán el desierto y la soledad; el yermo se gozará y florecerá como la rosa.

Florecerá profusamente, y también se alegrará y cantará con júbilo; la gloria del Líbano le será dada, la hermosura del Carmelo y de Sarón. Ellos verán la gloria de Jehová, la hermosura del Dios nuestro.

Fortaleced las manos cansadas, afirmad las rodillas endebles.

Decid a los de corazón apocado: Esforzaos, no temáis; he aquí que vuestro Dios viene con retribución, con pago; Dios mismo vendrá, y os salvará.

Entonces los ojos de los ciegos serán abiertos, y los oídos de los sordos se abrirán.

Entonces el cojo saltará como un ciervo, y cantará la lengua del mudo; porque aguas serán cavadas en el desierto, y torrentes en la soledad.

El lugar seco se convertirá en estanque, y el sequedal en manaderos de aguas; en la morada de chacales, en su guarida, será lugar de cañas y juncos.

Y habrá allí calzada y camino, y será llamado Camino de Santidad; no pasará inmundo por él, sino que él mismo estará con ellos; el que anduviere en este camino, por torpe que sea, no se extraviará.

No habrá allí león, ni fiera subirá por él, ni allí se hallará, para que caminen los redimidos.

10 Y los redimidos de Jehová volverán, y vendrán a Sion con alegría; y gozo perpetuo será sobre sus cabezas; y tendrán gozo y alegría, y huirán la tristeza y el gemido.

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La Biblia 2 13

LA BIBLIA – Salmo 37:1-7

Debemos guardar silencio ante Jehová, para que obre con los malos y deleitémenos en su Justicia.

No te impacientes a causa de los malignos,
Ni tengas envidia de los que hacen iniquidad.

Porque como hierba serán pronto cortados,
Y como la hierba verde se secarán.

Confía en Jehová, y haz el bien;
Y habitarás en la tierra, y te apacentarás de la verdad.

Deléitate asimismo en Jehová,
Y él te concederá las peticiones de tu corazón.

Encomienda a Jehová tu camino,
Y confía en él; y él hará.

Exhibirá tu justicia como la luz,
Y tu derecho como el mediodía.

Guarda silencio ante Jehová, y espera en él.
No te alteres con motivo del que prospera en su camino,
Por el hombre que hace maldades.

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TU SIERVO ESCUCHA…

La historia de Samuel es la historia de un milagro y también de la convicción que tuvo desde niño en que todo lo relacionado con Jehová era sobrenatural.

Cuando respondió al llamado del Supremo, estuvo totalmente dispuesto a obedecerle en aquello que le fuera mandado.

Pero, si nos detenemos precisamente en ese punto,  advertiremos que lo que se le reclamó a Samuel era además de importante muy grave.

Que le dijo Jehová a Samuel?

Le anunció nada más y nada menos que obraría en contra del supremo sacerdote Elí, por las iniquidades que cometían sus hijos y porque las permitía.

Samuel a pesar de ser un niño no tuvo ningún reparo en contar al propio Elí lo que el Supremo le había anunciado que haría.

Con esa firmeza fue que el hijo de Ana y Elcana, a medida que crecía en edad también aumentaba la consideración que se le tenía como profeta del Señor.

Leyendo y pensando me he preguntado más de una vez si hubiera sido capaz de hacer lo mismo que Samuel, obrando con valentía ante los hombres y con plena confianza en el Eterno?

Lo verdaderamente notable de la historia de Samuel, es que desde niño obró con total fidelidad a Quién lo mandaba y por eso también el Creador fue fiel con él.

Esta es la gran enseñanza que trato de aplicarme en cada uno de mis hechos. Sin pretender considerarme profeta, hago cada día lo que tengo la seguridad que me manda hacer el Señor.

Al final, al único que le tendré que rendir cuentas es a ÉL!

Como hizo Samuel!

1 Samuel 3:10

PT – Então, veio o Senhor , e ali esteve, e chamou como das outras vezes: Samuel, Samuel. E disse Samuel: Fala, porque o teu servo ouve.

