SABER ESCUCHAR
Jesús repitió en varias ocasiones:
el que quiera oír…oiga.
Una enseñanza que debemos atesorar
como algo esencial en nuestras vidas,
razón por la que debemos aprender a escuchar.
Diego Acosta – MENSAJE
Jesús repitió en varias ocasiones:
el que quiera oír…oiga.
Una enseñanza que debemos atesorar
como algo esencial en nuestras vidas,
razón por la que debemos aprender a escuchar.
Diego Acosta – MENSAJE
ANTIVIRUS
Las definiciones sobre la envidia, son múltiples y todas coinciden en que ese sentimiento es tan corrosivo tanto para quién lo siente como para quién lo recibe.
Una breve frase puede incorporarse a la lista de definiciones o de aproximaciones, para tratar de explicar que es la envidia y como obra en la vida de las personas.
Frase: Muchos quieren verte bien, pero no mejor que ellos!
Quienes tienen en su corazón la envidia, pueden llegar hasta ser generosos en sus deseos, pero siempre con el límite que les pone ese doloroso sentimiento.
Razón de más para tratar de ayudar a quienes padecen este tormento diario, de no vivir con alegría con lo propio, sino buscando que desear de los demás.
Se puede ayudar a un envidioso?
Difícil, pero para intentarlo solamente debemos recurrir a las enseñanzas de Jesús con relación al Prójimo. Debemos amar al envidioso para sanar su corazón.
Con sumisión estámos aceptando
que se olvide el Feliz Navidad
y se lo sustituya por el Felices Fiestas.
Parece una cuestión menor
pero conmemoramos el Nacimiento de Jesús!
Diego Acosta – BLOG del TIEMPO
EL SERMÓN DEL MONTE
El Hijo del Hombre se apresta a pronunciar el primero de sus cinco discursos.
MATEO 5:1-2 Viendo la multitud, subió al monte; y sentándose, vinieron a él sus discípulos. Y abriendo su boca les enseñaba, diciendo. Como todo tiene importancia con relación al Príncipe de Paz, es necesario remarcar que la postura de sentarse para pronunciar el sermón, era la que adoptaban los rabinos cuando enseñaban.
La ubicación del monte desde donde habló Jesús, es motivo de controversia, pero hay quienes desde alrededor de 1.600 lo señalan como el Monte Eremos, que se levanta en la orilla noroeste del Mar de Galilea, entre Cafarnaúm y Genesaret, cerca de Tabgha.
MATEO 5:3 Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. Jesús en el comienzo de su discurso utiliza la palabra Bienaventurados, que debe entenderse por encima de su sentido literal: feliz, afortunado, dichoso, es decir superior a las emociones que se expresan con estas palabras.
En realidad la palabra hace mención a la idea del bienestar concedido divinamente y solamente a los creyentes. Este concepto marca la diferencia que existe entre la felicidad que proclama el mundo y el verdadero camino hacia las bendiciones espirituales.
Diego Acosta
EL ABUELO SALOMÓN
Para todo hay un tiempo, para lo bueno y para lo malo, para la alegría y también para la tristeza. Y también hay un tiempo para sanar y para restaurar.
En los tiempos difíciles debemos pensar que no siempre habrá dolor y sufrimiento, ni tampoco desesperanza y amargura. A todo lo malo seguirá lo bueno.
Siempre ha sido así y seguirá siendo!
Restaurar, es un esfuerzo edificante porque borramos del pasado lo que nos hizo daño y también perdonamos a quienes nos hicieron ese daño.
Persistir evocando aquello que nos hizo doler, es una idea que nos destruye y también nos limita, hacia un mañana que debe ser mejor que el que tenemos.
No miremos las ruinas, sino miremos con los ojos de la esperanza, aquello que podamos construir, sobre lo que haya quedado de bueno. Esto es restaurar.ruinas, esperanza,
El nacimiento del Hijo del Hombre
es el comienzo de un nuevo tiempo
para los hombres
que lo aceptan, piden perdón
y tienen la Vida Eterna.
