la verdadera riqueza

LA VERDADERA RIQUEZA

DEVOCIONAL

La historia de cómo un hombre se había hecho rico caminando y mirando hacia abajo y recogiendo todo lo que veía en el suelo, me sorprendió enormemente.

Tanto que hasta consideré la posibilidad de hacer lo mismo, pero mi padre me dijo que para que quería ser rico y tener los problemas de los hombres de dinero, con lo que abandoné la idea antes de realizarla.

Muchos años después, cuando me vino a la memoria la historia, y pensé que el nuevo rico, mirando hacia abajo se había perdido lo más importante, por no mirar hacia lo Alto.

Creo que mirando hacia abajo, hacia las circunstancias, se pierde lo más valioso que es advertir la Majestad de Dios y de la Salvación que nos trajo su Hijo.

Nunca supe si la historia del hombre rico era verdadera, pero sí tengo la seguridad que elevar la mirada hacia el Eterno, me traerá la riqueza de formar parte del Reino. La verdadera riqueza!

Lucas 6:20
ES – Y alzando los ojos hacia sus discípulos, decía:
Bienaventurados vosotros los pobres,
porque vuestro es el reino de Dios
.

PT – E, levantando ele os olhos para os seus discípulos, dizia:
Bem-aventurados vós, os pobres,
porque vosso é o Reino de Deus.

Diego Acosta / Neide Ferrreira

el metodo del diablo

EL MÉTODO DEL DIABLO

DEVOCIONAL

Podríamos decir que todos los años el enemigo de nuestra fe utiliza una forma casi perfecta para destruir nuestros mejores propósitos y para hacernos un daño que cada vez duele más.

El diablo conocedor de nuestras debilidades, alienta nuestra mente para imaginar planes y actividades, que en la mayoría de los casos están fuera de toda forma de realidad.

De esta forma consigue sus propósitos de acabar con las buenas intenciones e incluso de apartarnos de Dios.

Con la simpleza de lograr que finalmente le adjudicamos al Creador, los errores que cometemos, dejando que el desaliento termine la obra del enemigo.

Para romper la estrategia del diablo, debo ser sensato, abandonar la desmesura de mis proyectos y comprender en cada tiempo, mis posibilidades reales de concretarlos.

Teniendo siempre presente, que nada podremos hacer en contra de la Voluntad del Eterno, que siempre tiene los mejores propósitos para mi vida. NO debo permitir que mi mente controle aquello que solamente está en manos del Señor.

Salmo 143:10
ES –
Enséñame a hacer tu voluntad, porque tú eres mi Dios;
tu buen espíritu me guíe a tierra de rectitud
.
PT – Ensina-me a fazer a tua vontade, pois és o meu Deus;
guie-me o teu bom Espírito por terra plana.

 Diego Acosta / Neide Ferreira

este es el tiempo de dios

ESTE ES EL TIEMPO DE DIOS

En el nuevo año seguimos sufriendo la peste
con confusión e incertidumbre,
y con el despertar de la Iglesia de Jesús
sin la burbuja y predicando el Evangelio.
El Prójimo está más cercano al igual que el Reino de Dios!
Diego Acosta – MENSAJE

tentar a dios

TENTAR A DIOS…?

Parte 2. El monje agustino que inició la Reforma Protestante, reflexiona sobre las actitudes
en tiempo de pestes.

Para aquellos cuyos deberes no lo requieren, sin embargo, Lutero aconseja un juicio equilibrado y un sentido común pragmático. Por un lado, Lutero argumenta que huir del peligro no es intrínsecamente incorrecto, y multiplica ejemplos de las escrituras para apoyar esto: Jacob huyó de Esaú, David huyó de Saúl, Pablo huyó de Damasco. Por otro lado, Lutero sostiene que la ley del amor nos obliga a ayudar a nuestro prójimo en tiempos de necesidad, incluso cuando esa ayuda corre peligro para nosotros. «Un hombre que no ayudará ni apoyará a otros», observa Luther, «a menos que pueda hacerlo sin afectar su seguridad o su propiedad, nunca ayudará a su vecino». Estos son aquellos a quienes Cristo dirá: “Estaba enfermo y no me visitasteis” (Mateo 25:43). Ahora bien, en este punto uno podría objetar que los tiempos han cambiado desde el siglo XVI. No es nuestro trabajo cuidar a los enfermos directamente, especialmente no durante una época de pandemia; para eso está el sistema de salud. Y Luther estaría de acuerdo. De hecho, Wittenberg de Lutero fue una de las primeras ciudades de Europa occidental en nombrar a un médico de tiempo completo para atender a los pobres, ¡a expensas del gobierno! Lutero vio este tipo de arreglo como la forma ideal de implementar la obligación de la comunidad de cuidar a los necesitados, pero también reconoció que en circunstancias extremas, otras medidas pueden ser necesarias: Sería bueno, donde hay un gobierno eficiente en las ciudades y los estados, mantener las casas municipales y los hospitales con personal para atender a los enfermos, de modo que los pacientes de las casas particulares puedan ser enviados allí… De hecho, ese sería un arreglo excelente, encomiable y cristiano al que todos deberían ofrecer ayuda y contribuciones generosas, en particular el gobierno. Donde no existen tales instituciones, y existen solo en unos pocos lugares, debemos brindar atención hospitalaria y ser enfermeros unos para otros en cualquier extremo o arriesgarnos a perder la salvación y la gracia de Dios. ¡Palabras fuertes, estas! Pero son un fuerte recordatorio de que lo que sea que los primeros reformadores protestantes como Martín Lutero hayan querido decir al enseñar que la salvación viene “solo por la fe”, ciertamente no abrió una brecha entre nuestra fe en Dios y el amor y el cuidado que le debemos a nuestros vecinos, ¡ni mucho menos! La mayoría de los consejos de Lutero en este tratado están dirigidos a aquellas almas temerosas que se sintieron tentadas a abandonar sus deberes en tiempos de crisis. Pero también reconoce que existe otro peligro, lo que él llama «tentar a Dios«.

Fuente: Escritos seleccionados de Lutero. Tomo 2: Renovación de la Devoción y Teología. Editora Insel de Frankfurt del Meno. Páginas 22-250. Autor David Fink