ES –  Y vino Jehová y se paró, y llamó como las otras veces: !!Samuel, Samuel! Entonces Samuel dijo: Habla, porque tu siervo oye.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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ABRAHAM

Leyendo con atención la Biblia, nos podemos encontrar con algunas situaciones tan extraordinarias, que además de sorpresa causan admiración.

Menciono esto pensando en nuestro padre Abraham. En realidad cuando Jehová lo llamó para que lo sirviera no se llamaba así, su nombre era Abram.

Así se lo conocía en la ciudad caldea de Ur, donde vivía y donde se había casado con Sarai. La expresión conocía, es correcta porque socialmente era un hombre reconocido, de bienes personales y con una vida establecida.

Pero a los 75 años Jehová interviene poderosamente en ese mundo del que seguramente disfrutaba. No solamente recibió el mandato de dejarlo todo, sino que fue enviado a una tierra que le sería mostrada.

Cuántos de nosotros hubiéramos obedecido un mandato semejante?

Si me hiciera la pregunta, comienzan mis dudas.

Lo hubiera aceptado?

Me marcharía dejando buena parte de mis bienes para ir a un lugar que ni siquiera conocía su nombre ni en qué lugar estaba?

Que hubiera hecho en lugar de Abram?

Lo concreto es que el Eterno le anunció lo que significaría en la vida de millones de personas: Sería una bendición y a través de él una nación grande.

Es evidente que esta situación es irrepetible, lo que agranda aún más la magnitud de la obediencia del caldeo.

Pero, como sería padre de naciones si no había tenido hijos con Sarai y los dos eran ancianos?

Ni siquiera esta sencilla pregunta lo detuvo en la certeza de que debía cumplir con lo que se le había mandado.

Debemos ser como Abram o Abraham!

Nuestra obediencia debe ser superior a todas nuestras dudas!

Génesis 12:1-3

PT Ora, o Senhor disse a Abrão: Sai-te da tua terra, e da tua parentela, e da casa de teu pai, para a terra que eu te mostrarei. E far-te-ei uma grande nação, e abençoar-te-ei, e engrandecerei o teu nome, e tu serás uma bênção. E abençoarei os que te abençoarem e amaldiçoarei os que te amaldiçoarem; e em ti serão benditas todas as famílias da terra.

ES – Pero Jehová había dicho a Abram: Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré. Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición. Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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VERGUENZA

He leído que una joven mujer comentaba que tenía vergüenza de hablar sobre quienes eran sus padres.

Primero con sutileza y luego con toda claridad, decía que esa vergüenza la afectaba en las relaciones personales y especialmente con la familia de quién era su novio.

Admito que la declaración me causó una profunda sorpresa, porque comprendía la situación, pero me costaba imaginar lo que ocurriría con esta hermana.

Podemos tener vergüenza de nuestros padres?

Quizás si la mujer de la historia hubiera pensado en la profundidad del mandato bíblico con relación a nuestros padres, no lo hubiera hecho.

De acuerdo a lo que dijo la hermana, tal vez imaginaba que una de las soluciones posibles era inventarse un pasado y con sus padres escondidos en un cajón profundo y con varias llaves para no ser abierto.

El caso me dio una gran pena!

Por ella y porque recordé cuántas veces he omitido hablar de mis padres, quienes eran, que hacían, de donde habían venido y donde estaban.

Acaso no fue advertido Pedro de que negaría a Jesús?

Si negamos a nuestros padres, un día haremos lo que el discípulo negó. Y ocurrió, no una sino tres veces!

Negar a nuestros padres, en el fondo no es otra cosa que negar la Autoridad de Dios!

Negar a nuestros padres es pretender corregir lo que el Eterno ha establecido como bueno, lo que nos coloca en una abierta posición de rebeldía.

Negamos a nuestros padres y no somos capaces de afirmar que somos hijos del Rey de Reyes!

Salmo 103:17

PT – Mas a misericórdia do Señor é de eternidade a eternidade sobre aqueles que o temem,  e a sua justiça sobre os filhos dos filhos.