Diego Acosta – MENSAJE
LA OTRA HISTORIA
Se cumplieron 104 años de la derrota de las fuerzas del imperio otomano en la Batalla de Jerusalén, que significó un cambio en la guerra con Gran Bretaña.
Los turcos habían librado exitosos combates en Gallípoli y en Gaza. Pero el cambio de comandante de las tropas inglesas, revirtió la situación y lograron la victoria en la simbólica Jerusalén.
En plena Primera Guerra Mundial, el primer ministro inglés dio instrucciones al nuevo jefe de las fuerzas en Oriente, para que conquistara Jerusalén antes de la Navidad.
La batalla por la ciudad de David, comenzó el 17 de noviembre y pese a la superioridad numérica de los turcos, no pudieron defender sus posiciones y la comenzaron a abandonar cediendo ante el avance inglés.
El 9 de diciembre el alcalde turco de la Ciudad Santa ofreció la rendición y finalmente los ingleses ingresaron en Jerusalén el 11 de Diciembre de 1917, poniendo fin al dominio de los turcos e iniciando un proceso que culminaría con la creación del Estado de Israel en 1948.
Para los turcos la humillante derrota marcó el final del imperio y la pérdida de uno de los lugares sagrados para los musulmanes. Una vez más Jerusalén volvería a ser determinante en la historia de la humanidad.
Diego Acosta
La presencia del Hijo del Hombre en la región de las Decápolis tiene su correlato en algunos pasajes del Evangelio de Mateo y explican algunas situaciones.
Una de ellas es que en esos tiempos, la población de las Decápolis estaba formada por gentiles y judíos. Como los cerdos eran animales inmundos para los judíos, quienes los poseían eran los impíos, que no tenían problemas para criarlos y comerciar con ellos.
En Mateo 8:28 autor del Evangelio llama gadarenos a los pobladores, porque se encuentran en la región conocida como Gadara. Sobre la inmundicia de los cerdos, se debe recordar como Jesús permitió que los demonios de los dos jóvenes que había sanado, entraran en los cerdos.
Luego los hizo despeñarse para de esta manera librar a la región de animales inmundos, según consta en Mateo 8:28-34. En cuanto a los nombres de las 20 ciudades hay divergencias según las fuentes. Plinio y Josefo, coinciden en varios de ellos y difieren en otros.
Las Naciones Unidas aprobaron una resolución
por la que se busca cambiar el nombre
de Monte del Templo por el musulmán
al-Haram al-Sharif.
Llamaremos al monte del Templo
por su nombre islámico?
Diego Acosta – BLOG del TIEMPO
DEVOCIONAL
Que agradable nos resulta leer en la Palabra de Dios, todas las promesas que están sobre nuestras vidas.
Y nos regocijamos una y otra vez recordando aquellos versículos que nos impulsan a acercarnos al Eterno, dando las gracias por tantas bendiciones.
Pero, y los deberes?
Nuestra actitud cambia por completo cuando en la Biblia, se nos recuerda que también tenemos obligaciones y que las bendiciones están relacionadas con el cumplimiento que tenemos de los Mandamientos establecidos por el Todopoderoso.
En nuestra vida cotidiana nos ocurre más o menos lo mismo, porque siempre estamos dispuestos a reclamar por todos nuestros derechos y también frecuentemente, nos olvidamos de aquello que nos obliga como miembros de la sociedad a la que pertenecemos.
Y en nuestra congregación repetimos lo mismo, reclamamos otra vez la defensa de nuestros derechos que tenemos por ser parte de la membresía, pero en cuánto se nos pide compromiso, reaccionamos malamente.
Es tiempo de obrar como personas mayores y responsables y abandonar actitudes que son más propias de niños.
1 Corintios 14:20
Hermanos, no seáis niños en el modo de pensar,
sino sed niños en la malicia,
pero maduros en el modo de pensar.
Diego Acosta / Neide Ferreira