ES – Mas la misericordia de Jehová es desde la eternidad y hasta la eternidad sobre los que le temen, y su justicia sobre los hijos de los hijos.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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RECTITUD…?

Con cuánta ligereza consideramos rectos nuestros caminos!

Al menos eso lo que hago con excesiva frecuencia, hasta que los hechos me demuestran que es todo lo contrario.

Este tipo de pensamientos es una de las muestras de las duras luchas que tenemos con nosotros mismos, acerca de las cuestiones relacionadas con Dios.

No se me escapa que decir que estoy obrando correctamente forma parte de mi naturaleza, parte de lo que fui y de lo que soy.

Pero me pregunto: Son necesarias estas luchas?

He llegado al convencimiento de que sí, son necesarias porque son las que demuestran que estamos tratando de superar el pasado y sobre todo, tratando de ser un hombre nuevo o una mujer nueva.

Es más que evidente que el propósito es maravilloso, pero el camino dificilísimo!

Que sería de mí sin la Misericordia del Eterno?

Con este interrogante me acuesto muchas veces y me levanto otras tantas, dando gracias por la ayuda, inmerecida y desproporcionada según mis obras.

Tal vez sea necesario reflexionar más sobre estas cuestiones, porque ayudan a definir lo que es lo bueno y lo que es lo malo.

A tratar de obrar con Sabiduría para no apartarnos de la Voluntad del Omnipotente, para que no se aleje de nosotros ni su Amor ni su Pensamiento.

Tengo como única cosa cierta en mi vida, que es el Creador quién debe gobernarla, a pesar de mi resistencia, tan humana como inútil.

No nos quejemos por las luchas ni por las pruebas!

Son las que verdaderamente nos acercan al Señor!

Proverbios 21:2

ES – Todo camino del hombre es recto en su propia opinión;

pero Jehová pesa los corazones.

PT – Todo caminho do homem  é reto aos seus olhos,

mas o Senhor sonda os corações.

 Diego Acosta / Neide Ferreira

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OÍR A DIOS

Por sorprendente que resulte, este reclamo es del propio Dios!

Es el reclamo que Jehová formuló a los israelitas cuando fueron liberados de la esclavitud a la que estaban sometidos en Egipto.

Podríamos hacernos dos preguntas sobre el tema. Por qué Jehová les hacía esa reclamación y la otra, es para qué se las hacía?

La respuesta al por qué, es porque a pesar del tremendo milagro que habían recibido de ser liberados de las cargas de los egipcios, tomaban sus propias decisiones desoyendo los mandatos del Todopoderoso.

La respuesta al para qué, es para entender que les hubiera dado el Creador, si hubieran sido fieles a sus mandatos y lo hubieran escuchado.

Francamente esta situación se parece mucho a la de mi propia vida.

Cuántas veces me he negado a oír la Palabra de Dios?

Muchas y en todos los casos con duras consecuencias, lo que revela que la dureza del corazón no es solo es de los israelitas.

Y por las mismas razones, cuántas cosas me he perdido a causa de mi propia necedad, de no advertir que escuchando al Eterno, es cuando mi vida puede cambiar para bien.

El sabio Predicador nos enseña que la vida es una continua repetición de hechos y situaciones, que si por una vez los hubiéramos tenido en cuenta, nos hubiéramos librado de pesares y de afanes fallidos.

Cuando seré sabio para entender el mensaje de Dios?

Busco cada día acercar mi entendimiento y mi corazón, para vencer la dureza de mi cerviz y ser capaz de oír al Santo de Israel.

Salmo 81:11-12

ES – Los dejé, por tanto, a la dureza de su corazón;
Caminaron en sus propios consejos.

!!Oh, si me hubiera oído mi pueblo,
Si en mis caminos hubiera andado Israel!

PT  Pelo que eu os entreguei aos desejos do seu coração, e andaram segundo os seus próprios conselhos.  

Ah! Se o meu povo me tivesse ouvido!  Se Israel andasse nos meus caminhos!

Diego Acosta / Neide Ferreira

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